La verdad tiene que ver con la racionalidad, con la ciencia, con la comprobación sin paliativos. La verdad consiste en su correspondencia con la realidad. Ahora pasamos a un nivel específico de la verdad, el que se corresponde con la verdad política. Si la verdad nos hace libres; si la verdad es revolucionaria; si la verdad es un polo de atracción de las voluntades de cambio, es que está llegando su hora, la hora de la verdad. Los corruptos por amistades, por compromisos, por dinero, por puestos,… los tergiversadores, los de la verdad a medias, los quintacolumnistas, harán lo que puedan porque la verdad no salga, no sea tenida en cuenta, quede arrumbada y sin prestigio. En un país como este donde la corrupción muerde en la vida común y diaria, la gente ante la verdad corre al sálvese quien pueda para ocultarse, o directamente hacer burla de la verdad, con escándalo, lanzando el rumor sucio, con difamación, todo para ridiculizar las causas de las que parte la verdad, todo para...