lunes, 18 de junio de 2012

MARIANO CONSIGUE QUE CADA DÍA ME EMBARGUE LA FELICIDAD


Mariano equipado para un partido de "La Roja"

Estoy que no quepo de gozo. Resulta que esperábamos las elecciones griegas para que llegara la estabilidad a nuestra prima de riesgo y la recuperación a nuestra bolsa y van los mercados y siguen a lo suyo: a especular. ¿Cuánto tiempo tardaremos en darnos cuenta que nuestra prima no es el problema, que el problema es que se pita el himno de España en los campos de futbol?
De Rajoy dicen de todo menos bonito en la vieja Europa. No quiero pensar lo que dirán de él allende los mares. Es repasar las cabeceras de la prensa internacional y me embarga la felicidad por el cariño que nos tienen los vecinos y la generosidad con que se refieren a nuestro gobierno. Me asalta sobrecogido la duda sobre la valoración que harán de Moragas, ese mochilero yupi que le acompaña a todas partes como jefe gabinete. Toma las notas, le hace de traductor y le aconseja en las duras decisiones que estos tiempos exigen tomar. Mejor le iría con su primo negacionista sabelotodo o con el primo de Zumosol. Menos mal que La Razón compensa los malos ratos.
Pobre Mariano, el que es un hombre feliz por naturaleza al que ni siquiera el “Prestige” el alteró la sonrisa. Y no es para menos, tratándose como se trataba de unos pocos “hilillos” de plastilina. Nunca pensó que una prima le haría tan infeliz. Él es del clásico refrán “cuanto más prima, más se arrima”. Debe estar ahíto de que lo que sirvió antaño para arrimar “cebolleta” le traiga ahora de cabeza y le tenga en un sin vivir. Ponte condón Mariano y así evitas el riesgo de la prima.
Cuando Bambi convocó las elecciones aquel fatídico 20N y cambió su simbolismo –ya no será referencia de alegría para la izquierda, hasta eso le tenemos que agradecer-, Mariano se las prometió muy feliz porque tenía por delante un año repleto de la clase de acontecimientos que a él le gustan: el Madrid ganando la liga y la champions, Nadal volviendo a dominar la tierra, la Eurocopa, el Tour de Francia, las olimpiadas de Londres, la vuelta ciclista a España, etc., etc., etc….
Pero la realidad es bien tozuda y la prima de riesgo no se separa un milímetro de Mariano, y como el jodio anda por el mundo con la única protección del tal Moragas lo han catalogado como “residuo” y con ello han valorado nuestra deuda como “basura”. La diosa fortuna le dio la espalda al Tancredo afortunado y ahora es gafe. Hasta la roja fue incapaz de darle una alegría y no paso del empate contra Italia. Para colmo, Contador no podrá correr el Tour, el Madrid fue eliminado por el Bayer y en su circo no paran de crecerle los enanos.
Cómo será la cosa esa del gafe que no atrevió a viajar a Paris por si Nadal perdía contra Novak Djokovic. ¿O será porque las redes sociales arden criticando el gasto innecesario y sus huidas de la prensa y la oposición? De momento parece que tampoco volverá a Polonia salvo que la roja llegue a la final o le invite su colega polaco para hablar del euro. Es que Polonia, por si no lo sabéis, es pieza clave en la solución a la crisis. Así se lo ha asegurado Moragas.
Hoy la prima de riesgo cotiza por encima de los 570 puntos y el bono paga un interés superior al 7%. Pero Mariano saca pecho sobre su presunta presión para que rescataran nuestra banca y asegura que convencerá al G20 para que no le intervengan el Palacio de la Moncloa. En el fondo eso es lo que le preocupa, que le desalojen de la Moncloa y no pueda presidir desfiles militares o representar a España en la inauguración de los juegos olímpicos. Que intervengan nuestra economía le da igual. Total ya tiene a Guindos y Montoro de ministros y es sabido que quien manda de verdad es Esperanza Aguirre y sus amigos empresarios, menos Rosell, que como él es hombre de paja.
Que cómoda era la vida en la oposición dándole collejas a Zp y paseándose con los obispos en las verbenas de San Isidro en que convirtieron las calles de la capital y que mal estaba España entonces, con la prima de riesgo rozando los 300 puntos, el bono a un interés inferior al 5% y el paro por debajo del 20%.
Ahora las cosas están mucho mejor. Nuestra deuda está a un escalón del bono basura, la prima es más de riesgo que nunca y se acerca a los 600, pagamos más del 7% por el bono a 10 años, el paro supera el 24% y yo soy más feliz que nunca. Por si aún no se han dado cuenta soy empresario y me he quedado con la gestión de cuatro hospitales, he concertado centenares de colegios, me he cargado la prima a las renovables y mis nucleares vuelven a tener vía libre…, y mis trabajadores son ya tercermundistas en derechos. ¿Cómo no voy a rebosar de felicidad?

2 comentarios:

  1. Yo también tengo una felicidad que no me cabe en el cuerpo.
    Pero menos mal que nos quedan los mineros...

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  2. Brillante exposición, si señor!!

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