Estamos en pleno 75 aniversario de dos hechos que no podemos pasar por alto. El 14 de agosto del 36 se llevaba a cabo lo que se denominó “la masacre de Badajoz” y días más tarde, el 18, era asesinado el poeta García Lorca. Junto a estos hechos miles de mujeres eran encarceladas o fusiladas. Es un buen momento para recordarlas. Unas por militar activamente a favor de la República pero otras por ser simplemente hijas, hermanas o madres de republicanos pasaron por las cárceles franquistas sufriendo todo tipo de humillaciones. Algunas fueron fusiladas pero otras tras hacerles ingerir a la fuerza aceite de ricino fueron rapadas al cero. Se les denominaba las pelonas. Por el contrario, el papel de las mujeres del bando golpista fue muy secundario. Actuaban en retaguardia, cosiendo uniformes, cuidando enfermos o vigilando la integridad de sus familias. El único “privilegio” que se les otorgó fue el de poder ser “madrinas” de un soldado para darle ánimos y apoyo a través de l...