lunes, 27 de febrero de 2012

SIRIA, El último frente de dos grandes reporteros


Crónica Popular.
El domingo 19 de febrero de 2012, la reportera estadounidense Marie Colvin escribía en las páginas del semanario británico Sunday Times“Vivimos con el temor de que el ejército libre sirio abandone la ciudad”, confiesa Hamida, de 43 años, refugiada con sus dos hijos y la familia de su hermana en un apartamento del sótano. “Va a haber una masacre”.
En boca de todos la misma pregunta: “Por qué nos ha abandonado el mundo?”.
periosiriaperioPortada de ‘London Evening Standard’ con la información de la muerte en Siria de Marie Colvin.
Cuatro días más tarde, el miércoles 22, en ese pedazo de mundo abandonado por el resto, Marie Colvin y el fotógrafo francés Rémi Ochlik formaban parte de la lista de 20 víctimas mortales de un bombardeo sobre el apartamento que ,en el barrio de Baba Amr, en Homs, ciudad símbolo de la rebelión contra Bachar el-Assad, los periodistas extranjeros habían convertido con ayuda de los rebeldes en el centro de prensa de una guerra no declarada que dura ya once meses, desde marzo de 2011 cuando a Siria llegó el contagio de la primavera árabe de Túnez y Egipto. Al parecer les alcanzaron los  disparos de cohetes anticarros cuando intentaban escapar del edificio. Hasta cuatro reporteros más resultaron heridos y al menos hubo otras nueve víctimas mortales civiles.
Rèmi Ochlik, era un joven fotógrafo de 28 años que había trabajado para grandes publicaciones comoLe MondeParis MatchTime Magazine y The Wall Street Journal; en 2005 creó su propia agencia, Ip3 Press, y acababa de ganar el premio World Press Photo 2012 en la categoría de Información general ,con una impactante imagen de la revolución en Libia. “Era un fotógrafo extraordinariamente bueno. Resultaba muy agradable trabajar con él, era muy tranquilo, muy reflexivo, había empezado muy joven y a pesar de su edad tenía una gran experiencia”, ha dicho el reportero Alfred de Montesquiou, de Paris Match, amigo de Rémi Ochlik con quien compartió recientemente algunas semanas de trabajo en Siria.
Marie Colvin, estadounidense de 55 años, llevaba mucho tiempo viviendo en Gran Bretaña desde donde, en los últimos veinte años, se había trasladado a cubrir prácticamente todos los conflictos armados. Había estado en Irak, Chechenia, con la Intifada palestina y en Sri Lanka, donde en 2001 escapó a un intento de asesinato cuando pretendía entrevistar al jefe de la rebelión de los Tigres Tamules. Le alcanzó la metralla de una granada y perdió el ojo izquierdo. Desde entonces llevaba un parche negro. Aquel año consiguió el premio al “mejor enviado especial” de la prensa británica.  El 21 de febrero, víspera de su muerte, había hecho unas declaraciones, en directo en la CNN, sobre el horror de la situación en Homs: “Hay francotiradores en las terrazas de todos los edificios del barrio de Baba Amr (…) Quiero subrayar la manera implacable en que disparan sobre los inmuebles donde saben que hay civiles, sin ningún cuidado. Resulta sorprendente la magnitud de sus ataques ». En una conferencia que pronunció en 2010, Marie Colvin habló de los riesgos del oficio: “Nuestra misión es contar los horrores de la guerra con exactitud y sin prejuicios (…) El dolor, el sufrimiento… ¿Vale la pena hacerlo, no solo por nosotros sino por nuestras familias, nuestros amigos ?… Sí, vale la pena ». Y concluía: «Nunca ha sido tan peligroso como ahora ser corresponsal de guerra, porque el periodista en zonas de combate se ha convertido en objetivo principal».
Otras víctimas mortales
Un vídeo difundido por los activista sirios por Internet, imposible de verificar como la mayoría de la información que llega desde aquel país, muestra el edificio en que se encontraban los periodistas casi totalmente destruido, entre los escombros se ven cadáveres pero es imposible adivinar ni siquiera el sexo. La organización Reporteros sin Fronteras habla de “ataque intencionado” de las fuerzas leales al gobierno. Según ha contado laBBC, entre las demás víctimas del día (hasta 74  según fuentes de la oposición siria en Europa) se encuentra también un conocido bloguero sirio, Rami al-Sayed, cuyos vídeos hace meses que dan vueltas por la Red, alcanzado por metralla en el bombardeo del barrio de Baba Amr. Su hermano ha difundido la imagen del cuerpo en el hospital de la ciudad. Y entre los periodistas heridos se encuentran la francesa freelance Edith Bouvier, que entre otros colabora en Le Figaro, así como el fotógrafo del Sunday Times Paul Conroy.  Y, en otras circunstancias, también resultó muerto  en Homs el fotógrafo sirio Ramy al Sayed, deI Shaam News Network, a consecuencia de las heridas de una bomba que alcanzó al automóvil en que viajaba.
El gobierno sirio ha respondido a la exigencia de París de que asuma su responsabilidad en los hechos diciendo que ignoraba la presencia de los periodistas: “No teníamos noticia de que los periodistas muertos hubieran entrado en territorio sirio”, en palabras del Ministro de  Información Adnan Mahmud.
periosiriabandera
Fotografía realizada en Libia por Rèmi Ochlik y por la que obtuvo el World Press Photo 2012 en la categoría de Información General. ©Rèmi Ochlik
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