miércoles, 24 de mayo de 2017

PRIMARIAS EN EL PSOE. EL TRIUNFO DE LA MILITANCIA

Militantes socialistas en la puerta de Ferraz
Hay que felicitar a Pedro Sánchez y lo hago. Pero sobre todo hay que darle la enhorabuena a unas gentes socialistas que ni se han amedrentado, ni dejado manipular, ni consentido que el partido que fundó Pablo Iglesias, sirviera para mantener al PP más corrupto, autoritario y claramente heredero del franquismo en el poder.
La noche de 22 de mayo estuve con ellos en su celebración en Granada y les felicité. En Andalucía, territorio poco propicio para resistir ha habido revuelta y la prueba de la existencia de una red clientelar potente ha sido que finamente Susana ha obtenido en su tierra menos votos que avales, por lo que muchos se han manifestado contra esa red de caciques locales y provinciales con su voto. Les vi felices, pero ahora toca la política en las instituciones y en las calles.
Pablo Iglesias nunca lo fió todo al parlamentarismo y los ayuntamientos, para él la lucha de clases era capital y así debe seguir siendo. Echar a Rajoy, desde las instituciones y desde las calles mediante la acción social y sindical. El apoyo a las Marchas de la Dignidad, puede ser un buen ejemplo.
Gracias también a las bases porqué han demostrado que el socialismo existe, tiene musculo y es la gran esperanza de las clases trabajadoras. El movimiento socialista debe iniciar un amplio proceso de convergencia y encuentro, tras las traiciones de dinosaurios instalados en el sistema que nos hicieron a muchos abandonar un barco varado en el neoliberalismo, pero jamás el socialismo. Ellos urdieron, con las fuerzas del establishment y de los poderes fácticos del Estado, una operación que las bases del PSOE han hecho fracasar. Gracias por ello.
Pero ahora debemos trabajar para echar a Rajoy, acabar con el empobrecimiento, el precariado, los recortes, los desahucios, las políticas de la Troika y una UE injusta por naturaleza y vocación que prohíbe las políticas socialdemócratas. No digamos las de incidir más en el reparto real de riqueza y bienestar.
Por tanto sólo una exigencia a Sánchez, que no es poca: Que no defraude a sus bases y que tampoco lo haga al movimiento socialista alternativo y republicano. Estaremos en ello. Pero por ahora más felices.

Carlos Martínez

sábado, 20 de mayo de 2017

POR QUÉ EL ‘TRAMABÚS-BONOBÚS’ DE PODEMOS ES OPORTUNO Y NECESARIO

La prensa castellanomanchega del régimen, o sea toda, anda revuelta porque Podemos ha decidido darse una vuelta por estas tierras con su TRAMABÚS el fin de semana del 20-21 de mayo. Y lo que más critican es que sea el expresidente Bono quien de nombre al autobús: el BONOBÚS.
Para Podemos, los casos del vertedero de neumáticos de Seseña y el aeropuerto central de Ciudad Real son motivos sobrados para la visita del BONOBÚS. Pero ahondando un poco en la hemeroteca descubrimos que la sombra de la sospecha planea sobre la cabeza de Bono con otros casos.
El sorprendente y rápido enriquecimiento de la familia Bono
El diario Público publicaba el pasado 2 de mayo de 2010 un excelente y aclarador artículo sobre el patrimonio de la familia Bono. Según la información Bono y su familia acumulaban entonces bienes inmuebles valorados por encima de los 6 millones de €. El artículo no entraba en polémicas sobre la valoración de lo descubierto entonces, ahora sospechamos que es mucho más, y no sólo lo calculaba a la baja sino que incluso aceptaba que la vivienda de la C/ San Justo de Madrid, cercana al Palacio Real, hubiera costado 450.000 € como declaró Bono, si bien advertía lo evidente: “salvo que el inmueble esté destrozado, es imposible comprar en esa zona a dicho precio”. Según el portal inmobiliario Idealista, el metro cuadrado en el centro de Madrid costaba entonces 4.090 €, lo que multiplicado por los 162 metros cuadrados de la vivienda arrojaría un precio mínimo de 662.580 €.
Pero la importancia de la información aparecida en Público no radicaba en este inmueble, que ya había sido desvelado por otros medios, sino en los datos sobre nuevos inmuebles descubiertos a Ana y Amelia, hijas mayores de Bono, y sobre la permuta con Reyal-Urbis que permitió a la mercantil Ahorros Familiares SAJA, administrada por Ana Rodríguez Mosquera, entonces esposa de Bono, hacerse con la propiedad de dos áticos de lujo en Estepona.
En 2005, Amelia Bono Rodríguez escrituró a su nombre una vivienda de 130 m2 más azotea de uso propio de 34 m2 y dos plazas de garaje en la lujosa urbanización Montepardo de Madrid. Cuando la hija de Bono registró esa propiedad tenía 24 años. Al año siguiente, su hermana Ana escrituró a su nombre otro piso en Madrid y en 2009 liquidó acciones de la mercantil SAJA y a cambio recibió una nueva vivienda, contigua a la anterior, más plaza de garaje, que la empresa SAJA valoró en 171.399 €. En definitiva, y según la información publicada, la acumulación patrimonial de los Bono se incrementó a partir del año 2000, disparándose a partir de 2004, año en que Bono abandona la presidencia de Castilla-La Mancha para ocupar el ministerio de Defensa.
Lo que más llamó la atención del reportaje de Público, que resulta difícil explicar ética y jurídicamente por la familia Bono y debió tener entonces consecuencias jurídicas, es el de la permuta de inmuebles realizada con Reyal-Urbis, propiedad del amigo de la familia, Rafael Santamaría. Público calificó la permuta de “sorprendente operación”. Y, ciertamente, la operación fue tan sorprendente como sospechosa: “La operación inmobiliaria más inusual realizada por los Bono se cerró en julio de 2006. Ese mes, la promotora Reyal-Urbis, de Rafael Santamaría, empresario muy ligado a Castilla-La Mancha y amigo personal de Bono, y la sociedad Ahorros Familiares SAJA acordaron una permuta inmobiliaria. De acuerdo con los datos de la escritura SAJA recibió dos áticos de lujo de nueva construcción en el municipio costero de Estepona (Málaga), cuya superficie techada suma 267 m2 y que Reyal-Urbis valoró en 925.000 €. A cambio, la sociedad patrimonial de la familia Bono entregó a Reyal-Urbis un piso de 136 m2 localizado en la madrileña colonia de Mirasierra y por el que el matrimonio Bono había pagado 35.000 € en 1982”.
El piso de Mirasierra, una zona de clase media alta en el norte de la capital madrileña, tiene plaza de garaje. Los áticos de Estepona, levantados en la urbanización Las Náyades, a 150 m de la playa, dan a sus propietarios el derecho al uso y disfrute exclusivo de los siguientes bienes y equipamientos: dos plazas de garaje de 26 y 28 m2; dos azoteas solárium de 32 y 146 m2; y otras tres terrazas e 20, 71 y 2,6 m2. Entre los elementos comunes de la urbanización figuran piscinas, club social y gimnasio con sauna. A efectos de la permuta, y sin tener en cuenta el garaje, el piso de Mirasierra se valoró en 6.343 €/m2. El precio medio del metro cuadrado en Mirasierra era, en el segundo trimestre de 2006, de 4.131 €/m2 según la tasadora Tasamadrid.
La permuta estuvo rodeada de incógnitas pues las promotoras difícilmente acuden a esa fórmula, sobre todo en época de boom inmobiliario. Además, no estaba aquí en juego el cambio de unos terrenos por otros, sino el de dos áticos de nueva construcción por un piso de segunda mano con 25 años de antigüedad y situado en un bloque de viviendas que además tenía un contrato de arrendamiento. La permuta es inverosímil y sospechosa, no sólo porque en 2006 Estepona estuviera gobernada por Antonio Barrientos, amigo personal de Bono y detenido en la Operación Astapa, que sabemos daba un trato excepcional a la esposa de Bono cargando al Ayuntamiento o a Valle Romano, una de las sociedades del “malayo” Javier Arteche Tarascón, las clases de golf que esta recibía; sino porque el insólito intercambio (ruinoso para Reyal-Urbis si no había estipulaciones secretas) se hacía con una mercantil propiedad de la familia de José Bono, que no sólo fue presidente de la región en que la constructora de Santamaría tenía intereses multimillonarios, sino que entonces seguía presidiendo el PSCM-PSOE, es decir, que en modo alguno carecía de poder e influencia en el palacio de Fuensalida, sede del gobierno manchego.
Por aquellos tiempos supimos que los amigos constructores de Bono eran imputados día sí día también: Javier Arteche Tarascón, Luis Portillo y los hijos de Jesús Gil fueron imputados por una operación de compra de créditos del Ayuntamiento de Marbella en la que según la Agencia Tributaria se habrían blanqueado más de 6 millones de euros. Hay que recordar que en la maniobra de abordaje lanzada por Luis Portillo sobre Inmobiliaria Colonial, finalmente llevada a la quiebra por éste y sus hombres, tuvo un papel fundamental el constructor toledano Aurelio González Villarejo, también amigo personal de Bono, constructor de la urbanización El Vergel de Bargas, en la que el hijo jinete de Bono compró un chalet valorado en 300.000€.
Otro punto oscuro en la relación de Bono con Reyal-Urbis es el de los gastos por importe de 7.669€ ejecutados en su casa de Olías. Está probado que Santamaría corrió con los gastos de decoración de la habitación de la hija menor en la casa familiar de Olías del Rey (Toledo). Ante los hechos probados, el Supremo consideró que al ser la mujer del constructor “madrina de bautizo” de la niña, esta “relación de amistad” justificaría los pagos.
Lo presumible es que Santamaría, su mujer y sus hijos recibieron subvenciones del gobierno de Castilla La Mancha a través de las entidades Yalqui S.A y Vega del Záncara S.L., y que Bono autorizó o dio todos los parabienes para la recalificación de terrenos rústicos en urbanizables. Este es el caso de Valdeluz, la ciudad fantasma del AVE próxima a Guadalajara, donde Santamaría promovió 10.000 viviendas. Una gran operación que el Gobierno de Bono autorizó en 2001.
Según publicó El Confidencial, la relación de amistad entre Santamaría y Bono se tradujo en más regalos, como caballos de competición por valor de 200.000€ para su hípica toledana. Uno de los caballos fue adquirido en Francia con billetes de 500€ envueltos en papel de periódico, y facturado a nombre de Rafael Hoteles. ¿Y si la permuta y los regalos fueran una forma de devolver los favores?
Bono y el Pocero. Más que amigos
La Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, presidida por José Bono, facilitó a El Pocero los trámites del PAU de El Quiñón que dio como resultado la construcción de una macrociudad en Seseña. El ex alcalde que dio luz verde al PAU, el socialista José Luis Martín, fue denunciado por prevaricación, cohecho y delito contra la Hacienda Pública por la Fiscalía Anticorrupción.
IU consideraba que en las irregularidades cometidas, el alcalde José Luis Martín y el Grupo Municipal del PSOE no estaban solos. El propio alcalde afirma (según consta en acta del pleno) que el mismo día 8 de mayo, día en que se celebró el pleno extraordinario que daba luz verde al PAU, a las 9 de la mañana se reunió en Toledo con Alejandro Gil Díaz, máximo responsable de la Consejería de Obras Públicas y con el Delegado de dicha Consejería en Toledo y le informaron que ‘se podía aprobar el PAU’. La tramitación del Plan de Acción Urbanística llevaba aparejada la recalificación de 1.833.147 metros cuadrados de suelo rústico para construir 13.508 viviendas en una localidad con problemas de abastecimiento de agua que no alcanzaba los 10.000 habitantes.
Ese mismo año y coincidiendo con la presentación del PAU, el alcalde “sin que conste el origen del dinero”, suscribió fondos de inversión y seguros por importe de 158.000€ y 1.800€, y adquirió un bien inmueble en la provincia de Málaga por 9.617€. Sus salarios, en las fechas comprendidas entre los años 2001 a 2005, ascendieron a 27.806€ brutos, a excepción del año 2003, cuando tras abandonar su cargo percibió 17.074€ brutos, de los que 12.667 procedían del Ayuntamiento. Durante los años 2004 y 2005, las rentas declaradas por el acusado son inferiores a las anteriores, a pesar de lo cual adquirió nuevos fondos de inversión por valor de 60.000€. En 2005 le constan desembolsos de cantidades por importe de 71.334,63€ no constando la razón de los mismos. El acusado justificó los incrementos patrimoniales en el cobro de un cupón de la ONCE de 144.000€, habiendo aportado fotocopia de cinco cupones de un sorteo del año 2000, afirmaciones que no resultan acreditadas según la Fiscalía.
La denuncia presentada por IU incluía una grabación mostrando que las máquinas de Onde 2000 SL, la empresa del Pocero, trabajan en Hípica Almenara, de la que era propietario José Bono. La grabación fue realizada en marzo de 2004 y “dejaba acreditada la relación entre Onde 2000 SL y el anterior presidente de Castilla-La Mancha”. El propio Bono declaró en entrevista publicada por El País haber invertido 600.000€ en las obras de Hípica Almenara, más 141.901€ en la adquisición de los terrenos. También hubo fundadas sospechas sobre los suculentos patrocinios publicitarios, especialmente el que correspondió a una conocida empresa Alcarreña. Bono hizo el milagro de los panes y los peces con unos ingresos declarados de 97.885€ anuales. Las imágenes de las máquinas de Onde 2000 trabajando en Hípica Almenara circulan por Internet.
Aeropuerto Central Ciudad Real y quiebra de CCM
Llamemos a las cosas por su nombre. El proyecto del aeropuerto de Ciudad Real y el de su anexo inmobiliario “El Reino de Don Quijote”, ha despedido desde sus orígenes un tufillo irrespirable e inducido a fundadas sospechas.
El Gobierno de Barreda declaró el proyecto “de singular interés” y desde sus inicios invirtió en él importantes cantidades de fondos públicos, sin contar con la participación suicida de CCM, a las órdenes de Hernández Moltó.
La declaración de singular interés tuvo la virtud de facilitar y acelerar las expropiaciones de los terrenos, que se pagaron a 54 céntimos el secano y a 1’20€ el regadío; y de justificar las inversiones públicas en el negocio o, mejor dicho, en favor de sus principales beneficiarios: Domingo Díaz de Mera; los hermanos Barco Fernández, vinateros venidos a la crianza de hormigones; Antonio Miguel Méndez Pozo, un ex presidiario plenamente reinsertado en la sociedad, especialmente en la de Castilla-La Mancha; el ahora quebrado Ramón Sanahuja; y el inevitable Aurelio González Villarejo, que igual que construye casitas de poliespam -esto es real, no irónico- en Carranque, asfalta pistas de aterrizaje en las tierras de la Orden de Calatrava.
Todos ellos son hombres de manifiesta amistad con José Bono y José María Barreda –varios de ellos fueron agraciados con licencias de TDT y cuantiosas subvenciones en publicidad institucional- y fueron los principales beneficiarios porque la operación aeropuerto se diseñó de la siguiente manera: “CCM, por sí o a través de CCM Corporación, participó directamente en el proyecto con un 36,43% del capital pero, además, financió la inversión de sus otros socios en una cuantía que según el informe emitido por el Banco de España tras la intervención de la Caja, llegó a los 204 millones de € una vez descontadas las pérdidas por los deterioros de los activos. A cambio, Díaz de Mera y los demás garantizaron esos créditos con las acciones de la misma cosa financiada por la caja acreedora y no con activos tangibles o intangibles de su propiedad, es decir, recibieron billetes de banco de curso legal y a cambio entregaron unas estampitas rotuladas como ‘acciones al portador’ que bien podían haber sido impresas en la librería-papelería de la esquina”.
De paso, estos importantes empresarios, constructores áulicos de Castilla-La Mancha, ya que dominaban el consejo de administración de CR Aeropuertos y ya que eran expertos constructores, devinieron en contratistas y proveedores de sí mismos en el aeropuerto, de modo que la inversión cuyo dinero partió de las arcas de CCM fue dirigida, con un flujo constante de facturas, hacia las otras empresas de esos mismos consejeros, contratadas, por supuesto, al margen de cualesquiera garantías administrativas puesto que el aeropuerto de Ciudad Real era un negocio privado y al Derecho privado había que estarse. Tal fue el caso, como luego veremos, de la mercantil Montreal Proyectos Y Realizaciones SA, controlada por Domingo Díaz de Mera a través de RUTESO Aplicaciones.
No es posible concebir que Barreda y el resto de políticos de la región pudieran creer, por muy esponjados que estuvieran en Moët & Chandon ese día, que un aeropuerto en medio del páramo ciudadrealeño, donde ni las abubillas demuestran interés por aterrizar, fuera un negocio; y como no lo creían -posiblemente inspirándose en el gángster Bugsy Siegel, el hampón visionario que con el hotel Flamingo dio origen a lo que hoy son Las Vegas- unieron el destino del aeropuerto a un complejo de tugurios de lujo donde organizar timbas internacionales, de zonas residenciales, de parques de atracciones y del obsesivo y patético campo de golf, emblema del esnobismo de la década ominosa de la corrupción inmobiliaria española; cosa a la que llamaron ‘El Reino de Don Quijote’.
La idea debía funcionar porque el apoyo político de Barreda estaba garantizado y el financiero, a través de Hernández Moltó, también parecía inagotable, pero si Bugsy Siegel cayó asesinado por orden de Lucky Luciano, Caja Castilla-La Mancha fue llevada a la quiebra por Hernández Moltó y sus generosos préstamos, no sólo hacia los socios del aeropuerto o hacia los propios consejeros de la Caja, sino también, por ejemplo, hacia otro hampón más castizo, pero no menos ambicioso: Juan Antonio Roca Nicolás, titular junto con alguno más de sus socios malayos de créditos -que se sepa- por cuantía no inferior a los 200 millones de €.
Los intentos de Barreda por resucitar al difunto fueron tan desvergonzados como patéticos, incluida la modificación in privos lata de la LOTAU, hecha para que los amigos en apuros, en atención a la importancia de su proyecto para la región, pudieran fragmentar los suelos expropiados a 54 céntimos el metro cuadrado y venderlos a 600€; o también, el último intento de proveer a CR Aeropuertos con un aval de 140 millones de €, retirado del orden del día en el mismo Pleno de las Cortes Regionales del 27 de mayo de 2010, donde estaba prevista su aprobación. Aquella decisión de Barreda sorprendió a propios y ajenos, sobre todo a los ajenos al Auto que dictó el Juez Amalio de Juan Casero declarando el concurso necesario de acreedores de la mercantil CR Aeropuertos.
Sin embargo, la postura del presidente de Castilla-La Mancha no podía ser otra que la de la retirada del aval. Sospecho que el día del Pleno, Barreda tenía información del contenido del Auto judicial y haber comprometido 140 millones de € en favor de Díaz de Mera y sus socios horas antes de que el beneficiario de ese aval fuera declarado en quiebra -con el Estado y el sistema financiero español no menos quebrado y días después de que Rodríguez Zapatero hiciera saltar por los aires, con su decreto de medidas de reducción del déficit, el Preámbulo y medio Título Primero de la Constitución-, hubiera sido algo peligroso, incluso para unos maestros de la impostura política como Barreda y sus consejeros.
Pero, con la declaración de quiebra llegamos al punto más truculento de la turbia historia de un aeropuerto en el que sólo operó una línea aérea y porque fue motivada mediante cuantiosas subvenciones públicas. La primera demanda de concurso de acreedores fue presentada por José Angel González Tausz en nombre y representación de la mercantil Montreal Proyectos Y Realizaciones SA. Recordemos, como vimos antes, que esta empresa estaba controlada mayoritariamente por Domingo Díaz de Mera a través de RUTESO Aplicaciones -51% del capital social frente al 49% que tenía González Tausz- de forma y manera que, en realidad, el concurso lo reclamaba Díaz de Mera acreedor contra Díaz de Mera deudor, pero sólo aparentemente, porque para esas fechas CCM estaba intervenida y sumando a su participación en el capital los créditos incobrables comprometidos en el aeropuerto, el único propietario de ese fiasco era CCM y por extensión el Banco de España, es decir, los presupuestos del Estado, que se nutren con los impuestos de los ciudadanos que no podemos constituir SICAVs y pagamos religiosamente.
A fechas de presentación de la demanda de concurso, el aeropuerto adeudaba a Montreal unos 17 millones de €. Si el concurso prosperaba, Díaz de Mera cargaba, en su condición de socio del aeropuerto, no con pérdidas sino con lucro cesante, pero a cambio obligaba a CCM-Banco de España, propietaria de facto del aeropuerto, a seguir volcando billetes de curso legal en aquel pozo sin fondo. Había, además, otra ventaja. Ante la situación de emergencia, Barreda tenía la oportunidad, como habría sucedido si los acontecimientos no se hubieran precipitado, de justificar la entrega de otros 140 millones de € en forma de aval.
Cuando González Tausz presentó la demanda de concurso, los socios mayoritarios de Montreal reaccionaron airadamente y lo denunciaron por coacciones y por realización arbitraria del propio derecho. Pero tal denuncia no podía prosperar porque interponer una demanda no es coaccionar a nadie sino ejercer un derecho, y porque el tipo incluido en el artículo 455 del Código Penal, el de la realización arbitraria del propio derecho, exige que se actúe ‘fuera de las vías legales’ y demandar en los Tribunales no está fuera de las vías legales; y que, además, se emplee ‘violencia, intimidación o fuerza en las cosas’ y no me imagino a González Tausz intimidándose a sí mismo con un cuchillo cebollero para obligarse a ir al Juzgado.
Como Díaz de Mera, además de tener un hermano letrado de reconocido prestigio, se gasta sus buenos cuartos en picapleitos de trajes de alpaca y despachos en la milla de oro de Madrid, esto lo sabía y, por tanto, también sabía que estaba tirando con salvas.
Es cierto que RUTESO Aplicaciones, la sociedad de Díaz de Mera que controlaba Montreal, quitó la presidencia a González Tausz, socio minoritario, y lo sacó del consejo sin contemplaciones, pero no es menos cierto que, ya sin las ‘coacciones’ del destituido y, por tanto, completamente en manos de Díaz de Mera, Montreal no desistió de su demanda contra el aeropuerto.
Según el refranero manchego ‘el hombre propone y dios dispone’ y, en este caso, dios a través de una de las entidades financieras de su Iglesia, Cajasur, a la que el aeropuerto adeudaba unos 18 millones de €, dispuso por su cuenta y la Caja andaluza, también intervenida, se sumó a la demanda de concurso, liando aún más la madeja. Es lo que tienen los planes, aún los minuciosos, que siempre están sujetos a imponderables, en este caso al de Cajasur y al de la indecisión de Barreda que perdió un tiempo precioso en la tramitación de los 140 millones de € que pretendía poner a disposición de los socios del aeropuerto.
Por otro lado, para acabar de nublar el escenario, a pesar de que la letrada que representaba al aeropuerto, se dedicó el día de la vista a lanzar airados ataques contra Cajasur y Montreal, dicha defensa no se planteó nunca en términos económicos. La joven letrada, contratada por Díaz de Mera para actuar contra sí mismo, alegó el apoyo político brindado al aeropuerto pero, de forma absurda, según el Auto del Juez Amalio de Juan, pretendió hacer valer la solvencia de la empresa sin presentar prueba documental de la contabilidad oficial… “No aporta -dice el Juez- los libros contables cuya llevanza se impone imperativamente para todo empresario viniendo además a admitir tácitamente que con anterioridad al inicio de su actividad en diciembre de 2008, sus resultados eran negativos con pérdidas que ascienden a la cifra de 2,7 millones en 2005, 9,2 en 2006 y 1,7 en 2007”.
Resumiendo: con dinero público hemos pagado un aeropuerto privado que, directa o indirectamente, se llevó por delante a CCM, una de las cajas de ahorros más solventes. Aquel aeropuerto rondó los 1.000 millones de inversión y fue adjudicado en subasta por 56 millones, que aún no han sido depositados en el juzgado que gestiona el concurso de acreedores.
En fin, que los reinados de Bono y Barreda, ambos con amistades de más que dudosa honorabilidad, han dejado cierto olor a podrido en Castilla-La Mancha. Pero, en lo que a esta región concierne, está visto que la Fiscalía Anticorrupción sigue fiel al principio de intervención mínima del Derecho penal, aunque se me antoja que lo suyo más parece fidelidad al principio de intervención nula.
Y ahora, díganme si tiene gracia el BONOBÚS y si su visita es más que necesaria.

Plumaroja

viernes, 19 de mayo de 2017

LA CONGREGACIÓN DEL PERPETUO SAQUEO

Rajoy, Aguirre, González y otros dirigentes del PP
¡A quién no le da la risa tonta tras dar un repaso a la actualidad española! Hay que reconocerlo, los escándalos surgen como una ristra de chorizos, nunca mejor dicho, y eso que se zancadillea a la justicia con la pericia de un futbolista marrullero. Pero, oye…, y lo que nos reímos con semejante fauna. ¿Acaso no vale un potosí?
Es que los españoles somos unos cachondos, y nos va la marcha. Lo digo porque, según el CIS, PP y PSOE siguen liderando la intención de voto en nuestras cocinadas encuestas electorales. Incluso Artur Mas, el heredero del abad Pujol y su trajín de “misales” por los confesionarios suizos y andorranos, se presenta ante los nacionalistas catalanes cual Moisés separando las aguas del Ebro para liberar a su pueblo del yugo carpetovetónico.
Seguimos confiando en ellos a pesar de lo que nos han amargado la vida, nos la siguen amargando, con recortes en sanidad, educación y servicios sociales básicos; con rescates bancarios previa reforma constitucional “ad hoc” para hacernos acreedores de sus trapicheos; con las sucesivas reformas laborales y la merma de derechos sociales, incluido el de expresión, etc…. Si esto no fuera razón suficiente para escarmentar, tengas la ideología que tengas, queda la cara b: la de la mafia esperpéntica y cañí que, amén de habernos robado por encima de nuestras posibilidades, es tan zafia que “Torrente” a su lado parece un caballero.
Uno llega a pensar que es lo normal teniendo en cuenta que Torrente es record de taquilla, el libro de Belén Esteban es el más vendido y personajes como el Dioni son una especie de héroe popular al que le escribimos canciones. Nos va el cutrerío, y de eso andamos sobrados entre nuestras élites. Aquí pasamos, con la naturalidad de un Mortadelo transformista, de los volquetes de putas a madres superioras con acento de Mollet.
Como organizaciones criminales, igual unos que otros, son unos chapuceros y te partes la caja con sus tramas desorganizadas, sus grabaciones soeces y sus disfraces de personas respetables y temerosas de dios. Pero hay que reconocer que, pese a todo, dan mucho miedo y bastante asquito.
Ahora resulta que el fiscal anticorrupción también huele a carroña. Será por eso que le sobrevuelan gaviotas constantemente. Y el secretario de Estado, que avisó a los González de que estaban siendo investigados, sale por peteneras recitando a Calderón para mostrarse como víctima de un calvario, de una cacería personal. Moix y José Antonio Nieto son dos piezas clave para ganar la partida en el tablero delincuencial del PP, o, por lo menos, para amortiguar el impacto.
Porque actuaban con total impunidad y sin esconderse demasiado a la vista. Todo el mundo sabía que las fortunas de personajes como Granados, los Pujol, los González o Matas no eran trigo limpio. Hacían ostentación de palacetes, monterías en fincas castellanomanchegas y viajes a lugares paradisiacos para reventarle las tripas a un león, o cualquier bicho exótico que se les pusiera por delante. Son como los nuevos ricos, que apestan a colonia barata por debajo del smoking.
Se creen por encima de la ley que rige para el resto de los mortales, aunque en eso casi aciertan. Por eso les cuesta tanto asumir que en cualquier momento terminan con sus huesos en la cárcel. Aun así, una vez encarcelados, exigen privilegios. ¿Qué es eso de tener que hacerse la cama ellos mismos en su celda? ¿Cómo es posible que no les sirvan vino en las comidas? ¡Cómo está el servicio… penitenciario, hay que ver!
Granados solicita un permiso para cuidar a su anciano padre y González para asistir a la boda de su hija, que según la prensa ha arruinado con su entrada en prisión. Será una boda humilde, a no ser que, de nuevo, el abuelo les haga otro préstamo para atender los gastos del festín. Y yo me pregunto: ¿Los demás presos salen para las bodas de sus vástagos? Bueno, algunos afortunados sí. Jaume Matas lo consiguió y, pese a no tener un chavo, montó un bodorrio que casi eclipsa al de Anita Aznar. Seguro que se obró un milagro que transformó el pan en langostas, previamente multiplicadas, y el agua en Moët Chandon. ¡Gente de poca fe!
Lo mejor es que estos buenos cristianos, sin olvidar a la madre superiora Ferrusola, se podrían agrupar en una congregación adaptada a sus elevados valores morales. Mira, y ya de paso se podría sacar utilidad al puñetero Valle de los Caídos e instalar allí a toda la cristiana banda. Podrían llamarse la Congregación del Perpetuo Saqueo o de los Comisionarios del Tres por Ciento.
En España, la imaginación y el absurdo no tienen límites. A poco que nos empeñemos podremos rentabilidad el asunto y reconvertir el Valle de los Caídos en una suerte de Parque de Atracciones de la Bendita Corrupción, y mostrar al mundo el bestiario del bandolerismo patrio. La congregación daría el relevo a los monjes franquistas y purgaría sus pecados adorando al becerro de oro. Total, es lo que lleva haciendo la iglesia desde su nacimiento.
Y, sin embargo…, les votamos. ¡Cómo nos va el barro! ¿O es el infierno? Eso sí, nos echamos unas risas escuchando como acusan de chorizos a la competencia.

Plumaroja

martes, 16 de mayo de 2017

BIENVENIDO MISTER PAGE

Recreación del Cartel de Bienvenido Mister Marshall
Luis García Berlanga consiguió superar la censura franquista de 1953 con su magistral película Bienvenido Mister Marshall. Espero tener la misma fortuna y que el título elegido para este artículo supere la tela invisible que, a través del reparto de fondos de la Fundación Impulsa, impone el gabinete de Page a los medios de comunicación castellanomanchegos. Seguro que, llegados aquí, acólitos y adjuntos dejareis de leerme y adornareis mí persona de improperios. Pues hacéis mal, lo mejor está al final, como en la gran mayoría de las actividades humanas. No olvidéis que no hay orgasmo sin preliminares.
Contaba Berlanga que los habitantes de Villar del Rio estaban contentos porque los americanos, como llamaban a los estadounidenses, iban a visitarles repartiendo los millonarios fondos del Plan Marshall. Aquel plan, con el que Estados Unidos apoyó la reconstrucción económica de los países europeos afectados por la Segunda Guerra Mundial, nunca llegó a España. Pero, la sola idea de su llegada alteró el día a día de los lugareños, del alcalde y del cura, que se centrará en preparar esa esperada visita. Una visita que nunca se producirá y dejaría a sus gentes con la frustración de los sueños incumplidos.
Una pequeña delegación de funcionarios era la avanzadilla que encabezada la caravana de Mister Marshall y, antes de su llegada, los pueblos se esforzaban por lucir sus mejores galas para agradar al visitante y hacerse merecedor de su generosidad. En Villar del Rio, aconsejados por Manolo Morán, escondieron sus problemas reales tras fachadas de cartón piedra y farolillos, lo que les dejó una cuantiosa factura pendiente de pago.
En Bienvenido Mister Page, la avanzadilla corresponde a ‘Nacho Hernando’, portavoz de su gobierno y esparcidor de las siete plagas bíblicas, de las que culpa a Podemos y concretamente a José García Molina, para anunciar a continuación la llegada de Mister Page y la solución a todos los males con la cartera sin fondo de sus millonarios proyectos. La vis cómica del portavoz está fuera de toda duda. Le viene de serie por el apellido ‘Hernando’. ¿Acaso hay apellido más cómico en nuestra política que el que lucen los respectivos portavoces parlamentarios de PP y PSOE? Pero ‘Nacho’ va más allá y luce nombre de pila de otros ilustres cómicos, en este caso vinculados a nuestra región: Nacho Villa y Nacho López del Hierro…
Volvamos a lo nuestro…, a nuestra película. Y tras dejar Nacho a los lugareños en un sin vivir porque Podemos no apoya los presupuestos de Page y se avecina la hecatombe final, llega el Presidente y promete el oro y el moro.
Para los sindicatos y la CECAM otro Pacto por la Recuperación Económica de Castilla La Mancha 2015-2020, cifrado en la friolera de 3.429 millones, más de una tercera parte de los frustrados Presupuestos de 2017. Y eso con el estrecho marcaje de Montoro exigiendo más austeridad y nuevos recortes. Solo una inocente pregunta, más alla de los sempiternos planes de empleo y acciones formativas con las que se cofinancian sindicatos y patronal, ¿alguien conoce de un solo euro invertido en estos dos años con cargo a ese Pacto o a pactos anteriores? Nuestros sindicatos son de firma fácil, firmaron pactos similares con Bono, Barreda y no lo hicieron con Cospedal porque esta prefirió andar otros derroteros. Recordemos que CCOO y UGT no le han hecho ascos a extraños pactos con Aznar y Rajoy.
Para las comarcas de Talavera, Puertollano, Almaden y otras, hasta alcanzar un total de 623 municipios, atenazadas por la crisis industrial, Page promete soluciones a través de su Inversión Territorial Integrada (ITI), que se desarrollará en el período 2014-2020 con una inversión de 490 millones procedente de Fondos Europeos… al final, cuando finalice el plazo de ejecución observaremos que el papel lo admite todo y la crisis nos seguirá atenazando porque no se actúa sobre lo importante: el modelo económico.
Mister Page ha prometido soluciones para todos los colectivos: sanidad, educación, dependientes, parados, estudiantes, pensionistas, agricultores, mujer… ningún castellanomanchego se ha quedado sin su promesa de una vida mejor. Ni siquiera Podemos se quedó sin promesas de Page en el acuerdo para su investidura. Pero la realidad es tozuda y en los dos primeros años de su gobierno las cosas han cambiado poquito o casi nada… sirva como ejemplo que el expresidente de la Plataforma de la Dependencia de Castilla La Mancha acaba de pedir el cese de la Consejera por sus incumplidas promesas e ineficacia al frente de la Consejería.
Os decía queridos incrédulos que lo mejor siempre está al final. Si sumamos las cifras de las promesas de Mister Page harían falta tres presupuestos regionales y resulta que los de 2017 han sido rechazados por negarse a aceptar enmiendas por apenas 50 millones de euros, apenas un 0’5% del total, cantidad que Mister Page ventila en un santiamén, con una promesa ante el alcalde y los vecinos de cualquiera de nuestros pueblos.
Para que quede buen regusto final os dejo esta letrilla de una cancioncilla tradicional, la chica del diecisiete, que viene pintiparada para la traca final:
“Donde se mete la chica del diecisiete
De dónde saca pa tanto como destaca”

Plumaroja

jueves, 11 de mayo de 2017

BECARIOS Y TIBURONES

Viñeta de Forges sobre los becarios
“Nosotros no podemos ser ellos, los de enfrente,
los que entienden la vida por un botín sangriento:
como los tiburones, voracidad y diente,
panteras deseosas de un mundo siempre hambriento.”
Miguel Hernández

La clase trabajadora española ha padecido las consecuencias de sucesivas reformas laborales aplicadas en las últimas décadas, independientemente de que el gobierno fuera socialdemócrata o centroliberal. En cada una de ellas se han ido cercenando miembro a miembro, como si de un cuerpo humano se tratara, derechos consolidados tras largos años de lucha y sacrificios.
Pero hay que reconocer que la reforma estrella, la “Madre de todas  las reformas”, fue la de 2012. En ésta, evisceraron lo que quedaba del cadáver. Ya debimos olernos el pastel cuando Rajoy soltó aquello de que era una reforma equilibrada, mientras los presidentes de CEOE y CEPYME reprimían sus ansias de aplaudirlo y, a micro abierto, con la mejor de sus sonrisas, el cachondo de Rosell susurró a su homólogo Terciado: “Serios, muy serios, que si no…”
¿Si no qué, señor Rosell? Aunque hubieran dado ustedes palmas con las orejas no hubiera sido más notoria su satisfacción. Nos dimos cuenta, sí, y empezamos a preparar la vaselina. Eran días en los que, para justificar la matanza, nos explicaron que los mileuristas habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Días en los que gente como el ladrón y estafador Díaz Ferrán, anterior capo de la CEOE, nos escupían a la cara que había que trabajar más y cobrar menos.
Poco después nos enteramos que Díaz Ferrán había robado y estafado por encima de sus posibilidades y las nuestras. Ahora es uno de tantos inquilinos vips de Soto del Real. Un centro que alberga a múltiples chorizos ilustres, que también nos pedían sacrificios mientras atracaban el país a todo trapo y se llevaban el botín a Suiza.
Pero la voracidad de los tiburones de la patronal es insaciable. Son unos nostálgicos de aquellos años en los que la esclavitud consolidó grandes fortunas. La sangre de los latigueros del Mississippi corre alborotada por sus venas y quieren más. Nunca tienen bastante. Por eso, Rosell aplaude alborotado lo que ha dicho Jordi Cruz (que cobra un buen dinerito público por ser juez de un infumable programa llamado Masterchef) acerca de las condiciones esclavistas en las que trabajan muchas personas en restaurantes exclusivos, lujosos y carísimos (como el de Adrià, Muñoz, Berasategui o el del propio Jordi Cruz):“Si toda la gente que está en mi cocina estuviera en plantilla, el negocio no sería viable”.
¡Pues claro que no, chatín! Lo mismico le decían los faraones a los pringados que les construyeron sus pirámides. Además de tener el privilegio de trabajar de sol a sol para mí, con palos gratis incluidos, ¿no pretenderéis tener un sueldo? El argumento es calcado, solo que actualizado al siglo XXI.
Lo que ignoro es si Jordi Cruz hizo estas declaraciones antes o después de comprarse un palacete por tres millones de euros. Parece que “el garito” le sale a cuenta. Vamos, que es viable tener a media plantilla trabajando a destajo dieciséis horas diarias por la jeta, para que el amo se pueda dar la vida padre. ¿Mola o no mola?
¿Cómo no va a ponerse burraco el jefe de la CEOE? El Becario es el arca perdida, el santo grial y la piedra filosofal en un solo pack. El sueño húmedo de nuestra gloriosa patronal es que nos resignemos a trabajar sin cobrar. Y no solo los becarios, vírgenes vestales que se sacrifican con total impunidad, sino la totalidad de la clase trabajadora.
¡Bastante tienes con tener trabajo! Es la respuesta con la que nos encontramos a diario si queremos reivindicar un derecho o defendernos de un abuso. Y a uno le dan ganas de contestar aquello de Lo que usted diga señorita Escarlata”. Me temo que con su caletre ni siquiera pillarían el sarcasmo.
Porque voraces son como la orilla de un río. Pero analizando las consecuencias a medio plazo son un poco lerdos. Desde mi lógica elemental la cosa va así: España no es un gran país exportador. La mayoría de las ventas de las empresas son nacionales. Ergo, dependen del consumo interno para mantenerse. Si la mayoría de los trabajadores tenemos una economía de posguerra, ¿Quién comprará sus productos? ¡Ay! Les puede la avaricia. Y es que hasta para depredar hay que tener medida.
Acaba de celebrarse otro 1º de Mayo y a mí me dio mucha tristeza, voy a ser sincero, escuchando el discurso templado de los llamados sindicatos de clase. Clase, ¿Qué clase? Cuando hablaron de la pornográfica corrupción que asola la política se estaban meneando la pelusa del ombligo. O, dicho de otro modo, ignorando la propia. Una corrupción que ha conducido al redil más conveniente a los borregos, sin demasiado aspaviento. Aceptando lo inaceptable sin tener el valor, aunque razones sobraban, para haber convocado una huelga general indefinida.
De tanto doblar la cerviz se han provocado un esguince que les dificulta el correcto riego del corazón y el cerebro. Amagan como gatitos de angora que juegan a ser tigres por un día y se sientan a firmar pactos que la otra parte incumple día sí y día también. Patéticas fierecillas amaestradas.
Pero rendirse no puede ser una alternativa. Los tiburones merodean a nuestro alrededor ávidos de beber más sangre trabajadora. Son implacables y no podemos servirles alegremente de carnaza.
Como decía Miguel Hernández, nosotros no podemos ser ellos… panteras deseosas de un mundo siempre hambriento. Nosotros, la clase trabajadora de este país, no somos los de enfrente. Pero tampoco queremos el yugo que nos proponen como la solución y prevención a no sé qué invento de crisis que, casualmente, ha engordado las arcas de los más poderosos. Y necesitamos unos sindicatos regenerados y dignos para poder combatir la ofensiva recortadora del neoliberalismo.
Los gatos son muy monos cuando ronronean pero, para un tiburón o una pantera, son como “p´a luegos” de esos que quedan entre las muelas. Menos que nada.


martes, 9 de mayo de 2017

BATALLITAS, de Roberto Segura Mata: trayectoria impecable de un militante libertario

Portada del libro 'Batallitas'
Conocí a Roberto Segura Mata (Roberto a secas para los compañeros de la CNT, los “viejos” de su época y los nuevos que llegábamos de la mano de sus hijos) a mediados de los ’70, en plena clandestinidad y con el franquismo agonizante en una cama manchada de mierda, en su casa del Ensanche barcelonés: uno de aquellos pisos grandes y oscuros en los que siempre cabía alguien más.
No puedo asegurarlo, pero yo diría que Roberto estaba todavía en activo y que las “batallitas” (en este caso de paz) que contaba acerca de sus aventuras en la cabina de un cine de barrio (¿el Texas de sus memorias?), le habían ocurrido ese mismo día, o quizá la semana anterior. Historias muy divertidas de lo que ocurría en aquellos tiempos, que hoy parecen de la edad de la piedra, cuando la película se liaba literalmente (o sea, se hacía un lío), la sesión se paraba entre abucheos y carcajadas siempre con el telón de las cáscaras de pipas cayendo desde el gallinero al patio de butacas, y el proyeccionista tiraba “la cinta” por la ventana, a un patio interior de la finca, y la iba enrollando meticulosamente a medida que subía.
Mucho después, ya en esta transición que no termina nunca y sin saber si Roberto seguía vivo, hemos comentado la anécdota en tertulias y reuniones de amigos, entre otros motivos para resaltar cómo funcionaba la solidaridad en la dictadura, cuando el Sindicatos de Espectáculos de la CNT –con un poder auténtico en la profesión, en Barcelona; un poder que arrastraba desde los tiempos de la Segunda República- “escondía” a sus militantes perseguidos en las cabinas de proyección, siempre a oscuras, siempre alejadas de las miradas del público y de los inspectores del Ministerio de Información y Turismo que velaban por la moral de actores y espectadores, impidiendo que aparecieran mujeres desnudas o escenas de amor que superaran un beso rápido y sin lengua, y haciendo que Sir Donald Sinden y Grace Kelly fueran hermanos en Mogambo, lo que convertía la película en un canto al incesto.
Ahora, cuarenta años después de aquellas veladas, cae en mis manos el libro Batallitas, escrito por Roberto Segura Mata y editado por su hija, la periodista Aurora Segura (como tantos libertarios, Roberto eligió nombres relacionados con la vida y la naturaleza para sus hijas, la otra se llama Violeta). En este caso, se trata de auténticas batallas, algunas bélicas y las más vitales, libradas por Roberto entre 1936 y 1969. ¿Por qué puso punto final a los recuerdos ese año? Lo ignoro pero intuyo que pudo ser porque consideró que lo que venía después no llegó a interesarle o porque fue entonces cuando falleció Juanita, su compañera desde la juventud y la madre de sus hijos.
Roberto Segura (1917) –delgado, nervioso, perfil de torero de posguerra, un corazón libertario en el que cabía todo el mundo- durante su infancia residió en el pueblo aragonés de Zuera y cuando el golpe militar franquista de 1936 consiguió llegar a Tardienta donde, con su hermano Manuel, 26 años mayor, ayudó en el hospital hasta ser expulsado por los estalinistas. Se enroló entonces en la Columna Ascaso hasta que, siempre detrás de su hermano, fue a parar a Alcañiz donde ingresó en las Juventudes Libertarias y conoció a Juana Celma, quien años después sería su mujer, colaboró con el Comité Regional de la CNT de Aragón y trabajó en la imprenta del diario Cultura y Acción. En 1938, tras la caída del frente de Aragón, Roberto fue a Cataluña donde trabajó en la Escuela Libre Sebastián Faure, de Llansà, fundada por Félix Carrasquer y su mujer, Matilde, para los que siempre guardó un cariño especial.
En 1938 fue llamado a filas y destinado a una escuela mecánica de aviación y posteriormente incorporado a una compañía divisionaria formada por militantes confederales acantonada en Centelles. Huyendo de la avanzada italiana cruzó en 1939 los Pirineos por Portbou. Pasó diez meses en los campos de concentración de Argelers y Barcarès. En la navidad de 1949 fue incorporado a un batallón de trabajadores del ejército francés en Cerdon, para construir barracones que debían alojar a los obreros de una fábrica de municiones. Cuando Hitler invadió Francia se unió a un grupo de refugiados que huían hacia el sur, hasta que de nuevo fue internado en los campos de Argelers y Brams.
Tras otras vicisitudes, pidió regresar a España, pasó por el Centro de Clasificación de Figueres y el Depósito de Concentración de Reus y finalmente fue enviado al Batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Nº 1 de Punta Bolonia, cerca de Algeciras y Tarifa, donde trabajó en las tareas de acondicionamiento de Punta Paloma-Palomeras (Cádiz). En diciembre de 1941 fue trasladado al nuevo batallón Disciplinario de Soldados Trabajadores Nº 46, en el que trabajó en las excavaciones de Empuries (Alto Ampurdán). En 1942 fue trasladado a Carnallera, donde estuvo encargado de la vigilancia de un almacén.
Una vez libre, y después de cumplir el servicio militar obligatorio (todo lo anterior no contaba), fue responsable de la imprenta clandestina de Martillo (órgano del Sindicato de la metalurgia de la CNT). Detenido en 1945, estuvo más de dos años en la cárcel y su familia tuvo que pagar una fianza de 1.000 pesetas (una auténtica fortuna en la época, el salario de más de un año de cualquier obrero manual). Tras pasar por diferentes trabajos con mayor o menor fortuna –desde “manitas arreglatodo” a vendedor ambulante; para entonces ya tenía una familia que mantener- y pasar por varias imprentas, consiguió trabajo como proyeccionista y militó en el clandestino Sindicato de Espectáculos de la CNT de Barcelona.
Muerto el dictador, participó en la Asamblea de Sants de reconstrucción de la CNT, fue nombrado secretario del Sindicato de Espectáculos y abandonó la militancia con carnet tras el V Congreso confederal y la escisión que se produjo en la Casa de Campo de Madrid, en diciembre de 1979.
Roberto Segura tocaba el violín desde la infancia, aprendió solo a tocar la guitarra en su paso por los distintos campos y cárceles, y escribía: hay artículos que llevan su firma en numerosas publicaciones confederales. Lo que él redactó con el título “Mis batallitas” –donde cuenta todos los episodios mencionados anteriormente salpicados con jugosas anécdotas acerca del afán de supervivencia, el deseo de aprender siempre y de todos, la lejanía y la añoranza de la familia, los riesgos de la militancia clandestina y el hambre y las enfermedades que pasó en los campos franceses- fue publicado años después por su hija Aurora Segura Celma con el título de Batallitas.
En éste libro, escrito con enorme sencillez y plagado de datos que serán de enorme utilidad para todos quienes ahora están haciendo tesis y escribiendo libros sobre al franquismo y la transición, está la vida de un militante anarcosindicalista, de un resistente a la dictadura que no hizo otra cosa que trabajar por el sueño de un mundo mejor de hombres libres y solidarios.
El libro, que es una autoedición, no se encuentra disponible en librerías pero se puede encontrar en http://www.blurb.es/b/1733858-batallitas-1936-1969. Su precio está en torno a los 20€, incluido el envío.

Mercedes Arancibia || Periodista ||

viernes, 5 de mayo de 2017

LO QUE SE SIENTE

Aunque no es habitual el fútbol en Plumaroja 20, hoy merece la pena reflexionar sobre el pésimo gusto y la descortesía del Tifo que lució el Real Madrid en el partido de champions contra el Atleti y la respuesta de la afición colchonera ante la derrota de su equipo. 
Media vida tropezando en la misma piedra, una final de Copa de Europa perdida en la prolongación, otro varapalo después de una agonía resuelta con un gol a dos minutos del final del partido, otra ilusión rota en una segunda final de Champions desde el punto de penalti y como cuartas partes nunca fueron buenas, el martes, una tormenta feroz de tres goles, para amenazar el sueño de Cardiff. Y allí, en lo más alto de la grada del estadio del vecino, cuatro mil almas, después de recibir en las costillas la enésima puñalada fatal, tras un nuevo hachazo del destino, después de levantarse de toda paliza imaginable para tener el valor de querer recibir otra, se pusieron a corear el himno de su equipo. El del Club Atlético de Madrid. Ese que se creó en 1903 para ser distinto a otro que ya existía. Ese cuyo propio himno reconoce que no es el mejor, porque su razón de ser es aspirar, simplemente, a pelear como si lo fuera. Esa bendita avanzadilla que sueña en rojo y blanco, que cree contra viento y marea, que recibe cada puñetazo con más dignidad que el anterior y que, por su religión oficial, dejaría la fe de Teresa de Calcuta en mantillas, cantó más fuerte que nunca su himno. Hace años les recibieron con una pancarta que suplicaba un rival digno para un derbi decente.
El dos de mayo, fiesta mayor en Madrid, les recibieron con una pancarta que pretendía reírse de su fatalidad en Lisboa y Milán, con una leyenda que decía “decidme qué se siente”, como si el haberse enfrentado al que, según ellos, es el mejor equipo del mundo, de Europa y de la historia, no mereciese respeto.
Nada más acabar el partido, con el Madrid soñando con Cardiff, alegre por su fútbol y excitado por su exhibición, compareció Sergio Ramos ante las televisiones de medio mundo. Y mientras el vengador del madridismo, que también azote colchonero, ofrecía sus impresiones sobre el encuentro, se colaba, de fondo, una banda sonora. La del himno del Atlético de Madrid. El que coreaban, una y otra vez, sin desmayo, los cuatro mil hinchas del equipo que había sido zarandeado por su contrario, que había bordado el fútbol y tenía medio pasaje para una final continental en el bolsillo.
Ramos hablaba de la posible final, del gran partido del Madrid, de los goles de Cristiano, de la táctica de Zidane, de su gran planteamiento y de que tienen una oportunidad preciosa de estar en otra final para lograr otro santo grial. Y entre pregunta del periodista de turno y respuesta, se oía, a través de la señal de televisión, el grito desgarrador al viento de gentes que siguen teniendo claro que sólo agachan la cabeza para besar el escudo del Atlético de Madrid.
No, la afición del Atlético no es única. Ni es la mejor del mundo. Ni tiene más sentimiento que otras. Ni es más especial que las demás. Lo que sí es, de largo, es un monumento a la fidelidad. Esa afición, que ha esputado sangre y pocas veces paladeado vino, es una legión de creyentes que, inasequible al desaliento, una que hace de su sufrimiento un espectáculo, y de su sentimiento, un orgullo. No, la afición del Atleti no es la mejor del mundo, ni de la historia, ni lo pretende, ni necesita serlo. Y por supuesto, no tiene que arrogarse la capacidad de dar lecciones a nadie. Lo que sí es, de manera indiscutible, es el único patrimonio real del club. Uno sagrado, que se transmite de padres a hijos, porque llegue quien llegue, fiche quien fiche y se vaya quien se vaya, ellos nunca fallan. A esta afición, los todavía dueños, no la pueden vender, ni ceder, ni traspasar. Seguirán ahí, fieles, cantando el himno cuando el equipo esté de cuerpo presente, soñando con que vuelva de entre los muertos, soñando con una leyenda inexplicable que es un veneno que se expande, día a día, dificultad a dificultad, sobresalto a sobresalto.
Jugadores del Atlético aplauden a sus seguidores  
Esa afición no pide una victoria, ni se va del campo porque puede perder un título, ni exige una Champions. Esa afición se merece otra cosa. Se merece lo más importante. Que el entrenador que heredó un muerto y devolvió un campeón, les haga vibrar. Y que sus jugadores, que no parecen campeones pero lo son, les hagan estremecer. Y que su Atleti, al que han jurado amor eterno, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, sea su Atleti. Es decir, un equipo que, pierda o gane, derroche coraje y corazón. Uno que insiste. Uno al que la vida le siga pegando porque siempre tiene el valor de levantarse. Eso, queridos amigos, podemos decíroslo, eso es lo que se siente.
Rubén Uría

PRIMARIAS EN EL PSOE. EL TRIUNFO DE LA MILITANCIA

Militantes socialistas en la puerta de Ferraz Hay que felicitar a Pedro Sánchez y lo hago. Pero sobre todo hay que darle la enhorabuen...