jueves, 8 de diciembre de 2011

Europa al infierno

Pedro Montes. Economista. Socialismo 21
¿A dónde nos llevan los descerebrados que dirigen la política ante la crisis del euro? No es una pregunta inoportuna, ni ofensiva por el daño inútil que están causando. Recortes, ajustes, cercenamiento de derechos, una vez, pasado el poco tiempo, otra, y así, como nos anuncia Merkel sin recato, durante años, sin final previsible.
En la sociedad debería surgir, cosa que no ocurre, una interrogante, la misma cuestión sencilla y espontánea que se plantearía el familiar de un enfermo, supuestamente bien diagnosticado y en tratamiento, cuya evolución es más grave y desesperanzada cada día. ¿Y si los médicos se están equivocando?
Tengo para mí que, sin ninguna duda, se están equivocando, y muy posiblemente están al cabo de la calle o, en todo caso, deberían saberlo. Los líderes europeos de toda laya, irresponsablemente, están llevando a Europa al averno. En lugar de afrontar los problemas con realismo y visión histórica, reconociendo con gallardía (tal como ha hecho Delors a destiempo y sin honor) que la Europa del euro tal como ha sido concebida no es sostenible, se han empeñado en ganar tiempo, eludir responsabilidades y fingir que van a remediar la situación con acuerdos inviables, planes inútiles y reuniones continuas. La próxima el día 9, Consejo Europeo, expectación inmensa, fracaso casi asegurado.
La degradación económica es imparable, la desintegración social cobra rasgos inquietantes, por no hablar de inmorales, con amplios sectores de la población marginados y la ampliación de las desigualdades: los datos recién ofrecidos por la OCDE son desoladores. Se derrumban los pilares básicos de la democracia política y se burlan sus formas: se ha hurtado la soberanía a los pueblos y Merkel y Zarkozy pretenden decidir cómo será la vieja nueva Europa.
El problema profundo de Europa es la enorme deuda externa que algunos países tienen.Entre ellos el nuestro, cuyo volumen de pasivos financieros brutos frente al exterior era, al final de 2010, de 2,3 billones de euros. Esa deuda es impagable y ese es el fondo del marasmo que recorre la zona euro. Por muchos recortes sociales que se hagan, por mucho que se rebajen los salarios, por muchos años que se prolongue la edad de jubilación, por muchos copagos que se instrumenten, por mucho que se elimine el déficit público, al final de todo ello la deuda exterior no se habrá recortado ni en un euro. Al contrario, los países que aplican estas recetas se hunden cada vez un poco más –Grecia es un caso ejemplar-, sus posibilidades de crecimiento se anulan y la depresión cobra carta de naturaleza. Sus intercambios con el exterior tienen más dificultades en equilibrarse y los compromisos de la deuda externa son cada vez más onerosos, sin que esta se reduzca.
No se pueden negar las dificultades políticas de todo orden que generaría el intento de acometer la solución de la crisis con la racionalidad y radicalidad necesarias. Pero el dilema que afrontan los países como el nuestro es permanecer impasibles, mudos y ciegos o buscar una alternativa que, por complicada, costosa y sorprendente que nos parezca, nunca será peor que la catástrofe en la que nos estamos hundiendo. Europa ya no es la solución sino el problema y corresponde a los ciudadanos pensar, aclararse y hacer lo imposible para evitar la muerte lenta de nuestras sociedades. Como si se tratara de un familiar muy querido en grave peligro, hay que explorar cualquier otra vía, después de comprobar que la Europa de Maastricht nos ha llevado al precipicio.
Recientemente he leído una frase que hago mía: continuar como si nada pasara no es sólo un error, es también un crimen.
publicado en Crónica Popular

1 comentario:

  1. Me parece una opinion acertada y clarificadora
    del camino que se esta recorriendo para salir de la crisis economica,pero no estoy de acuerdo
    con lo de la perdida de soberania.
    creo que cualquier pretensión de unificar paises conlleva consigo naturalmente la perdida de soberania de todos los paises,en favor de esa pretensión ( olvidemonos de falsos patriotismos)lo que no se devió hacer nunca es empezar la casa por el tejado y hacer una unión solo economica,sino una unión social primero y economica despues.
    Tambien echo de menos que no comentes ninguna alternativa y nos mandes directamente al infierno. Salud.

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