Ayer, cuando el consejero de sanidad aireo otra supuesta deuda impagada de Barreda, curiosamente una cantidad aproximada a lo que el ministerio había rebajado de la deuda publicitada a bombo y platillo por Cospedal y sus secuaces, me temí lo peor y acerté: los recortes no se van a quedar en la rebaja del 20% en los presupuestos para 2012, los recortes van más allá y nos traen un carrusel de privatizaciones que llegaran hasta los servicios públicos esenciales. Ya lo ensayó el PP en la Comunidad de Madrid con el Hospital Universitario Fundación de Alcorcón, cuando gobernaba Aznar y el profesor José Barea, director de la Oficina Presupuestaria, afirmó que habría que privatizar todos aquellos centros sanitarios que no fueran rentables. El revuelo fue tan grande que los conservadores tuvieron que retractarse y apostaron por fórmulas como la gestión privada con titularidad pública. Ahora, Juan Ignacio Echániz, el consejero madrileño que dirige la sanidad en Castilla La Mancha, vuelve ...