Los viajes del jefe del Estado o del presidente del gobierno a países extranjeros con representantes de las empresas del Ibex 35, publicitando profusamente la marca España, para explicar la intencionalidad de apertura de mercado español en el exterior, encierran otra lectura: el interés de esos grandes empresarios en buscar ventajas fiscales para invertir en terceros países, sin que afecte al nuestro desde ningún punto de vista, porque los beneficios se quedarán en ellos o en paraísos fiscales, la tributación en el nuestro será mínima, o tal vez en una sola dirección, comisiones a determinadas personas, con un palacete, Rolex de oro, una cacería…, todo por permitir diversificar sus intereses y reducir personal en las empresas españolas. Podemos citar múltiples ejemplos. El Rey de España posa junto al Comisionado de la Marca España Gamesa reducirá en un 11% su plantilla en España, 500 personas, por trasladar a China su principal centro de producción y suministro. Tras la visita...