sábado, 24 de septiembre de 2016

¿Por qué Cospedal tiene tanta inquina a Castilla-La Mancha?

Dolores Cospedal y Mariano Rajoy
Hay momentos en que los periodistas no necesitamos apelar a la imaginación para buscar titulares relevantes porque la cruda realidad está ahí delante y solo hay que expresarla con palabras como suicidio, crimen, batalla, entierro, hachazos. No hablamos de sucesos sino de política. La situación es ahora mismo apasionante. Por si no fuera poco con el fuego cruzado y el interno, la abuela parió unas elecciones autonómicas y una campaña electoral donde se estrecha el margen del diálogo y se amplifican las diferencias para pedir el voto desde la distancia con los otros.

Mientras tanto, permanecemos muy atentos a Castilla-La Mancha donde el otro partido, el popular, y el otro gobierno, el de Mariano Rajoy, sigue poniendo todas las piedras posibles en el camino de nuestra recuperación económica y social que intenta por todos los medios, desde el trabajo, el diálogo, el voluntarismo y la defensa de nuestra tierra, el actual gobierno regional. Cospedal despedía y recortaba. Cuando el gobierno de García-Page propone mejoras a los empleados públicos como la jornada laboral y lanza ofertas de empleo público, Rajoy y Cospedal intentan paralizarlas por todos los medios. La pregunta es: ¿por qué Cospedal nos tiene tanto odio, tanta inquina? Aun así, al PP de Castilla-La Mancha no se le cae la cara de vergüenza y mantiene su oposición maquiavélica, situada en un planeta de ficción. 

elObservadorDCLM

jueves, 22 de septiembre de 2016

Cuchillos que vuelan

Iñigo Errejón y Pablo Iglesias en un acto de Podemos
Nadie pone en duda el liderazgo de Mariano Rajoy en el Partido Popular y eso que existen motivos más sobrados que en otros partidos políticos. El PP practica la unidad monolítica como norma y de la misma manera se dedica a airear en los medios cualquier disensión en las otras formaciones como si se tratara de guerras cruentas. 

Es algo que no parecen entender los partidos de izquierda que caen una y otra vez en la trampa ya que las divisiones internas restan mucha credibilidad al electorado como es natural: si no son capaces de entenderse ellos... El miércoles de esta semana daba la sensación al leer las cabeceras de todos los periódicos nacionales que Pablo Iglesias e Íñigo Errejón se habían despellejado. Cometieron la infantil torpeza de hacer públicas en Twitter sus diferencias de criterio sobre la estrategia de penetración social del partido.

¿Y qué decir de la contienda permanente, los cuchillos que vuelan entre los barones y la cabeza en el Partido Socialista?

El panorama le permite a Rajoy lanzar amenazas a las comunidades autónomas sobre la presentación de presupuestos o seguir acusando a Pedro Sánchez de no permitirle ser investido presidente, algo que al parecer le urge ante la avalancha de juicios por corrupción que se le avecinan al Partido Popular. 

elObservadorDCLM

martes, 20 de septiembre de 2016

Una y no más repetición electoral

Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, pasillos Congreso de los Diputados
Se van clarificando, por fin, las dos opciones que se barajan ahora mismo en el PSOE para salir del bloqueo institucional a la formación de Gobierno en la que ha derivado la investidura fallida del Presidente en funciones, Mariano Rajoy. Dos opciones que se tenían en mente desde el minuto uno de la jornada postelectoral pero que no se han desvelado abiertamente hasta ver el resultado de los pactos entre PP y Ciudadanos, que arrojó el saldo de 180 votos parlamentarios en contra y 170 a favor (con su respectiva traducción aritmética a millones de votos de ciudadanos). Una parte del PSOE, con barones territoriales y ex líderes a la cabeza, ya ha hecho pública su preferencia por dejar gobernar en minoría al PP pero con otro candidato a La Moncloa que no sea Rajoy. La lideresa andaluza, Susana Díaz, lo ha dejado meridianamente claro al insistir en el “no a Rajoy, no a un Gobierno con Podemos y no a unas terceras elecciones”. Otra parte del PSOE, con la Ejecutiva federal al frente y una parte de la militancia de base, prefiere la opción de recabar el apoyo incondicional de Podemos y Ciudadanos para un Gobierno en minoría del PSOE, de acuerdo a su programa electoral. Lo dejó meridianamente claro el secretario general del partido, Pedro Sánchez, cuando pidió a Pablo Iglesias y Albert Rivera “altura de miras, ahora que el PSOE ya ha hecho su trabajo”. Claro que lo que Sánchez llama “altura de miras” lo traducen Iglesias y Rivera por “cheque en blanco”, que buscaría el mismo resultado final de la estrategia ya desplegada en la anterior legislatura (investidura de Pedro Sánchez con el apoyo parlamentario de Ciudadanos –más el visto bueno del IBEX35- y el beneplácito de Podemos, si éstos querían un Gobierno de progreso en las únicas condiciones posibles en aquel momento, es decir, un Gobierno que no molestara al poder económico-financiero). Ahora, la apuesta de Sánchez es más ambiciosa, pues pretende recabar el apoyo incondicional también de Ciudadanos, cuyo doble juego habría quedado a la vista en sus negociaciones con el PP, no queriendo el PSOE comprometerse a firmar un acuerdo de Gobierno con quien también lo ha firmado con el principal adversario político.
    Sea cual sea el itinerario que se recorra a partir de ahora, cabe hacer la reflexión de si es posible una nueva investidura del mismo candidato que ya ha sido rechazado por la mayoría absoluta del Congreso de los Diputados, que es la cámara parlamentaria facultada para elegir al presidente del Gobierno. Por supuesto, éste puede sentarse a negociar nuevas condiciones con los grupos parlamentarios que, en principio, podrían apoyarle, pero yo me planteo si, tras dos convocatorias electorales seguidas (y para evitar sucesivas elecciones) no sería conveniente introducir en el segundo proceso de investidura la obligación previa de presentarse a la misma con los apoyos parlamentarios ya negociados, bien en primera votación con mayoría absoluta, bien en segunda votación con mayoría simple. De no salir elegido en las dos sesiones de investidura, ni en primera ni en segunda votación, y de no haber otra propuesta alternativa de la oposición, ¿no sería conveniente que nuestro sistema político obligara al primer candidato a ceder el paso a otro diputado de su mismo partido, antes de trasladar una vez más a los electores el peso de la responsabilidad del voto adecuado para la formación de Gobierno? 
    Si hiciéramos una interpretación adecuada de nuestro sistema político, que es parlamentario, concluiríamos que son los diputados del Congreso quienes eligen, en representación nuestra, al presidente del Gobierno. Luego a ellos les ocupa la resolución de los conflictos y bloqueos que impiden la investidura de los candidatos. Los electores ya hemos manifestado nuestra opinión y hemos optado por unos partidos para que nos representen en las Cortes, pero es a los diputados electos a quienes corresponde elegir al presidente del Gobierno, luego ellos tendrán que esforzarse por encontrar las soluciones adecuadas. No se puede trasladar indefinidamente al cuerpo electoral la responsabilidad de dicha elección, pues con ello se envía un mensaje irrespetuoso y despreciativo a la opinión política manifestada por los ciudadanos en las urnas. Los diputados del Congreso, al concluir la legislatura sin haber investido a un Presidente, vienen a decirnos: “os habéis equivocado al votar”. Y esto se puede admitir una vez, y repetir las elecciones, pero no más. Por eso creo que sería conveniente introducir algún mecanismo, tras la segunda convocatoria electoral, que obligara a los diputados del Congreso a resolver el mandato que hemos dado los electores. Y, así, pienso que en el segundo proceso de investidura, deberían articularse cuatro sesiones consecutivas, en caso de ir fallando sucesivamente una y otra: la primera, con el candidato ganador de las elecciones; la segunda -para respetar el orden de la voluntad mayoritaria de los electores- con el líder de la oposición, que lo es también del segundo partido más votado; la tercera, de fracasar las dos anteriores, con otro candidato distinto del partido ganador de las elecciones; y la cuarta y última, de no resultar tampoco la anterior, con otro candidato alternativo del principal partido de la oposición. Creo que con este mecanismo los diputados encontrarían la solución, pues si un candidato cosecha el rechazo de la mayoría absoluta del Congreso, está cosechando el rechazo de la mayoría absoluta de los españoles. Esa es la lectura correcta en un sistema parlamentario, traducir los votos de cada diputado por miles de votos de ciudadanos. Se podría objetar que los electores han votado mayoritariamente al líder de un partido y no a otro y, por tanto, no cabría cambiar de candidato dentro del mismo partido. Habrá que explicar entonces que, aunque nuestro sistema político convierte las elecciones generales (que son parlamentarias) en una suerte de elecciones presidenciales –porque de ellas resulta elegido el presidente del Gobierno- en puridad son elecciones legislativas, pues de ellas salen elegidas las cámaras de representación parlamentaria que, una vez constituidas, proceden a la elección del presidente del Gobierno, que será normalmente el candidato del partido ganador de las elecciones; o no, pudiendo ser el candidato líder de la oposición, o cualquier otro, y en este último caso, por qué no cualquier otro diputado de los dos partidos más votados, a los que hay que reconocerles (como se hace en los sistemas electorales mayoritarios) la prioridad en las opciones formativas de Gobierno.
    Pienso que ésta (o cualquier otra parecida) sería una buena solución para evitar el conflicto institucional que ahora tenemos y la parálisis gubernamental en la que nos encontramos. Todos los sistemas políticos son libres para introducir en ellos el diseño y las reformas que los partidos crean convenientes para reducir la complejidad en la toma de decisiones públicas en las que participan directa o indirectamente los electores y, en mi opinión, dada la experiencia actual, tendríamos que ir pensando en mecanismos de solución de conflictos institucionales como el que nos ocupa ahora mismo a los españoles. 


-------
FRANCÍ XAVIER MUÑOZ
Diplomado en Humanidades y en Gestión Empresarial

lunes, 19 de septiembre de 2016

PALOS EN LAS RUEDAS

Susana Díaz, Pta. Gobierno Andalucía
¿Es Mariano Rajoy el presidente que necesita España?

¿Son las políticas del Partido Popular las que reclaman los españoles?

La mayoría de los ciudadanos no han votado al partido conservador en las dos últimas elecciones, y la mayoría del Congreso de los Diputados ha votado no a la investidura del candidato conservador. Por tanto, si volvemos por pasiva el mantra del partido más votado llegaremos a la misma conclusión de los que defienden la candidatura de Rajoy y del Partido Popular, pero a la inversa.

No obstante, al margen de cabriolas dialécticas parece de sentido común que no puede seguir al frente del Gobierno de la Nación una persona que bajo su mandato se ha instaurado un régimen de corrupción generalizada –quizás algún día conozcamos si en ella hay implicación personal, pero lo que sí sabemos es que la hay política- habiendo sido encausado el propio partido como institución. Y que tampoco se pueden seguir poniendo en práctica políticas que tienen como consecuencia más relevante la desigualdad entre los españoles, con índices de pobreza o riesgo de caer en ella intolerables.

Estamos en la fase en la que es al Parlamento al que corresponde la toma de decisiones. Y, de momento, los representantes de la soberanía nacional han dicho por dos veces no a la candidatura de Rajoy. Sería razonable, siguiendo la lógica parlamentaria, que fuera otro candidato el que intentara alcanzar acuerdos para los que se ha revelado incapaz el candidato popular. Y está falto de toda razón el que se pongan palos en las ruedas… desde el pescante del propio carruaje.

elObservadorDCLM

jueves, 15 de septiembre de 2016

¿Y tú qué harías Susana Díaz?

Susana Díaz, Pta de Andalucía
No existe roca lo suficientemente grande, caverna o planeta alejado donde poder esconderse de la vergüenza ajena que produce el Partido Popular. Un nuevo código penal podría redactarse detallando todas las causas en las que aparece inmerso, pero lo peor, lo que menos pueden perdonarle los ciudadanos a sus dirigentes, es la mentira probada y descarada y el posterior olvido con el que parecen lavar en pocos días acciones que deberían obligar a la dimisión inmediata de su presidente y luego a una profunda regeneración de todo el partido. En medio de esta podredumbre, aparece de nuevo Susana Díaz, afea la conducta de Rajoy al que pide que se vaya y añade que el PSOE no puede gobernar con 85 diputados y que debe pasar a una oposición útil. Si tampoco quiere nuevas elecciones: ¿Cuál es la solución, Susana?
Rita Barberá rompe su carné del Partido Popular pero sigue siendo senadora. El siguiente escándalo protagonizado por el partido de Rajoy no terminará sin duda ahí aunque es bien conocida la habilidad y los enormes medios con los que cuenta el PP para conseguir que la opinión pública olvide caso tras caso, a estas alturas ya casi innumerables. Se cerró el fallido nombramiento de Soria donde vivimos un intento de nepotismo y descaradas mentiras y se olvidará el caso Barberá cuando las Cortes Valencianas le retiren el cargo de senadora por la comunidad, que nunca se ganó por los votos. A no ser que Rita amenace con hablar como habló Bárcenas que ahora también se calla y se retracta. Que gran poder de persuasión tienen algunos: ¿qué habrán negociado para que el ex tesorero retire la denuncia por el quemado a conciencia de los ordenadores que obviamente contenían un material sensible, pruebas de lo que toda España sabe y lo casi toda España parece dispuesta a olvidar?
¿Cómo puede volver a gobernar un partido como este, rodeado de podredumbre por todas partes?
Pues mientras la gangrena se cierra, otra vez vuelven a airearse las disputas internas en el PSOE. El detonante ha sido un comentario inofensivo de la diputada por Ciudad Real, Isabel Rodríguez que defendía la buena disposición de Pedro Sánchez para hablar con todos los llamados barones y en concreto con Fernández Vara. Dijo Isabel Rodríguez: "La verdad es que no entiendo esas declaraciones y esa denuncia pública de ausencia de conversación cuando es tan fácil como levantar el teléfono". Y entraron en tromba Susana Díaz, Rubalcaba, Madina, Carme Chacón... los que parecen tener tanta inquina a su secretario general que ignoran el daño que pueden hacer a los socialistas con sus palabras que pronto son aireadas a los cuatro vientos. Da la sensación que a algunos antiguos líderes socialistas y a otros no tan antiguos les incomodan los continuos e irritantes casos de corrupción que siguen apareciendo en el PP.
Tras un largo silencio, Susana Díaz volvió a situarse ante los micrófonos: “Y lo último ya, lo de Soria y lo de Barberá, es una vergüenza, dijo, y añadió: “no sé a qué espera ya este hombre (Rajoy) para tomar decisiones y hacerle un favor a este país... España no se merece esto... que escuche un poquito a la calle porque los ciudadanos están avergonzados y hartos”.
Pero Díaz dijo también que el PSOE no podía aspirar a gobernar España con 85 diputados y que debía pasar a la oposición.
Estos son algunos de los titulares de medios tras las palabras de Susana: “Cisma total en el PSOE”; “Incendio en el PSOE: ataques a Sánchez con el pretexto de Vara”; “Díaz lidera a los críticos con la excusa de Vara”; “Susana Díaz cierra el paso al amago de alternativa de Sánchez”; “Susana Díaz se suma a la rebelión del PSOE para frenar las aspiraciones de Sánchez”, este último del diario Sur de Andalucía...
Si a Susana Díaz le parece el PP una vergüenza, si el PSOE no puede gobernar y no deben celebrarse terceras elecciones: ¿Cuál es la alternativa?
Ante la vergüenza que es el Partido Popular y en vez intentar un pacto de los partidos que han apostado por la regeneración, PSOE, Ciudadanos y Podemos, parece que Susana Díaz es en fin partidaria de que Rajoy deje paso a otro líder del PP para gobernar España. Muerto Luis De Guindos, con Ana Pastor recibiendo órdenes en el Congreso, podría aparecer Soraya y ¿por qué no?, Cospedal ¿La solución es abstenerse para que la menina presida España con el partido de la desvergüenza?: ¿Esa es la solución, Susana? ¿Tú qué harías si fueras secretaria general del PSOE?
César Ortega. Dclm.es


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Vivir del cuento, Guarinos, Cañizares y la "santa" Riolobos

Francisco Cañizares y Ana Guarinos. PPCLM
En tres meses, la presidenta del Partido Popular de Castilla-La Mancha ha pisado nuestra tierra una sola vez. Nos recuerda a la época en que la misma Cospedal era presidenta de Castilla-La Mancha pero, dadas las múltiples tareas o cabriolas dialécticas que debía improvisar en Génova en plena explosión del Caso Bárcenas, aparecía por la región uno o dos días a la semana, generalmente los jueves en que se celebraba Consejo de Gobierno y Pleno de las Cortes. 
Recordábamos entonces la película de Berlanga "Los jueves, milagro" donde se narra la peripecia de un pequeño pueblo con un balneario destartalado, venido a menos. Las fuerzas vivas deciden inventar las apariciones de un santo con el fin de revitalizar la llegada de visitantes y la venta del agua milagrosa. 
Ahora, con Vicente Tirado también medio desaparecido, el peso de la oposición recae en manos de diputados como Ana Guarinos y Francisco Cañizares, las nuevas fuerzas vivas que también han decidido inventar la realidad para intentar atraer foráneos. Ni siquiera la verdad les saca de su guión con el que intentan vender el agua bendita de la desaparecida Cospedal. 
Hay otra santa que ya merece los altares. Es Carmen Riolobos quien también fabula para acusar al gobierno de esto y lo otro. Empieza el curso escolar. La consigna es decir que es un comienzo caótico. Riolobos acusa al gobierno de cerrar las escuelas rurales de El Torno y Valdemanco (Ciudad Real). En realidad, en El Torno se ha cerrado un colegio viejo para abrir uno nuevo, lo cual agrada hasta al alcalde del PP. El motivo de que no se hayan abierto otras escuelas es porque no han llegado a los CUATRO alumnos necesarios. Y hay que recordar que con Cospedal si no se llegaba a los QUINCE alumnos, las escuelas se cerraban.

Y como este cuento, otros muchos que desacreditan a los cuentistas cada día como si el patio no estuviera ya lo suficientemente revuelto con la verdad pura y dura.

elObservadorDCLM

viernes, 9 de septiembre de 2016

De nombramientos turbios, tempestades políticas. El caso de Castilla-La Mancha

Cospedal, Rajoy y otros dirigentes del PP
Resulta curioso que entre todos los despotismos, nepotismos y caprichos habituales del gobierno de Mariano Rajoy, muy pocas de sus decisiones, arbitrarias o no, hayan beneficiado a Castilla-La Mancha. Más que curioso si pensamos que una de las jefas del PP, nada menos que su secretaria general, la número dos del partido en el gobierno ha sido presidenta de nuestra comunidad y ahora sigue siendo la presidenta del Partido Popular en Castilla-La Mancha. 

Parece que sus cargos en nuestra tierra le servían y le sirven a Cospedal para todo lo contrario, para perjudicarnos o favorecer ciertos intereses. Claro que hubo nombramientos vinculados con Castilla-La Mancha como el del ciudadrealeño Francisco Gil Ortega como presidente de Enresa con el fin último de acelerar y decidir contrataciones en el proyecto del basurero nuclear en Cuenca, asunto que terminó con su cese fulminante, otro de los turbios capítulos que rodeaban habitualmente a la secretaria general del PP. Aunque buena parte de los consejeros del Gobierno de Cospedal cayó en desgracia y ni siquiera vio de lejos una puerta giratoria, por ejemplo su portavoz, Leandro Esteban, alguno tuvo mejor suerte. Es el caso del consejero de Educación, Marcial Marín que fue nombrado secretario de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades a poco de perder Cospedal la presidencia de nuestra región.

Lo cierto es que ninguno de estos nombramientos beneficiaron a nuestra región y uno de ellos, el de Gil Ortega, tuvo que ver con el futuro de Soria, de nombramientos turbios, tempestades políticas.

Necesitamos un poco de aire limpio en España tras este episodio tan contaminado que rodea a la turbia atmósfera de personajes como Rajoy, Cospedal, Rato, Bárcenas, De Guindos, Soria, Matas, Valcárcel, Baltar, Blesa, De Aristegui, Barberá, Camps, Costa, Fabra... mas un puñado de cargos que dimitieron ya por el caso Gürtel, tramas, dinero negro, paraísos fiscales, más de sesenta imputados del PP en diversas comunidades...un poco de aire limpio y una nueva era de ilustración, dignidad o siglo de las luces. Y otra vez la frase: "¡Tiempos estos en los que aún es precisa la lucha por lo evidente!"

elObservadorDCLM

jueves, 8 de septiembre de 2016

El "caos" y la mala educación del Partido Popular de Castilla-La Mancha

Se inicia en nuevo curso escolar en nuestra región. Se incorporan 410 nuevos profesores, se abren 21 nuevos comedores escolares, se imparten 25 nuevos ciclos de Formación Profesional y se prevén cerca de 6 millones de euros en obras. En los dos cursos escolares gestionados por el gobierno actual, la plantillas de docentes de Castilla-La Mancha se han incrementado en 814 profesores en relación con el último curso que gestionó el gobierno de María Dolores de Cospedal.

Siguiendo la línea argumental que se han marcado de antemano como un martillo pilón, los portavoces del Partido Popular de Cospedal en Castilla-La Mancha aseguran que tanto en la Educación como en la Sanidad pública se vive un auténtico "caos". La palabra caos es obligada en todas las ruedas de prensa del PP de la Región, al margen de que el caos exista o de que el actual gobierno intente enderezar el auténtico caos que nos dejó su líder Cospedal. En sus cuatro años de desgobierno y recortes de todo lo público, Cospedal destruyó en la región SEIS MIL plazas docentes, seis mil. Eso no era un caos, era peor: el principio del fin de la educación pública.

Mentir es de muy mala educación y es un mandamiento para los creyentes decir la verdad. Pero si el PP miente cada día viola la confianza de sus votantes, hace añicos todos los filtros morales y está intentando engañar a los ciudadanos que les pagamos con nuestros impuestos para que hagan una oposición responsable y, como mínimo, para que digan la verdad. 

El único caos que existe en la Educación es el creado por la Ley Wert, el mismo que ahora vive en sus paraísos parisinos. Los jefes de estudios, los responsables de los institutos y de la consejería no saben responder a los padres cuando les preguntan: ¿qué sucederá su mi hijo suspende la selectividad en septiembre? Que responda el ministro de Rajoy. Eso sí es un verdadero caos.

elObservadorDCLM

martes, 6 de septiembre de 2016

Regeneracionismo del PP 'Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid'

José Manuel Soria, Mariano Rajoy y Dolores Cospedal
Aquellos primeros días de septiembre, Mariano estaba de un pésimo humor. Había perdido las gafas y la investidura. Para colmo, tenía reunión a las ocho treinta con María Dolores, con lo bien que estaría yo ahora dando un paseo por el monte, pensó. Entró la secretaria general, perfecta, recién salida de la peluquería a las ocho de la mañana:

- Hombre María Dolores ¿qué te trae por aquí?
- Mariano, que tenemos una reunión
- Ah, sí, ya recuerdo: ¿en qué nos quedamos la última vez?
- Igual que la anterior, Mariano, con el regeneracionismo
- ¡Ah sí!, eso lo estudié yo con los jesuitas en León, a ver, el regeneracionismo de Joaquín Costa tras la horrible pérdida de nuestras colonias de ultramar: "Escuela, despensa y siete llaves al sepulcro del Cid". Recuérdame que utilice la frase en mi próximo discurso, señor Sánchez, escuela, despensa y siete llaves...Lo apunto: ¿en qué estábamos, María Dolores?
- Mariano, por Dios, que hemos prometido regenerarnos si queremos que alguien pacte con nosotros
- ¿Y qué hacemos?
- Se me ha ocurrido que podemos nombrar a José Manuel como representante de España en el Banco Mundial
- ¿José Manuel?
- Soria, Mariano, el que fue tu ministro de Industria
- ¿Ya no lo es?
- Acuérdate, Mariano, que le pillaron en los Papeles de Panamá, dijimos que no era verdad y luego sí que era
- El qué
- Verdad, Mariano y ahora podemos regenerarle en ese puesto como hicimos con Wert que vive con Alicia en el país de las maravillas
- ¿Dónde?
- En París, Mariano
- Bien ¿qué más?
- De momento nada más. Me voy a Toledo
- ¡Que fastidio!
- ¡Y que lo digas, Mariano! ¡A Toledo!

elObservadorDCLM

lunes, 5 de septiembre de 2016

Soria y Cospedal, una mano tapa la otra o cuestión de amiguetes

Dolores Cospedal y José Manuel Soria
No cambian ni siquiera cuando están al borde del abismo o es entonces cuando toman decisiones apresuradas por deudas pendientes. Cospedal estaba en deuda con el ex ministro Soria navegando en mares helados donde lo más probable es que solo hayamos visto y siempre veremos la punta del iceberg. Nunca llegaremos a conocer le realidad del oscuro asunto del almacén nuclear que Cospedal, presidenta de Castilla-La Mancha, se empeñó en colocar en nuestra tierra: ¿o también Cospedal obedecía órdenes? Soria fue su principal aliado o tal vez su jefe. 

Soria y Cospedal viajaron juntos en otro Titanic. El también oscuro negocio de la fallida empresa Giba-Cars, unos vehículos eléctricos que iban a dar vida y trabajo a la localidad albaceteña de Almansa. Si se arañaba un poco aparecía de todo y nada bueno. 

Durante unas paradisiacas vacaciones, el ministro Soria anunció el cierre definitivo de la central de ciclo combinado de Puertollano en Ciudad Real, Elcogás.

Es complejo conocer el trasfondo real de estas tres historias recientes protagonizadas por dos amigos, Cospedal y Soria, que en nada beneficiaron a Castilla-La Mancha. No sabemos a quién beneficiaban. Habrá que intuirlo.

Luego aparecieron los Papeles de Panamá y en ellos la presunta implicación de Soria. No debía ser tan presunta cuando, a pesar de negarlo tres veces, el ministro tuvo que dimitir.

Y ahora, cuando parece que el PP se encuentra al borde de un abismo, y a no ser que el Ave Fénix resurja de sus cenizas, es el momento de devolver los ignorados favores de José Manuel Soria. 

Su impunidad es casi insultante. Es, en la historia, otra de las características de los poderosos, de los cortesanos, de las grandes familias italianas.

elObservadorDCLM

domingo, 4 de septiembre de 2016

La impostura de Rajoy y Cospedal no encuentra comparsa

Dolores Cospedal y Mariano Rajoy
Después de negociar con Rajoy un acuerdo de gobierno, Albert Rivera pide al PP que busque un candidato viable. Mariano se quedó en los 170. Sus presiones sin límite no consiguieron que los socialistas se abstuvieran ni que seis de sus diputados traicionaran siglos de historia ausentándose de la cámara en el momento de la votación. 180 diputados dijeron NO a Rajoy y ahora es posible que digan SI a otro candidato que no sea del Partido Popular.

Una de nuestras colaboradoras definía estos días la política del PP como de suplantación de la realidad, la impostura que convierte la indecencia en un hábito. Sirve la definición para Rajoy pero también para la que fuera presidenta de nuestra comunidad, María Dolores de Cospedal. Con la impostura de la firmeza, en ocasiones inclemencia, se demostró experta en inventar y reinventar la realidad dando a entender que las moscas sobre el pastel eran un finiquito en diferido, haciendo pensar que eran eficaces en el gobierno cuando en realidad dejaban pasar el tiempo acusando a la crisis y a gobiernos anteriores de ser la causa de la destrucción de nuestros derechos sociales, sanidad, educación, trabajo, dependencia, en definitiva progreso social. 

Cospedal se lo montaba bien en el ámbito personal pero resultaba una fingidora que pretendía inventar la verdad como ahora lo siguen haciendo con poco éxito todos sus portavoces en Castilla-La Mancha. En un año, con el mismo presupuesto, el nuevo presidente de la región, Emiliano García-Page, ha demostrado que las cosas pueden hacerse de otra manera, con decencia, con trabajo y pensando en los ciudadanos. 

Porque aunque la cara dura funcione a veces, no siempre resulta. Se descubre la verdad con balbuceos cuando se ha dado vuelta como a un calcetín sucio y con deslices como el cometido por Rajoy cuando aseguro que desde su gobierno había apoyado el trasvase Tajo-Segura, dejando a Cospedal con la palabra en la boca: "es una estupidez", dijo. 

Por eso Rajoy y Cospedal se quedaron solos, nadie quiso pactar con ellos y aunque consiguieron ser los primeros en número de votos no han encontrado comparsa suficiente para seguir sustentando su impostura.

elObservadorDCLM

viernes, 2 de septiembre de 2016

La apisonadora mediática de Rajoy: la prensa machaca a Pedro Sánchez

Pedro Sánchez fue el culpable de que España no tuviera gobierno cuando se presentó a su fallida investidura y es también el culpable cuando quien se presenta y no consigue mayoría para gobernar es Mariano Rajoy. Parece ser que, según la mayoría de los medios de comunicación nacionales, solo podrá perdonarse a Sánchez cuando le facilite a Rajoy la formación de Gobierno. Solo entonces será San Pedro Sánchez. En su diario "El Español" Pedro J. Ramírez ha analizado hoy el asunto con particular dureza, "Para mayoría de Rajoy, la mediática", titula su reflexión

Hace tiempo algunos articulistas han advertido la unanimidad editorial de los grandes medios de comunicación españoles a favor de Mariano Rajoy, la paulatina pero obvia sorpresa por el cambio editorial en algún importante medio que nació y vivió hasta hace unos meses cerca de la imparcialidad desde su ideología social o de centro izquierda.
El asunto ha reclamado ya el interés de medios como el diario “Público” que acaba de cambiar a su director, Carlos Enrique Bayo, por la nueva directora, Ana Pardo de Vera a quien deseamos un fructífero trabajo y mucha suerte para salir adelante. Porque no es tarea fácil. La Era Digital ha dificultado mucho las cosas a los grandes rotativos de papel y todo apunta a que Rajoy acudió en su rescate con algunas condiciones. En su sección “Tremending tropic” , Yeray Calvo titula: “La prensa machaca a Pedro Sánchez por no ceder ante Rajoy”. Y, entre los numerosos tuits que ridiculizan las coincidencias en titulares, editoriales y artículos de opinión, destaca uno que propone para los próximos Juegos Olímpicos la “Editorialización sincronizada”

Pedro J. Ramírez ha visto sin duda el hueco abierto: no queda apenas un medio que no apoye decididamente a Rajoy y no machaque cada día al PSOE de Sánchez. En su último editorial, que escribe bajo el genérico “El rugido del león”, titula: “Para mayoría de Rajoy, la mediática” y este es su primer párrafo:
“La unanimidad con que la práctica totalidad de medios de comunicación tradicionales ha interpretado la investidura fallida de Rajoy, responsabilizando únicamente del fracaso al líder de la oposición, es un escándalo sin precedentes en nuestra Democracia. El linchamiento mediático de Pedro Sánchez por no allanarse al PP, la falta de matices, el todos a una, revela la pérdida de pluralidad en prensa, radio y televisión, otra mancha que añadir a la gestión de Rajoy”.
Y eso sin hablar de los medios del PP tradicionales como ABC, la Cope u Onda Cero. En la tertulia de este viernes no se cortaban un pelo y todos con Herrera suscribían la idea de que el PSOE debe laminar a Pedro Sánchez. O las monócromas, apasionadas y también obvias opiniones de algunos tertulianos de la Cadena Ser como Esther Palomera que, por algún motivo, demuestra una inquina radical contra Pedro Sánchez. Claro que es absolutamente libre de expresar sus opiniones.
Los medios sacaron provecho hasta la saciedad con las divisiones internas en el PSOE y llevan más de seis meses lanzando una atroz campaña de concienciación de la ciudadanía, con las consabidas sentencias y presiones para que Sánchez facilite que el corrupto Rajoy vuelva a ser presidente del Gobierno: lo que quieren los ciudadanos, lo que no soportan los ciudadanos, lo que España necesita, lo que la economía requiere y pocas veces o nunca, en estos supuestos análisis de lo que queremos todos, el secretario general del PSOE sale sin una buena estocada.
Rajoy no nos librará del paro, ni nunca va a emprender el camino de modernización que necesita España porque está anclado en el pasado, es un viejo político resabiado que, eso sí, controla como nadie a la mayoría de los medios de comunicación en los que podría y debería firmar sus editoriales.

César Ortega