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viernes, 25 de julio de 2014

"ENTRE DOS FUEGOS"

Antonio G. Santesmases. Catedrático de Filosofía Politica de la UNED

Para entender lo ocurrido las últimas semanas en el Partido Socialista hay que buscar claves interpretativas que nos permitan dar un sentido a las pasiones puestas en juego por los contendientes, a las expectativas defraudadas de los derrotados y a los objetivos cumplidos por los vencedores. Es evidente que los hechos no son neutros y, según sea la clave que utilicemos, veremos la realidad de una u otra forma. Por ello antes de recordar los hechos quiero traer a colación dos interpretaciones que nos ayudan a entender lo que estaba pasando en el mundo socialista.
Pérez Tapias ha defendido con claridad la memoria republicana del PSOE y la necesidad de una reforma de la constitución donde se pueda celebrar un referéndum sobre la forma de Estado.
Pérez Tapias ha defendido con claridad la memoria republicana del PSOE y la necesidad de una reforma de la constitución donde se pueda celebrar un referéndum sobre la forma de Estado.
La primera es del 26 de junio de 2014. Estamos en la víspera del día en que las distintas candidaturas tienen que presentar los avales que les permitan participar en la jornada del pasado 13 de julio. En un periódico de la mañana Luís María Ansón escribe un artículo que marca muy bien la interpretación desde la perspectiva del liberalismo conservador. El artículo se titula Un diez para Rubalcaba y en él se afirma: “Se perdería el sentido de la justicia si no se reconociera a un hombre clave en la operación sucesoria: Alfredo Pérez Rubalcaba. Testigo de la Transición, el dirigente socialista reverdeció el sentido de aquella operación política: el pacto de Estado entre el centro derecha y el centro izquierda para los grandes asuntos nacionales. Rubalcaba logró embridar a algunos potros desbocados de su partido. Logró que todos se sumaran al pacto de Estado. En medio de las contradicciones internas que zarandean al PSOE y a pesar de la decadencia electoral del partido, el líder socialista demostró que es un peso pesado de la política. La operación sucesoria se hubiera hecho en cualquier caso pero de forma precaria. Las abrumadoras mayorías de consenso se alcanzaron gracias a la habilidad de Rubalcaba, gracias a su sentido de Estado y a su compromiso con el espíritu de la transición.”1
En el otro espectro del cuadro político el día después de la elección por los militantes del PSOE, un analista en las antípodas de Ansón, José María Antentas, afirma: “Quienes suspiramos para relegar al PSOE a los libros de historia nos confrontamos a una tarea también inédita. A la posibilidad de ver realizado el eterno sueño imposible. Aquello que siempre habíamos deseado por necesario pero también por imposible… ver tambaleándose al PSOE es a la vez hermoso y fascinante. No se contempla cada día algo así. Pero el espectáculo no durará eternamente. O acabará enderezándose o caerá. Sí, el PSOE puede enderezarse. Nunca hay que subestimarlo. Entonces nuestro sueño terminaría en la más cruel de las pesadillas. Se evaporaría tan pronto como llegó. Ver cerrarse la brecha abierta, ver desvanecerse las posibilidades existentes será tan cruel como descorazonador. Sí, el PSOE puede caer. Entonces lo imposible sería factible, lo inimaginable sería real. Se abriría un escenario tan inaudito como lleno de futuro. Tan vertiginoso como apasionante.”2
Tengo la impresión de que entre Luis María Ansón y Jose María Antentas se han movido, probablemente sin saberlo, los militantes del PSOE a la hora de votar; los dos analistas elegidos reflejan posiciones que sirven para explicar a modo de exageración pedagógica lo ocurrido; ninguno de los dos es militante del PSOE y probablemente no le han votado nunca, pero ambos tienen una interpretación muy nítida del lugar que debe ocupar el PSOE en nuestro sistema político. En un caso se agradecen los servicios prestados y se concede la máxima calificación: gracias al PSOE hay una monarquía asentada; en otro se produce el mayor repudio y se piensa que es posible alcanzar un sueño: asistir a la desaparición del Partido Socialista, a su caída definitiva, para que pueda emerger una izquierda auténtica.
El 25M y la abdicación del rey
Vayamos ahora a los hechos. El 25 de mayo se celebran las elecciones europeas y el resultado es sorprendente por el éxito impresionante de una nueva formación política que ha logrado alcanzar cinco diputados. El éxito de Podemos, la caída del Partido Popular y del Partido Socialista, el crecimiento limitado deIzquierda Unida, de UPyD y de Ciutadans, el fracaso de Vox, la consolidación de ERC, van marcando un panorama lleno de incertidumbres que provoca al día siguiente la dimisión de Rubalcaba como secretario general del PSOE y la convocatoria de un congreso extraordinario los días 26 y 27 de julio. En los otros partidos no se produce nada semejante. Toda la atención sigue focalizada, a pesar de todo, en el análisis del éxito dePodemos y en los retos del próximo otoño en Cataluña. En el PSOE comienza el debate sobre los procedimientos a emplear para elegir al nuevo líder.
Pero de pronto, cuando el PSOE está en plena discusión acerca de si la elección del nuevo secretario general debe ser competencia de los delegados al congreso o de todos los afiliados se produce un hecho inesperado que cambia toda la agenda política. El 2 de junio, mientras está reunida la comisión ejecutiva del PSOE para aprobar que sean los afiliados los que elijan al nuevo secretario general, se produce la abdicación del rey. Desde el 2 hasta el 19 en que se produce la ceremonia de coronación el debate público se polariza en torno al tema de la monarquía; un tema en el que vuelven a aparecer todas las luces y las sombras del proceso de transición. Con un hecho nuevo. Así como el Partido Nacionalista Vasco mantiene la posición que siempre ha tenido en relación al consenso constitucional del 78, no ocurre lo mismo con el Partido Comunista de España ni con Convergencia Democrática de Cataluña.
Sólo el Partido Popular (como heredero de Alianza Popular y en parte de UCD) y el Partido Socialista mantienen el consenso del 78; UPyD Ciutadans se suman. A partir de entonces las dos interpretaciones que simbolizan Ansón y Antentas van cogiendo fuerza. Conforme más elogian los Ansón a Rubalcaba -los hay en su éxtasis monárquico que piden un Toisón de Oro para recompensar su esfuerzo-, más desazón invade a los militantes socialistas que ven que cómo la consigna de que “el PP y el PSOE” son lo mismo se visualiza en un tema de enorme trascendencia emocional. Y lo perciben de esa manera porque es tal el despliegue que pone en marcha la operación de legitimación de la monarquía que es imposible que no se sientan afectados. Se mueven los grandes medios de comunicación, las fundaciones formales y los encuentros informales, las elites políticas de la transición y los intelectuales, los creadores de opinión y los historiadores. Algún día habrá que estudiar con detenimiento toda la propaganda emitida en aquellas fechas en las que se trataba de legitimar lo dado como la única salida racional posible.
Resurgimiento de Izquierda Socialista
Es tal la presión mediática que los dos candidatos a la secretaría general del PSOE, que en ese momento son diputados, nada dicen en la reunión del grupo parlamentario en la que se debate la posición a tomar. Madina y Sánchez callan pero dentro de la militancia comienzan a emerger esos potros desbocados a los que se refería Ansón. Son esos potros los que van a posibilitar el gran resultado de Pérez Tapias y el resurgimiento deIzquierda Socialista.
Le sugiero al lector que retenga una imagen. Cuando se están celebrando los fastos de la coronación Pérez Tapias está en Asturias en la cuenca minera, homenajeando a las víctimas del franquismo. Desde el momento de la abdicación el candidato de Izquierda Socialista ha defendido con claridad la memoria republicana delPSOE y la necesidad de una reforma de la constitución donde se pueda celebrar un referéndum sobre la forma de Estado; reforma en la que los socialistas hagan valer los principios republicanos.
Ese mensaje cala en muchos militantes socialistas, comprometidos durante años con la recuperación de la memoria histórica, militantes que durante los últimos meses han visto en las Casas del Pueblo y en los Ateneos de innumerables poblaciones el video Maestras de la república, impulsado por el sindicato Fete-Ugt y que ha merecido un premio Goya. El tema de la memoria histórica está ahí y por más que se intente neutralizarla aludiendo a una supuesta política accidentalista del socialismo histórico, en cuanto se tocan las fibras sensibles vuelven a aparecer los derrotados en la guerra civil y los valores republicanos. La memoria socialista existe y juega un papel mucho más importante de lo que muchos desearían.
Es evidente que no es la única, ya que durante estos años hemos constatado que existen distintas memorias que pugnan por hacerse presentes; no son equivalentes la memoria del anarquismo, del comunismo antiestalinista, del republicanismo liberal, del nacionalismo vasco, del nacionalismo catalán o del nacionalismo gallego. Cada uno tiene su lectura de los hechos y unos recuerdan a Durruti y otros a Azaña, unos a Andreu Nin y otros a Castelao, unos al presidente Aguirre y otros a Carrasco i Formiguera. Todas estas memorias están ahí y en determinados momentos vuelven a aparecer, con motivo de los actos de rememoración que se desarrollan, al cumplirse determinados aniversarios.
Es un hecho, sin embargo, que también son muchas cosas las que han cambiado. La memoria del PCE de la transición ha desaparecido. Los hombres que protagonizaron aquella época (Carrillo, Camacho, Sánchez Montero, Azcarate) han fallecido. No es el caso del PSOE. Algunos sí han fallecido (Peces Barba, Gómez Llorente) pero otros siguen activos como Felipe González o Alfonso Guerra. En la transición el PCE era el partido de los veteranos y el PSOE el partido de los jóvenes. Hoy, el PSOE sigue teniendo en sus filas a los protagonistas de la transición y el PCE e Izquierda Unida dan paso a una nueva generación (¿qué tiene que ver el planteamiento de Alberto Garzón en su libro sobre la Tercera república con los líderes comunistas de la transición?).
El hecho es que, ausente el nacionalismo catalán y producida la evolución en Izquierda Unida, la operación sucesoria, como veía bien Ansón, caía sobre el PSOE y abría una ventana de oportunidad a los que soñaban y sueñan (como Antentas) con su desaparición. Aquí aparecía el dilema para los tres candidatos (qué olvidar y qué recordar). Y por ello los tres recurrieron a la historia de distinta manera.
Los cierres de campaña de los candidatos
Pedro Sánchez cerró su campaña en Sevilla en homenaje a aquellos jóvenes andaluces que un día, hace ya cuarenta años, produjeron la renovación del socialismo y sellaron su imagen como partido ganador. Se trataba de todo un homenaje a la generación de Suresnes. Su mensaje era optimista. En el video de presentación (¿Quién es ese tal Pedro Sánchez?) aparecían todos los elementos imprescindibles: juventud, amor por el deporte, buena presencia, pasión por el teatro. La imagen era tan glamurosa que días después los expertos en publicidad se fueron al otro extremo y presentaban a los militantes socialistas como gente con casta luchando en los comedores sociales, parando los desahucios, asesorando a las víctimas de las preferentes y solidarizándose con los que sufren.
Madina remitía a otra memoria. No eran los jóvenes andaluces, que consiguieron llegar al gobierno en muy poco tiempo, sino los socialistas vascos que sufrieron muchos años de cárcel como Rubial o los que luchando en el País Vasco por la libertad sufrieron atentados terroristas (como el propio Madina). El mensaje era mucho más duro. En el caso de Sánchez se trataba de sumarse al optimismo del vencedor, del triunfador, del que trae buenas noticias y promete volver a ser un partido ganador. En el caso de Madina había que hacerse cargo de un pasado de dolor, de lucha, de resistencia a una dictadura y de confrontación con el terrorismo.
¿Puede un líder político ganar unas primarias haciéndose cargo del dolor acumulado o tiene que ocultar las penas y transmitir ilusión, esperanza, optimismo? Así como para entender lo que nos ha pasado habrá que leer con detenimiento lo que muchos escribieron apasionada y apresuradamente tras la abdicación, los expertos en marketing político tienen a su disposición un gran material viendo y comparando los videos de los dos candidatos que aspiraban a la secretaría general del PSOE. Ninguno de los dos era muy conocido; tuvieron poco tiempo para difundir su mensaje y las imágenes que transmitían fueron decisivas. Por mucho que operen los aparatos de una organización una votación de más de cien mil personas tiene mucho de incontrolable y las imágenes cuentan más que las palabras, los rostros más que los conceptos.
Pérez Tapias, como señaló con acierto un humorista del diario La Vanguardia, era el malo y lo era porque era mayor, defendía el derecho de consulta y apoyaba un federalismo plurinacional. Era el malo que con su presencia inesperada, con el éxito alcanzado al conseguir los preciados avales, permitió que el proceso fuera creíble. Jugó sus bazas con tal habilidad que todo el mundo decía al día siguiente del debate que el más sólido, el más solvente, el más preparado, era el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de Granada. Si estuviéramos en un país donde los columnistas leyeran deberían haber sabido que no estaba improvisando, que la seguridad que transmitía se debía a una obra escrita muy considerable donde había ido dando cuenta de su análisis de la situación del socialismo español. Pero eso ya es pedir demasiado. Eso requiere tiempo y algún esfuerzo intelectual. Pérez Tapias era el invitado que nadie esperaba y acabó siendo el vencedor moral en el debate entre los tres candidatos. Eso sí, añadiendo la coletilla de que el tercero en discordia brillaba más porque no tenía ataduras y podía hablar con más libertad. Argumento sorprendente porque si eso fuera así, cada vez que hay un debate en el parlamento deberíamos constatar que el tercero en discordia es el que más brilla. Nunca he oído semejante cosa.
Vuelven los dos fuegos
¿Y ahora qué? Pues ahora vuelven los dos fuegos. Madina no lo sufrirá porque ya ha anunciado que no pondrá dificultades, que no hará ninguna crítica, que no interferirá de ninguna manera. En el caso de Sánchez todos los que comparten las tesis de Ansón ya se han apresurado a mostrar su disconformidad con el voto contrario a Juncker y a mirar con lupa cualquier aproximación a las tesis del PSC. Y en el caso de Pérez Tapias son muchos los que intentarán que toda la ilusión levantada sea sepultada. Para los que quieren el PSOE de Ansón y para los que sueñan como Antentas con la desaparición del PSOE, Pérez Tapias es el hombre que sobra. Sobra para los que quieren asentar al PSOE en el consenso entre los dos grandes partidos. Para alcanzar este objetivo es imprescindible que una posición de izquierdas influyente que mantenga el republicanismo, el federalismo y la plurinacionalidad no se consolide.
Para los que piensan que la equiparación entre el PP y el PSOE es un acierto, y sueñan con ocupar el espacio vacante, también sobra cualquier izquierda influyente dentro del partido socialista.
No sobra Pérez Tapias para los casi veinte mil militantes que le han votado, a pesar de no tener detrás ningún aparato regional, a pesar de ser el candidato de los márgenes y a pesar de ser el tercero en discordia; y no sobra porque ha logrado abrirse camino logrando el imposible de tocar la fibra emocional de muchos militantes del PSOE que no se reconocen en el pasado de Andreu Nin ni de Durruti, ni en el del joven Santiago Carrillo o en el de Companys; son militantes que sí se reconocen, sin embargo, en Azaña, y en Fernando de los Ríos, en laInstitución Libre de Enseñanza y en el Pablismo, y están hartos de que les equiparen con la derecha. Repudian las puertas giratorias, han luchado por la escuela pública y por el laicismo, han defendido a los sindicatos y tienen una identidad distinta a la de la izquierda anticapitalista, a la del nacionalismo independentista, a la del viejo PCE y también a la de los que se identifican genéricamente con el pueblo frente a la casta. No han nacido el 15 M. Vienen de muy atrás. No tan atrás como los que defienden la personalidad milenaria de Cataluña o los que reivindican 1492 pero sí al menos de un pasado que remite al 14 de abril de 1931.
Tienen una identidad republicana y socialista que Pérez Tapias ha sabido encarnar admirablemente. Ahora le toca hacer algo aparentemente más sencillo pero mucho más complejo en la práctica, ya que tiene que intentar dar continuidad a ese esfuerzo, tiene que conseguir que ese entusiasmo que ha suscitado no desaparezca. Conociendo su capacidad creo que lo logrará. Los dos fuegos que simbolizan Anson y Antentas no afectan solo al nuevo secretario general del PSOE, afectan también a Izquierda Socialista y al hombre que sobra.
  1. Luis María Ansón “ Un diez para Rubalcaba”, El Mundo, 26 de junio 2.014
  2. J. M. Antentas “Salvar al soldado PSOE”, Público, 14 de julio 2.014.
* Publicado en VIENTO SUR

jueves, 24 de julio de 2014

PEDRO SÁNCHEZ, "DE AQUÍ A NOVIEMBRE"

Franci Xabier Muñoz

Pedro Sánchez
Los militantes del PSOE han elegido mayoritariamente a Pedro Sánchez, diputado nacional por Madrid, como secretario general del partido, decisión que este próximo fin de semana ratificarán sin sorpresa alguna los delegados al Congreso del PSOE. Pedro Sánchez era, sin duda, el candidato del aparato del partido, una vez que la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, se descartó de estas primarias internas. Ante esta negativa, cundió el pánico entre los mandamases del PSOE y, entre las tres candidaturas, eligieron la más próxima a su visión de las cosas. Una vez seleccionado el candidato menos malo, apostaron por él y movilizaron sus ejecutivas provinciales y regionales para convencer a la mayoría de los militantes de que Pedro Sánchez era la mejor opción de las posibles. La inteligente petición del otro candidato, Eduardo Madina, de hacer pública la radiografía geográfica de los votos cosechados, ponía de manifiesto lo que aquí escribo, pues Pedro Sánchez ganó en todos los territorios cuyos dirigentes se mostraron anteriormente a favor de Susana Díaz. La negativa de Madina a incorporarse a la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez ratifica esta impresión que muchos tenemos.

Es posible que, una vez conocidos los avales a las candidaturas, la renuncia del otro candidato, José Antonio Pérez Tapias, en favor de su compañero Eduardo Madina hubiera facilitado una concentración de voto en torno a éste de lo que se podría llamar “la izquierda del PSOE” pues, al menos en el discurso, Madina quería captar a los militantes de esa sensibilidad. Una vez conocidos los resultados de las primarias internas, se ha puesto de manifiesto mejor que nunca cuáles son las familias ideológicas dominantes en el PSOE. La social-liberal, mayoritaria, representada por Pedro Sánchez; la socialdemócrata, representada por Eduardo Madina; y la socialista, representada por José Antonio Pérez Tapias.

La mayoría de los militantes del PSOE ha elegido, por tanto, al candidato menos molesto para los poderes fácticos (banca y gran empresa, principalmente). Parece que, al final, ese grito de la militancia de base demandando un giro nítido a la izquierda no era la opción mayoritaria en el PSOE, porque Pedro Sánchez podrá abrir el partido, hacerlo más democrático y transparente, más participativo… pero si llega a la Presidencia del Gobierno dudo mucho que sus políticas incomoden a los poderes fácticos de España y, menos aún, a los de la Unión Europea y sus gobiernos lacayos.

En otros países de nuestro entorno la adscripción ideológica de los así en general mal llamados socialistas está más clara. Por ejemplo, en Dinamarca, existe un partido social-liberal, otro partido socialdemócrata y un tercero, socialista. Lo que a mi entender ha dejado muy claro el resultado de estas primarias entre los militantes del PSOE es que, hoy por hoy, la opción social-liberal es la mayoritaria. Si Pérez Tapias hubiera renunciado a favor de Madina, el PSOE habría quedado partido en dos mitades prácticamente iguales, una social-liberal (Sánchez) y otra socialdemócrata (Madina), aunque ninguna de las dos representa hoy, en mi opinión, a la clase obrera.

Ahora, la estrategia de Pedro Sánchez será convencer a ese electorado de centro-izquierda e izquierda de que él representa también esos valores y que los integrará no solo en la Ejecutiva Federal del PSOE sino, además, en su programa electoral. Sin embargo, la elección de Pedro Sánchez creo que no confunde a la izquierda. Más aún, clarifica del todo el posicionamiento en torno a IU, Podemos y Equo que muchos electores progresistas han hecho en las pasadas elecciones europeas. Así, por ejemplo, que Pedro Sánchez ordenara a sus eurodiputados que votaran en contra de Jean-Claude Juncker como presidente de la Comisión Europea no cuela como giro a la izquierda porque, si la elección de Juncker hubiera dependido de los votos  socialistas españoles, el PSOE lo hubiera votado. No lo ha hecho porque se lo podía permitir y su voto contrario no iba a alterar el resultado final de la elección del conservador Juncker. Otro dato que no confunde a la izquierda: la negativa de Pedro Sánchez a celebrar un referéndum para preguntar al pueblo si prefiere monarquía o república ya sabemos que es una opción a futuro que ni siquiera se plantea en una posible reforma de la Constitución que, por otro lado, seguro que está siendo ya cocinada por PP y PSOE entre plato y plato, servidos en algunos reservados de restaurantes de postín.

Hace años que los partidos socialdemócratas europeos han dejado de representar los intereses de la clase obrera, decantándose por los de las clases medias, en competición electoral directa con la derecha conservadora o liberal. Yo siempre digo que en España tenemos una opción liberal-conservadora, que es el PP, y una opción liberal-social, que es el PSOE. Y creo que la elección de Pedro Sánchez ratifica esta división y clarifica aún más el panorama a la izquierda del PSOE. Ahora está por ver qué otro pacto secreto firman PP y PSOE para apuntalar el bipartidismo y frenar el avance de los partidos minoritarios. Se oyen rumores de adelanto electoral para noviembre, aprovechando los tímidos buenos datos macroeconómicos que exhibe el Gobierno y el poco tiempo que tendrían tanto PSOE como Podemos para consolidar a sus nuevos líderes como carteles para unas elecciones generales. La apuesta de IU por renovar también a sus dirigentes, cediendo el testigo al joven diputado Alberto Garzón, pone en un aprieto al PP ya que Rajoy sería el cartel electoral más vetusto. De ahí los rumores de un posible aterrizaje de Núñez Feijoo en Madrid e, incluso, de una sorpresiva retirada de Rajoy de la política.

Todo es posible en este reino de la improvisación en que se ha convertido últimamente España. Lo hemos visto con la abdicación de Juan Carlos I y la proclamación de Felipe VI. Ha salido bien y, por tanto, cualquier otra improvisión seguro que no asusta a los dirigentes del PP y del PSOE, por el bien de España -es decir, por el bien de sus financieros y grandes empresarios-. Un adelanto electoral a noviembre evitaría dos tensiones por partida doble -el referéndum secesionista catalán y las elecciones primarias en el PSOE- pero consolidaría el tirón de Pablo Iglesias que, gracias a la campaña de insultos y difamaciones que está recibiendo, crece en simpatizantes y colaboradores, lo que anuncia unos cuantos escaños para Podemos en el Congreso de los Diputados.  

El adelanto electoral lo tendrá que sopesar Rajoy pero, sin duda, en esa reflexión contará con la opinión del líder del PSOE, al que no le vendría bien del todo apresurarse a unas elecciones generales en noviembre, sobre todo porque es diputado y puede enfrentarse ya a Rajoy en el Congreso e ir dando a conocer su alternativa a un año vista de las elecciones generales, si se respeta el calendario. Un adelanto electoral, además, frenaría la reforma constitucional pero, ahí, PP y PSOE tendrán que valorar si les interesa más negociarla ahora -que tienen mayoría cualificada- y someterla el año que viene a ratificación en unas nuevas Cortes menos bipartidistas, o arriesgarse a negociarla a partir de noviembre, ya con esas Cortes probablemente menos bipartidas, abriendo el debate constitucional a más partidos. Esta última opción obligaría a disolver de nuevo las Cortes, una vez aprobada la reforma constitucional, y a elegir unas Cortes nuevas, que la tendrían que ratificar. Ninguna de las dos opciones son del gusto de los dos grandes partidos, pero tendrán que elegir la menos mala para sus intereses porque, o se reforma la Constitución, o este país encalla para muchos años. Sea como fuere, el rumor de que Carme Chacón se puede integrar ahora en la Ejecutiva de Pedro Sánchez es el dato que más me hace sospechar que los rumores de adelanto electoral para noviembre sean ya indicios, porque esa colaboración de Chacón con Sánchez podría indicar que no va a haber primarias en el PSOE para elegir candidato a La Moncloa. Ya veremos...

miércoles, 23 de julio de 2014

PEDRO SÁNCHEZ. Un secretario general de corte hollywoodense

Alba Peraleda
Alto, esbelto, atractivo, de andares seguros y desenvueltos, gesto cordial y cercano, verbo fácil, con la sonrisa de anuncio de dentífrico siempre en los labios, el nuevo secretario general del PSOE parece sacado de un película de Hollywood o de un spot publicitario de café espresso a lo George Clooney. El extraordinario ascenso de este diputado desconocido del gran público, que debe su escaño en el Congreso, no a haber sido elegido, sino a haber corrido la lista en la que figuraba, no deja de sorprender y de suscitar interrogantes. Su discurso no dice nada nuevo, es una sarta de lugares comunes, de obviedades: cambio, renovación, regeneración del PSOE, que repite de manera automática hasta quedar las palabras vacías de sentido para convertirse en meros eslóganes publicitarios, como el del café espreso: What else?
09_PrimariasPSOEEs indudable que este nuevo actor se ha aprendido bien de memoria su papel, y dice lo que cientos de militantes socialistas de buena fe están deseando oír. Habría que preguntarse quiénes lo han catapultado desde el anonimato hasta hacer de él en cuatro meses el elegido por el 49% de los militantes del PSOE que emitieron su voto. El designio de determinados grupos de poder dentro del PSOE de propulsarlo para impedir que saliera elegido su contrincante con más posibilidades, es decir, Eduardo Madina, se puso claramente de manifiesto con la actuación de la Presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, que era la favorita de esos grupos.
Y no solo de éstos, sino también del propio ex rey Juan Carlos, uno de cuyos últimos actos antes de abdicar, fue el de invitar a Susana Díaz a la Zarzuela para pedirle que presentara su candidatura a la Secretaría General del PSOE. Curiosa intromisión, dicho sea de paso, de un monarca constitucional en los asuntos internos de un Partido político, pero revelador de las garantías de continuidad del sistema que ofrece Susana Díaz a la Corona y a los poderes constituidos.
La Presidenta de la Junta de Andalucía que tantos elogios recibió en su día como prometedor relevo generacional, aunque nunca fuese elegida en las urnas, sino nombrada a dedo por su antecesor en el cargo José Antonio Griñán, prefirió no arriesgar su carrera en la competición por el liderazgo en el Partido, y seguir siendo Presidenta de la Junta, pero se convirtió en el principal sostén de Pedro Sánchez. Gracias a ella, al decidido apoyo casi masivo de la poderosa Federación andaluza, pudo Pedro Sánchez salir elegido nuevo secretario general del PSOE. Veamos. Obtuvo el 48,63 % de los votos (56.409 votos), frente al 36,15 % (41.835 votos) de Eduardo Madina, y el 15,26% (17.506 votos) de José Antonio Pérez Tapias, pero es significativo que de los 16.000 votos emitidos en Andalucía, 12.000 fueran para Pedro Sánchez, es decir, más del 61%. Estas cifras lo dicen todo.
Madina no ofrecía al poderoso sector de la “socialdemocracia neoliberal”, suficientes garantías. Lo veían demasiado tímido, poco decidido, inseguro, incapaz quizá de hacer que el PSOE siguiera desempeñando el papel de segundo eje sobre el que se asienta el sistema bipartidista imperante en España desde 1982. En cambio, Pedro Sánchez sí ofrece garantías en este sentido. No había más que ver la marcada satisfacción con que algunos políticos del PP y su portavoz Francisco Marhuenda acogieron la noticia de la elección de Pedro Sánchez. Ya podían respirar tranquilos.
Si para muchos militantes del PSOE, Madina representó en algún momento una esperanza de cambio, la verdad es que su discurso no decía nada nuevo, se diluía en vaguedades, nunca se pronunció abiertamente sobre determinadas cuestiones y con frecuencia resultaba ambiguo. Pero su mayor defecto era que carecía de tan poderosos padrinos como los de Pedro Sánchez. Aunque dentro del PSOE sigue habiendo militantes de base genuinamente de izquierdas como, como las Juventudes Socialistas, la mayoría se ha acostumbrado a que sus dirigentes ocupen el poder con todos los beneficios, prebendas y ventajas que ello comporta. Los militantes verdaderamente de izquierda, no de boquilla, son los que votaron a José Antonio Pérez Tapias, o bien optaron por no votar a nadie.
Próximo a Miguel Sebastián, asesor económico de Rodríguez Zapatero y, posteriormente, ministro de Industria, Turismo y Comercio en el Gobierno presidido por este último, así como a José Blanco, el famoso “Pepiño”, principal responsable del “Tamayazo” que hizo perder al PSOE la Comunidad de Madrid, no es difícil adivinar el modelo de PSOE de Pedro Sánchez: un partido de Gobierno, de alternancia con el PP, que asegure la estabilidad y continuidad del sistema capitalista neoliberal y de la Banca.
La única esperanza de una posible regeneración en profundidad del PSOE, de un PSOE que volviera a recuperar los valores de la izquierda de sus fundadores podría haber estado en José Antonio Pérez Tapias, pero no salió elegido. ¿Sintomático? ¿Podrá algún día el PSOE regenerarse y recuperar sus valores de izquierda? Si Pablo Iglesias Posse, diputado a Cortes en 1910 gracias a la Conjunción republicano-socialista, uno de cuyos principales objetivos era la instauración de la República, levantara hoy la cabeza, se le caería el alma a los pies al ver el grado de complicidad del PSOE con la derecha y el gran capital en detrimento de los intereses de los trabajadores. ¿No debería, para ser consecuente, suprimir de sus siglas la “S” de “Socialista” y la “O” de “Obrero”?

martes, 22 de julio de 2014

ELECCIÓN DIRECTA DE ALCALDES = MENOS DEMOCRACIA

Adolf Hitler, sin duda uno de los personajes más nefastos que ha tenido la humanidad, llegó al poder, siendo un antidemócrata convencido, por artimañas democráticas y, una vez en él, se cargó la democracia. El FIS, un movimiento islamista radical, ganó las elecciones democráticas en Argelia por mayoría, y en su programa estaba la derogación de la democracia y la instauración de la sharia; un golpe de estado del ejército no reconoció el resultado democrático, que era un cheque en blanco para que los antidemócratas abolieran la democracia, ¡vaya paradoja!, y el país se sumió en una de las guerras civiles más sanguinarias del pasado siglo, laboratorio de pruebas, junto a Afganistán, de todos los grupos radicales y violentos que han salido al socaire de enarbolar el Corán y dar un giro histórico hacia el pasado más oscurantista.
Si se cree el partido en el poder que la mayoría absoluta le da licencia para deteriorar, aún más, el sistema democrático español, cuya injusta ley electoral aún sigue vigente con la única razón de primar el decadente bipartidismo, está profundamente equivocado. Bien hará, si se atreve a ello, con terminar con los más de 10.000 aforados, una auténtica vergüenza comparativa con otros países europeos que no los tienen, 10.001 si sumamos uno nuevo, el ciudadano Juan Carlos de Borbón; pero mal si persiste en su idea de que sea alcalde el más votado en las elecciones municipales, una trampa que ya han visto todos los partidos políticos y de la que han tomado nota. Que no se me malinterprete. Rajoy no es Adolf Hitler, sino un apacible registrador de la propiedad que ahora es presidente del gobierno y lidera el PP, ni tampoco un líder radical musulmán que vaya a implantar la sharia, pero permítaseme un chiste visual malvado: si le ponen un turbante es idéntico al número 1 de Al Qaeda, el egipcio Aymán al Zawahirí. La CIA convirtió a Gaspar Llamazares en el desaparecido Osama Bin Laden, y no sé si bromeaban. Pero, comparaciones odiosas al margen, y chistes aparte, lo que intenta hacer el PP con su cacareada ley de regeneración democrática es un chanchullo profundamente antidemocrático. Y para aliñar la ensalada de recortes democráticos, aparece la iglesia llamando a los sables a recuperar la España franquista en la que tanto mandaban.
Las últimas elecciones europeas, con un salto cualitativo del voto de la izquierda y un claro toque de atención al sacrosanto bipartidismo, ha puesto al PP, que no parece dispuesto a renovar su anquilosada dirección por una nueva como está haciendo a toda prisa el PSOE, contra las cuerdas. Extrapolando los resultados de las europeas, el PP ve peligrar el 90% de las alcaldías que detenta en la actualidad, Madrid y Valencia incluidas, buques insignias de su poder municipal, y de seguir así perder la mayoría absoluta en las generales.
Cambiar las leyes del juego para seguir ostentando el poder municipal es un fraude a la democracia. Pretender que el actual sistema prima a los perdedores, a la coalición de perdedores como gráficamente ha dicho, es una sandez. Si en unas elecciones municipales a una ciudad el PP obtiene el 40% de los votos, porque salvo en Navarra con UPN y en Asturias con FAC, no tiene competencia por la derecha, y el resto de partidos de izquierda obtiene el 60% de los votos, llámense PSOE, IU o la emergente Podemos, está meridianamente claro que los ciudadanos de ese municipio no quieren un alcalde del PP aunque haya sido el más votado.
Negar las coaliciones para gobernar es negar una de las esencias del sistema, la política de pactos en torno a un programa común, y el partido en el gobierno, que ahora detenta un poder municipal omnímodo, lo sabe bien. En Castilla La Mancha es el partido que más pacta para llegar a la alcaldía. Además, un alcalde del PP puesto en esas condiciones no resistiría el primer pleno con una oposición que lo tumbaría, a no ser que también se carguen las mociones de censura y las competencias de los plenos, que quizá también esté en sus planes. Así es que espero que esa chapuza antidemocrática que pretende imponer, como otras muchas chapuzas que está llevando a cabo este gobierno, que intenta por todos los medios perpetuarse en el poder y cambia a su antojo las reglas del juego, no se lleve a cabo.
A esta propuesta del PP no le faltan admiradores. Esto es lo que sostiene Falange en un reciente comunicado:
FE de las JONS por la elección directa del alcalde
Falange Española de las JONS defiende la elección directa del alcalde al margen de su afiliación política. Esto significa que cualquier persona que ha trabajado notablemente por el pueblo a través de cauces no partidistas, como el asociacionismo, aportando un beneficio a sus vecinos, pueda presentarse en solitario incluso, y ser elegido por sus vecinos, sin necesidad de estar mediatizado por ningún partido. Es el modelo que siempre hemos defendido los falangistas, y que en Alemania se viene utilizando desde los años noventa, rompiendo con el monopolio de los grandes partidos en favor de personas activas dentro de la comunidad vecinal.
Si lo ha hecho tan bien en todos los ámbitos políticos no tendría el PP que tener terror ni de las urnas ni de las coaliciones.

lunes, 21 de julio de 2014

Mapa electoral después de las europeas

Mariano López Monreal. Informático. Militante de IU

1. Proyección de las Elecciones Europeas a las Legislativas
Se han tomado los resultados electorales de las elecciones europeas y se ha aplicado la regla d’Hont en cada provincia y repartido escaños del Congreso de los Diputados en función de esos resultados.
España se tiñe de rojo. Atributtion: Aristipo
España se tiñe de rojo. Atributtion: Aristipo
La Izquierda Plural (IU con sus aliados de estas elecciones ICV-EUiA y AGE) obtendría 24 escaños, PODEMOSobtendría 19 y Compromís 2 (iban en coalición con EQUO y CHA).
El BNG se quedaría sin representación y CHA,que ha ido separada de IU, también. En Aragón el escaño de Zaragoza sería exclusivamente de IU y PODEMOS obtendría otro.
En las próximas elecciones Legislativas, un Frente Amplio (por ponerle algún nombre) obtendría 73 diputados, 28 escaños más que yendo sus componentes por separado
Después se han sumado los votos de la Izquierda Plural: IU, ICV-EUiA, AGE con los de PODEMOS y con los dePrimavera Europea (EQUO, Compromís y CHA) y el resultado es bastante mejor. Esa coalición que en este documento se ha llamado Frente Amplio (por ponerle algún nombre) obtendría 73 diputados, 28 escaños más que yendo sus componentes por separado.
Además, el PSOE tendría 99 diputados que con los 73 de la coalición estarían solo a 4 diputados de la mayoría absoluta.
Es un mero cálculo que indica el poder que puede llegar a tener ese casi 20% de voto que han obtenido los partidos a la izquierda del PSOE, sin contar los nacionalistas: Bildu, BNG y ERC
Se ve claramente que en las Legislativas no se debe concurrir por separado y hay que hacer un esfuerzo por concurrir juntos para que no perjudique la Ley electoral.
Al Frente Amplio, con ese 20% de voto en un sistema proporcional, le corresponderían 70 diputados; con la ley actual tendrían 73. Es decir, que concurriendo juntos no solo ya no perjudicaría la ley electoral, sino que empezaría a beneficiar.
Conviene tener en cuenta también los resultados del PSOE porque el Frente Amplio con ese 20% no podría gobernar solo. La suma Frente Amplio más PSOE casi alcanzaría la mayoría absoluta y merecería la pena intentar pactar un buen acuerdo de gobierno como ya se ha hecho en Andalucía, siempre claro que el PSOE no opte por la GRAN COALICIÓN con el PP, como pretende el poder.
En los Excel siguientes se puede ver la distribución de escaños total y por provincia, tanto yendo juntos como separados. Los escaños que aparecen como IU en Cataluña son de ICV-EUiA y en Galicia son de AGE. EQUO. Sola no obtendría representación. Compromís coaligado con EQUO tendría 2 escaños por Valencia.
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2. Proyección de las Elecciones Europeas a las Autonómicas
Se han tomado los datos electorales de las elecciones europeas recientes y se ha supuesto que en las próximas elecciones autonómicas los resultados sean exactamente los mismos de las europeas.
Para poder hacerse una idea de cómo sería el poder autonómico y con esos datos provincia a provincia, se ha aplicado la regla D’Hont para ver la configuración de los parlamentos autonómicos.
El Frente Amplio, con ese 20%, no podría gobernar solo. La suma Frente Amplio más PSOE casi alcanzaría la mayoría absoluta
Se ha tenido en cuenta que en algunas comunidades uniprovinciales, como Asturias, Murcia y Baleares, existen circunscripciones autonómicas de tamaño menor al de la provincia, y que en Canarias existen también otras circunscripciones de tamaño inferior al de las dos provincias que la componen. Para estas circunscripciones pequeñas o comarcas, no se dispone del dato exacto del voto obtenido en cada una de ellas; lo que se ha hecho es repartir los votos en la misma proporción de los escaños que se reparten en esas circunscripciones. No es exacto pero es bastante aproximado. Es un mero cálculo porque la gente no vota igual en unas elecciones europeas que en las autonómicas, pero da una idea de cómo ha quedado el mapa político.
Se ha llamado Frente Amplio a los partidos a la izquierda del PSOE susceptibles de unirse en una coalición electoral. De momento, existe la Izquierda Plural (IUAlternativa Gallega de Izquierdas (AGE), Iniciativa per Catalunya-Ezquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA)) a lo que se sumaría PODEMOS, EQUO, CHA y Compromis.Se ha llamado Izquierda a la posible alianza post-electoral para acordar un pacto de Gobierno entre las fuerzas del Frente Amplio con el PSOE.
En 7 Comunidades – Andalucía, Aragón, Asturias, Extremadura, Comunidad Valenciana, Baleares y Galicia – es posible un Gobierno de la Izquierda. En Baleares sería necesario contar con los nacionalistas y en Galicia con el BNG. Eso se ha hecho ya en el pasado y por tanto parece bastante factible esa posibilidad.
En Canarias es posible un gobierno de la Izquierda más UPyD u otro de la Izquierda con Coalición Canaria.
En Cantabria es posible un gobierno de la Izquierda más UPyD u otro de PP más UPyD más Ciudadanos.
En Castilla La Mancha es posible un gobierno de la Izquierda más UPyD y también otro de PP más UPyD.
En Madrid es posible un gobierno de la Izquierda con UPyD y también otro del PP más UPyD más VOX masCiudadanos
Hay una Comunidad donde el PP podría gobernar solo con mayoría absoluta: Castilla y León. Si van unidas las fuerzas del Frente Amplio y después pactan con UPyD, igualarían al PP pero ninguno de los dos bloques tendría mayoría absoluta.
En las Autonómicas, es posible un gobierno del Frente Amplio en 7 Comunidades:- Andalucía, Aragón, Asturias, Extremadura, Comunidad Valenciana, Baleares y Galicia
Hay otra Comunidad donde podría gobernar solo el PP con mayoría absoluta: Murcia. Pero si las fuerzas del Frente Amplio van unidas a las elecciones ya se abriría la posibilidad de un gobierno PP más UPyD u otro de la Izquierda más UPyD
En La Rioja es posible un gobierno de la Izquierda con UPyD u otro del PP con UPyD.En Cataluña el Gobierno sería de ERC con CiU o también podría ser de la Izquierda con ERC. En el País Vasco el Gobierno podría ser dePNV con BILDU o del PNV con la Izquierda. También sería posible otro de la Izquierda con BILDU que sin duda sería el mejor gobierno, pero hasta ahora el PSOE nunca ha querido gobernar con BILDU.
En Navarra lo lógico y posible sería un gobierno de la Izquierda con BILDU, pero sabiendo las resistencias delPSOE de otras veces, sería posible también otro gobierno de PP con PSOE y necesitarían también a UPyD.
O sea, que el PP solo tiene posibilidades en Murcia y Castilla y León. En otros lugares-  Cantabria, Castilla La Mancha, Madrid y La Rioja – necesitaría a UPyD que se suicidaría políticamente si acuerda esa coalición, por lo que es probable que UPyD pueda sumarse a gobiernos autonómicos de izquierda o solo apoyarlos en la investidura como ya lo hacen ahora en Asturias.
Es bastante posible la realización de candidaturas unitarias de izquierda o ciudadanas. Está en marcha ya un proceso en Barcelona (Guanyem Barcelona) y se está gestando otro similar en Madrid. Esto multiplicaría los resultados de ese Frente Amplio o como se llame al final o que haya distintos frentes de ese tipo en las distintas autonomías y/o municipios.
La conclusión es que son posibles gobiernos autonómicos de progreso en toda España que recorten a los recortadores y cuyo fin sea el salvar lo público y lo social, que se puede salvar la Sanidad, la Educación Pública, la Dependencia y garantizar los derechos sociales y dejar al PP prácticamente sin poder autonómico.
Otra cuestión es que el Frente Amplio se acerca al PSOE en votos y escaños.
En Asturias, yendo separadas las fuerzas del Frente Amplio ya habrían igualado al PSOE; yendo juntos tendrían un diputado más que el PSOE.
En Canarias, yendo juntas las fuerzas del Frente Amplio igualarían al PSOE.
En la Comunidad Valenciana, las fuerzas del Frente Amplio yendo por separado ya han igualado al PSOE; yendo juntas lo habrían superado en dos diputados.
En la Comunidad de Madrid, las fuerzas del Frente Amplio yendo separadas ya han superado al PSOE en 6 diputados; yendo juntas lo superarían en 7.
En Cataluña, yendo juntas las fuerzas del Frente Amplio superarían al PSOE en 1 diputado
En el País Vasco, yendo juntas las fuerzas del Frente Amplio igualarían al PSOE.
Si se crea esa coalición de Frente Amplio o como se llame y después se acuerdan gobiernos con el PSOE, elFrente Amplio podría tener la presidencia de Asturias, Canarias, Comunidad Valenciana y Madrid. No se incluye al País Vasco y Cataluña porque superar al PSOE ahí no implica nada, dada la fuerza de otros partidos comoCiU o PNV
En resumen: el PP sale derrotado sin paliativos, la izquierda en ascenso y con posibilidades de gobernar prácticamente en todas las comunidades, solos o con ayuda de UPyDEl PP solo tiene posibilidades en Murcia y Castilla y Leon. Se deja aparte la especificidad vasca y catalana, pero allí el PP pinta muy poco
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3. Proyección de las Elecciones Europeas a las Municipales
Se han tomado los resultados de las elecciones europeas en las100 ciudades más importantes de España y se ha tratado como si fuesen unas elecciones municipales. El resultado es el siguiente: PP 847 concejales,PSOE 693, IU 291, PODEMOS 267, EQUO 17, UPyD 205. Los partidos a la izquierda del PSOE obtienen 575 concejales y la suma de la izquierda 1.268. La suma de PP más UPyD obtiene 1.052. Hay una mayoría clara de Izquierdas. En este estudio, IU (incluye a AGE y a ICV-EUiA) y EQUO (incluye a CHA Compromís), tal y como concurrieron a las elecciones europeas: Izquierda Plural y Primavera Europea respectivamente.
En 64 de esas ciudades hay una mayoría absoluta de izquierdas, en 22 podría gobernar la izquierda con UPyD, en 11 podría gobernar sola la derecha (PPCiudadanos, VOX) con mayoría absoluta y en 21 podría gobernar la derecha con UPyD.
En las Municipales, hay una mayoría absoluta de izquierdas en 64 de las 100 grandes ciudades, en 43 de esas ciudades los partidos a la izquierda del PSOE le igualan o aventajan en número de concejales y en 50 de ellas los partidos a la izquierda del PSOE (unidos) tienen más votos que el propio PSOE
En 43 de esas ciudades los partidos a la izquierda delPSOE le igualan o aventajan en número de concejales. En 50 de ellas los partidos a la izquierda del PSOE (unidos) tienen más votos que el propio PSOE. La suma total de votos en esas 100 ciudades de esas fuerzas a la izquierdadel PSOE (1.593.396) supera también los votos del PSOE(1.465.111).
Se ha supuesto que los partidos a la izquierda del PSOE: IU, PODEMOS y EQUO hubiesen concurrido juntos en una coalición que en este estudio se viene llamando Frente Amplio: En ese caso los resultados hubiesen sido: PP824 concejales, PSOE 667, Frente Amplio 645 (casi los mismos que el PSOE), UPyD 195 concejales. La izquierda tiene 1.312 concejales y PP más UPyD 1.019. Los partidos del Frente Amplio habrían obtenido 92 concejales más yendo unidos que separados.
Concurriendo por separados los partidos del Frente Amplio obtienen 575 concejales que es un poco más del 20% del total (540), por lo que aquí la Ley Electoral no perjudica; no obstante, se mejoran resultados concurriendo juntos (92 concejales más) y se abre la posibilidad de obtener alcaldes de la coalición en 43 de esas ciudades.
En 68 de esas ciudades hay una mayoría absoluta de izquierdas, en 24 podría gobernar la izquierda con UPyD, en 6 podría gobernar sola la derecha con mayoría absoluta y en 23 podría gobernar la derecha con UPyD.
En 57 de esas ciudades los partidos a la izquierda del PSOE le igualan o aventajan en número de concejales.
En 38 de esas ciudades podría haber un alcalde de Frente Amplio en coalición con el PSOE, porque juntos tienen mayoría absoluta y en cada una de ellas el Frente Amplio supera al PSOE en votos.
El resumen es: desplome del PP, victoria de la izquierda y dentro de ella impresionante avance del Frente Amplio.
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sábado, 19 de julio de 2014

TIEMPOS DE CONVERGENCIA, TIEMPOS DE OPORTUNISMOS

“Ni siquiera eso es cuestión de cromosomas: los oportunistas se hacen. Pero no se hacen a sí mismos, como ellos creen, sino que el Estado burgués -quienes llevan sus riendas- los hace porque los necesita. Ellos sólo se dejan hacer. Son los sujetos pasivos”. Juan Manuel Olarrieta.

representantes de IU, EQUO y Podemos en un foro del Frente Cívico 
Una encuesta de Celeste Tel recogida por El Diario.es sitúa a Podemos en tercera posición en intención de voto, con un porcentaje cercano al 15% y por encima de los 30 diputados. Tales datos han insuflado el correspondiente optimismo en ese proyecto de partido hasta el punto de que su borrador de “pre-ponencia política” recoge lo siguiente:
“El PSOE es quien cierra el espacio político por la izquierda y es su crisis la que abre las oportunidades políticas para una nueva mayoría. Si se recompusiera siquiera parcialmente de su desprestigio y sus problemas internos y postulase un nuevo líder con pocos vínculos simbólicos con el pasado podría recuperar parte del espacio perdido y estrechar las opciones para una fuerza de ruptura democrática relativamente transversal dentro del discurso de unidad popular y ciudadanía”.
No voy a insistir en lo que me asusta el discurso de “unidad popular y ciudadana” como estrategia de superar lo viejo para romper con el “régimen del 78”. En ese mismo documento se dice textualmente que: “IU, vinculada generacional y culturalmente al orden del 78 ha tenido reacciones tímidas y conservadoras que confiaban en estarse moviendo en los mismos parámetros de antes de la crisis orgánica para crecer electoralmente”… ¿Es con estos compañeros con quienes tenemos que converger? Con quienes nos consideran parte de una crisis, que ellos llaman del régimen del 78 para corresponsabilizarnos, y que en realidad es una crisis financiera impulsada por los mercados para encontrar nuevas líneas de negocio a través de la privatización del Estado del Bienestar. A estos compañeros hay que recordarles que los militantes y cuadros de IU, a los que tienen la desfachatez de considerar régimen en sus documentos precongresuales, tuvieron un protagonismo activo en las asambleas del 15M y acudieron a las plazas de toda España para inundar de propuestas esas asambleas. ¿Se puede decir lo mismo de todos ellos?
Además, los militantes de IU que se permiten criticar han tenido siempre el mismo comportamiento generoso, el que nos corresponde por tener principios de izquierdas: impulsando las mareas, las marchas de la dignidad, las plataformas antidesahucios, las movilizaciones de barrio, las movilizaciones del carbón… Ese es nuestro adn, formar parte activa de las reivindicaciones sociales y de las movilizaciones dejando el protagonismo a lo colectivo y a lo social. Y lo hacemos así porque somos enemigos frontales del oportunismo y del populismo.
¿Convergencia porque y para qué?
IU apuesta por converger para sumar fuerzas que hagan posible un proceso constituyente. Siendo esto así, y que es precisa una mayoría social y de progreso para iniciar esa etapa constituyente que nos permita superar la transición del 78, convendría concluir que será difícil converger con quienes tienen vocación de ocupar todo el espacio electoral de la izquierda y ser hegemónicos, cuando no únicos, en ese espacio.
Parece que solo confían en ellos mismos para tal objetivo, recurriendo a considerar instrumentos del pasado a PSOE e IU para hacernos corresponsables de la crisis y presentarnos públicamente como incapacitados para el cambio que España necesita. Un cambio que, según su pre-ponencia precongresual, tendrá que venir de la mano de una organización transversal, ni de izquierdas ni de derechas, sustentada en el discurso de unidad popular y ciudadanía. En ese modelo de partido quedamos excluidos PSOE e IU por nuestra definición ideológica socialdemócrata y/o socialista. Otro tanto ocurre con la izquierda de corte nacionalista o ecologista. Conclusión: toda la izquierda está deslegitimada porque no es transversal.
Frente a esa posición excluyente, IU debe apostar por converger con las organizaciones políticas, sindicales y sociales que compartan la necesidad del proceso constituyente. Pero debe hacerlo reforzando su identidad y su discurso, como escribía García Montero recientemente, y priorizar en su convocatoria a quienes son o deben ser nuestros aliados naturales: sindicatos de clase, izquierda nacionalista e izquierda verde. Solo tras la complicidad con estas fuerzas, claramente autodefinidas de la izquierda, habría que avanzar hacia los colectivos sociales y buscar una mayoría real que solo será posible con la participación también del PSOE. Cambiar las prioridades en la convocatoria es poner en bandeja los apoyos a quienes insisten en la horizontalidad del “ciudadano” para excluir a los partidos y a los sindicatos de clase.
La ruptura con el modelo de la transición y la constitución del 78 solo será posible a través de las urnas y quien afirme lo contrario está engañando a la ciudadanía. Reformar la constitución exige una mayoría de 3/5 en ambas cámaras, esto es 210 diputados y 159 senadores y esto implica contar siempre con el PSOE. Por supuesto que se puede pensar en dar el sorpasso y convertirse en hegemónico, pero eso muestra el infantilismo y la inmadurez en que se mueven algunos, que de momento, según una encuesta, solo parecen representar al 16% del electorado. La realidad es que el PSOE, con nuevo secretario general, se moverá en una horquilla del 25 al 30%, lo que lo hará imprescindible para hacer políticas de izquierda.
Para hablar de lo viejo y de lo nuevo, antes de referirnos a los riesgos del oportunismo, es bueno reconocer que todos tenemos un pasado y que obligarnos a pedir perdón a quienes luchamos contra la dictadura y por ello peinamos canas es cuanto menos canalla. IU-PCE y otras organizaciones de la izquierda política y sindical deben sentir orgullo de su historia de lucha contra el fascismo que pregonaba no ser de izquierdas ni de derechas, también de haber hecho posible que este país viviera el mayor periodo de paz y progreso de su historia, truncado solo y exclusivamente por la avaricia desmedida del capitalismo. Nosotros no somos cómplices de ningún régimen y mucho menos parte de él, por ende tampoco lo somos de ninguna crisis económica o institucional. No vamos a pedir perdón por haber nacido antes.
Insisto en que todos tenemos un pasado. Hace unos años, Pablo Iglesias participó en un acto público de llamada a la refundación de la izquierda. En él llamaba a Izquierda Unida a tener la iniciativa para aglutinar las fuerzas militantes. Lo hizo creyendo que era la mejor opción. ¿Entonces no éramos régimen del 78? Por su parte, Juan Carlos Monedero fue estrecho colaborador de Gaspar Llamazares en su etapa de Coordinador Federal de IU, etapa en la que casi fuimos extraparlamentarios con dos únicos diputados. ¿Entonces no éramos régimen del 78? ¿Tampoco lo era el PSOE de Zapatero, con el que colaboramos estrechamente hasta el punto de que se bromeaba con Llamazares como “ministro”? Muy interesante es el artículo del propio Monedero que recogemos hoy en Plumaroja con el título: Siempre que el PSOE se hunde nace una Nueva Izquierda.
Lo que ha cambiado desde los primeros intentos de “refundación de la izquierda” y desde la IU de Llamazares a la convergencia que ahora impulsa IU es que somos la amenaza que verdaderamente preocupa al dinero y que propone una alternativa de cambio real a la agotada etapa de la transición. En cuanto IU ha superado el 10% en expectativa de voto, en mayo de 2013, en plena vigencia de SUMA, rozábamos el 15%, se puso en marcha la maquinaria para frenarnos. Las piezas de esa maquinaria se irán conociendo día a dia.
Quienes autoproclaman su vocación de ser “hegemónicos” en la izquierda saben que con su estrategia tendremos que sufrir otros cuatro años de gobierno del PP porque ni IU ni PSOE tendrán votos para superar el pírrico 36% con el que gobernará la derecha. Y ello, en gran parte, será mérito suyo al presentar a la izquierda plural como parte del problema y no como parte de la solución. Su “hegemonía” del 15% habrá evitado la posibilidad real de que se articule una alternativa de izquierdas y para cuando los “ciudadanos ni de izquierdas ni de derechas” se den cuenta de su error, el PP habrá acabado con todo lo público y echo las reformas electorales que dificulten el acceso de la izquierda plural a las instituciones. ¡Enhorabuena!
Lo oportuno de los oportunismos.
Cuando él capitalismo no tiene una oposición se la crea, como un traje a la medida, porque necesita un determinado tipo de oposición, una oposición domesticada, no una oposición verdadera. Pero nadie se convierte en oposición de la noche a la mañana. Los aspirantes a opositores tienen que pasar su Via Crucis; no se lo dan todo hecho sino que tienen que poner algo de su parte. En fin, tienen que demostrar cierta valía, cumplir determinadas funciones que son paradójicas: pronunciarse en contra del Estado que defienden. Los oportunistas aparecen cuando al capitalismo, lo mismo que al mando a distancia, se le acaban las pilas y se echa de menos un recambio. Su ascenso es el termómetro que detecta el malestar social.
La gente está harta, descontenta y reniega de todo, pero sobre todo del viejo andamiaje oficial, de los “gastados partidos” e instituciones. Hacen falta caras nuevas, modernas, que digan cosas que no estamos acostumbrados a escuchar. La crisis es para los oportunistas terreno abonado. Proliferan en esos ecosistemas. Por eso nunca hay sólo un único oportunista sino varios al acecho de su oportunidad, a la espera del momento de trepar por la derecha, por el centro y por la izquierda. No debe sorprender que algunos de ellos logren un puñado de votos porque su gran referente es Felipe González, que logró 10 millones de votos en 1982.
En la transición, Felipe González exhibía una cuidada imagen descuidada: pelo largo, patillas y chaqueta de pana. Lo de menos es lo que uno sea; lo que vale es una imagen que sea nueva, distinta. Por eso en tiempos de la transición al PSOE se le llamaba “renovado”. Ya no era el de la guerra, sino un partido a la última moda, lo mismo que la movida madrileña y su lema “Enamorado de la moda juvenil” que cantaba Radio Futura: “Y yo caí..., enamorado de la moda juvenil..., de los precios y rebajas que yo vi..., enamorado de ti. Sí, yo caí..., enamorado de la moda juvenil..., de los chicos, de las chicas, de los maniquís..., enamorado de ti”.
En la transición, Felipe González, el PSOE y la UGT eran “extremistas y radicales”, la izquierda de la izquierda que dejó al PCE de Carrillo sin programa electoral. Cuando Felipe González se oponía a la reforma del franquismo para exigir la ruptura, también le acusaban de incitar a la violencia, o sea, al terrorismo. Pero en la política burguesa no importa lo que digan de ti; el caso es que hablen. En eso los tiempos no han cambiado nada: si los franquistas te atacan es para promocionarte.

Plumaroja