lunes, 24 de septiembre de 2012

Integrismo salafista jaleado por el integrismo occidental y la derecha política


Francia-salafistas
Avaaz*.- La Portada del semanario estadounidense Newsweek ilustra perfectamente el mensaje repetido por los medios de comunicación en los últimos quince días: el mundo musulmán estaría inflamado por una cólera anti-occidental como reacción a una película islamófoba, y algunas hordas de protestatarios violentos nos amenazarían a todos... Pero ¿Esto es realmente cierto? Los ciudadanos y las redes sociales reaccionan, y la página en inglés Gawker acaba de publicar una sátira mordaz de ese martilleo mediático, acompañada de imágenes que parodian la “furia musulmana”.
Como todo el mundo, la mayoría de los musulmanes encuentran indecentes e insultantes los 13 minutos del vídeo islamófobo La inocencia de los musulmanes. Las protestas, que se multiplicaron rápidamente, están atizadas entre otras cosas por el neocolonialismo de Estados Unidos y la política exterior extranjera en Oriente Medio. Igualmente, las representaciones del profeta Mahoma han irritado la sensibilidad de los creyentes. Sin embargo, la cobertura mediática ha eludido algunas informaciones importantes:
  1. Se estima que entre el 0,001% y el 0,007% de los mil quinientos millones de musulmanes que hay en el mundo han participado en las protestas contra la película, lo que representa una ínfima proporción de los ciudadanos partidarios de la democracia que desfilaron durante la primavera árabe.
  2. La inmensa mayoría de los manifestantes eran pacíficos. Prácticamente todos los ataques a embajadas extranjeras han estado orquestados y apoyados por algunos miembros del movimiento salafista, un grupo islamista radical que pretende sobre todo empañar la reputación de los grupos islamistas moderados más populares.
  3. Los altos representantes de Estados Unidos y Libia se encuentran divididos sobre la cuestión de saber si el asesinato del embajador americano en Libia, ocurrido el 11 de septiembre de 2012, estuvo planificado o no; en cualquier caso, su muerte no tuvo ninguna relación con la película.
  4. Salvo en los casos de ataques de grupos radicales en Libia y Afganistán, un informe del 20 de septiembre establece que el número de víctimas mortales de los manifestantes se eleva a cero.
  5. Prácticamente todos los altos dirigentes musulmanes y occidentales han condenando la película, y casi todos los responsables musulmanes han condenado la violencia perpetrada como reacción a ella.
  6. La visita del papa a Líbano coincidió con el punto álgido de las tensiones. Sin embargo, los dirigentes del partido Hezbollah asistieron a su sermón, no protestaron por el vídeo hasta que no hubo marchado y apelaron a la tolerancia religiosa. Si, eso es lo que efectivamente ocurrió.
  7. Tras el ataque a la embajada estadounidense en Bengasi, muchos ciudadanos ordinarios salieron a las calles de Bengasi y Trípoli con pancartas, muchas de ellas en inglés, pidiendo excusas y diciendo que esa forma de violencia no representa ni su identidad ni su religión.
Añadan a todo esto los reportajes y artículos importantes que en las semanas pasadas descartaron los medios de comunicación para hacer lugar en sus portadas a los musulmanes “irritados”, poder así navegar en la ola demagoga del “hoque de civilizaciones”: en Rusia, decenas de miles de manifestantes desfilando por las calles de Moscú en manifestaciones de oposición al presidente Vladimir ; cientos de miles de portugueses y españoles indignados en concentraciones anti-austeridad; y más de un millón de catalanes manifestándose a favor de su independencia…
No hay una “furia musulmana” sino una estrategia salafista
La inocencia de los musulmanes se ha difundido y promocionado con subtítulos salafistas extremistas, los adeptos radicales de un movimiento islámico apoyado desde hace mucho tiempo por Arabia Saudí. La película está mal hecha y era un fracaso en YouTube hasta que el presentador egipcio de un canal salafista, Sheikh Khaled Abdullah, se la recomendó a sus telespectadores el 8 de septiembre de 2012. La mayor parte de los musulmanes insultados han ignorado la película o protestado pacíficamente, al contrario que los salafistas quienes –reconocibles por su famosa bandera negra- han instigado las manifestaciones más agresivas, en las que se han atacado las embajadas. Los jefes del partido salafista egipcio han participado en las manifestaciones y en el asalto a la embajada estadounidense en El Cairo.

Siguiendo el ejemplo de los partidos de extrema derecha en Europa y al otro lado del Atlántico, la estrategia del partido salafista consiste en seducir a la opinión pública aprovechando las ocasiones para aumentar la rabia de los radicales y satanizar a sus oponentes ideológicos. Un enfoque que recuerda al del pastor americano islamófobo Terry Jones (el mismo que se ha encargado de promocionar la película en occidente) y otros extremistas occidentales. Sea como sea, tanto en las sociedades musulmanas como en las occidentales los moderados son mucho más numerosos (y de largo) que los extremistas. Uno de los dirigentes de los Hermanos Musulmanes en Egipto (mucho más poderosos y populares que sus opositores salafistas) ha escrito en el New York Times: “No consideramos que ni el gobierno ni el pueblo americano sean responsables de los casos aislados que han infringido las leyes que protegen la libertad de expresión" (1).
Lo que han dicho los medios de comunicación más serios
Muchos periodistas e investigadores han analizado las manifestaciones para intentar entender mejor sus razones. Entre ellos Hisham Matar (2), quien ha descrito el ambiente de tristeza en Bengasi tras el atentado contra el embajador; Barnaby Phillips (3), quien explora como han manipulado la película los conservadores islamistas, o Cédric Baylocq, investigador y periodista independiente, quien tiene un gran interés en desmontar las generalizaciones (4) y estereotipos que causan estragos tanto en occidente como en el llamado “mundo musulmán”. En cuanto a Odon Vallet, especialista francés de las religiones, explora las razones por las que tantos musulmanes se muestran tan afectados por las caricaturas del islam (5).
  1. http://www.nytimes.com/2012/09/14/opinion/our-condolences-the-muslim-brotherhood-says.html?
  2. http://www.newyorker.com/online/blogs/comment/2012/09/what-was-really-behind-the-benghazi-at
  3. http://www.aljazeera.com/video/middleeast/2012/09/2012918212550140834.html
  4. http://oumma.com/14142/colere-musulmans-film-americain-finir-generalisations-
  5. http://www.franceinfo.fr/education-jeunesse/france-info-junior/pourquoi-un-film-et-des-dessins-sur-l-islam-provoquent-ils-autant-de-violences-744
    (*) Avaaz es una comunidad global de movilización online que integra la acción política impulsada por la ciudadanía dentro de los procesos de toma de decisiones globales. Nació en el 2007 con una misión simple y democrática: movilizar a los ciudadanos para cerrar la brecha entre el mundo que tenemos y el mundo que la mayoría de la gente quiere. Con más de 16 millones de miembros, y llevando a cabo campañas en 15 idiomas coordinadas por un equipo de profesionales que trabajan en 6 continentes, apoyados por voluntarios, los miembros de la comunidad Avaaz emprenden acciones - firmando peticiones, financiando campañas en los medios, enviando mensajes, realizando llamadas a funcionarios de gobiernos, y organizando protestas y eventos offline - para garantizar que las opiniones y los valores de la gente en todo el mundo sean los principios sobre los cuales se tomas las decisiones que nos afectan a todos.

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