la gaviota es carroñera y ataca ocasionalemente buscando comida Estos pésimos imitadores de los hermanos Marx que son los “peperos” alimentan la caldera de la indignación a todo trapo. Solo que, en vez de madera, ellos son más de arrojar detritos y basura hasta provocar la anoxia general de la ciudadanía. Nos falta el aire. El ambiente está tan enrarecido, huele tanto a podredumbre, que apenas podemos respirar sin que las arcadas convulsionen nuestras tripas. La última, o una de ellas, (¡son tan prolíficos en generar basura!) fue el comentario lanzado por el efímero presidente de los españoles en el exterior, José Manuel Castelao: “Las leyes son como las mujeres, están ahí para poder violarlas”. Dos días ha durado la gaviota en su cargo. Eso sí, que nadie crea que su cese se ha debido a una reacción fulminante del gobierno por el repulsivo lapsus que evidencia la catadura moral del personaje. Según sus propias palabras, la causa de su dimisión radica en motivos personales. No sé...