Augusto Pinochet y Margaret Thatcher Menos mal que se ha muerto Margaret Thatcher, si no, con la marcha de Stephen Hessel y José Luis Sampedro, el mes de abril nos hubiera vuelto a dejar desolados. Así, la muerte de un peso pesado del militarismo, defensora a ultranza del neoliberalismo y precursora de la destrucción del Estado del Bienestar, viene a equilibrar un poco nuestra balanza de pérdidas. Aunque yo hubiera preferido que sufriera un poco antes de morir: tanto como unos días de cárcel o de huelga de hambre de Nelson Mandela, a quien calificó de terrorista, en Rhode Island; tanto como unos meses de paro y de lucha de los mineros de su país; tanto como las madres que vieron desaparecer sus hijos en el Chile de su amigo Pinochet; tanto como los argentinos embargados tras la guerra imperialista de las Malvinas; tanto como los niños que se quedaron sin recibir educación cuando decidió retirar los fondos de Gran Bretaña a la Unesco; Tanto como los palestinos que tuvieron...