Evocación del poeta herido por el rayo de la guerra civil Miguel Hernández recitando poemas a las tropas republicanas Durante los últimos días de la guerra civil española, cuando todo estaba perdido para la Republica, los antifranquistas buscaban una salida para no caer en manos del ejército fascista. Como muchos civiles y milicianos, los intelectuales y artistas pro-republicanos buscaron la salvación en el exilio. A muchos se les facilitaron pasaportes y visados, y se pusieron a su disposición medios de transporte. El poeta Miguel Hernández quedó descolgado de aquella fuga masiva, no hubo para él ningún avión ni pasaporte de última hora y buscó la salvación en una fuga imposible a Portugal, a pie, solo y sin recursos. A los pocos días de cruzar la frontera los guardias del dictador Oliveira Salazar lo detuvieron y lo entregaron en Rosal a la guardia civil. Lo trasladaron a Huelva y de allí a Madrid, donde fue internado en la cárcel de Torrijos con ot...