Este parece ser el credo neoliberal que, a fuerza de repetirlo, empieza a calar en las mentes y la capacidad de concebir el mundo: No hay otra alternativa. TINA, las siglas en inglés de “There is no alternative” (no hay alternativa), se popularizaron en los años ochenta por ser una de las frases más utilizada por Margaret Thatcher en sus discursos, para señalar que no había ninguna alternativa al camino que ella había emprendido con sus políticas neoliberales. ©Octavio Colis Nos dicen que no hay alternativa al Plan de Ajuste de Montoro. Que los Ayuntamientos no tienen otra forma de pagar la deuda a sus proveedores, a las pequeñas y medianas empresas que han realizado servicios sin cobrarlos aún, si no es mediante el plan de ajuste que nos impone el Partido Popular. Un plan en el que se nos presta dinero al 5%, a través de los bancos, a los que se lo hemos dado al 1% a través del Banco Central Europeo. La banca siempre gana: en este caso 4.000 millones de euros limpios con este p...