Nuestra señora presidenta se ha tomado unos días de asueto en Marbella. Ha elegido este destino por sus innumerables ventajas frente a otros. En Marbella se da cita la “creme de la jet set” y ella, que ya forma parte del club Bilderberg, no puede permitirse amistades de medio pelo. Es Marbella, además, un lugar tranquilo en el que reflexionar sobre las soluciones que necesita su Ínsula Barataria, de la que ha sido elegida gobernanta hace apenas un mes y para la que predica austeridad y sanas costumbres como el rezo y la invocación a santos y vírgenes. ¡Qué acertada idea la suya señora presidenta! Es en Marbella donde vuecencia va a encontrar a verdaderas especialistas en la comunicación con el más allá, el único lugar que tiene soluciones para los problemas del más acá. Por allí suelen veranear las “pititas” y videntes más renombradas. Allí, en Marbella, se dan cita las damas que han resuelto el misterio de la inmortalidad: han probado que el botox es la piedra filosofal de la “ca...