En el plan del general Mola, cerebro de la sublevación, estaba previsto que el golpe militar estallara simultáneamente en todo el país el 18 de julio, con la proclamación del estado de guerra para neutralizar la resistencia de las masas populares y controlar los puntos estratégicos de todas las ciudades. El famoso avión Dragon Rapide, alquilado por Luis Bolín, corresponsal del ABC en Londres, trasladaba a Franco desde Canarias a Tetuán, adonde llegaba el 19 de julio, para ponerse al frente del Ejército de África Pero el golpe se adelantó un día en Melilla, donde estalló el 17 hacia las cinco de la tarde, cuando el general Romerales, comandante general de la circunscripción oriental del Protectorado español en Marruecos, tras recibir información de que algo se tramaba, decidió efectuar un registro en la Comisión Geográfica de Límites, lugar en el que los conjurados se reunían y tenían armas almacenadas. Temerosos de que pudieran ser descubiertos, los conspiradores pidieron auxil...