Las grandes multinacionales de la distribución agroalimentaria, amparadas en la impunidad de los mercados y reforzadas por el neoliberalismo están acabando con la pequeña agricultura rural que producía alimentos sanos y sostenibles para los consumidores cercanos. Los huertos para autoconsumo se van consolidando Históricamente, los pequeños agricultores se han dedicado a cultivar alimentos destinados al consumo propio y a los mercados locales, llevando a la práctica un tipo de agricultura respetuosa con el medio ambiente y cimentada en unos conocimientos agronómicos que se han transmitido de generación en generación. Progresivamente, el campesino o pequeño agricultor se ha ido abriendo al mercado. El objetivo ya no era cultivar para comer, sino hacerlo para vender la siembra y poder comprar la comida y otras necesidades. La denominada “Revolución Verde”, acaecida a mediados del siglo XX, favoreció este proceso ya que, gracias a la mecanización del campo y a la utilización ...