miércoles, 3 de abril de 2013

¡OÍDO, COCINA!



Hace tiempo que se viene cocinando y no es nada bueno.
¿Saben aquello de cocinar la rana? Resulta que se metió a la rana en un recipiente y se puso al fuego; poco a poco la temperatura subía y cuando la rana se dio cuenta, no pudo reaccionar y terminó cocida.
Sigamos con las ranas: El alacrán convenció a la rana para que le cruzara el riachuelo, a mitad del trayecto, el alacrán le dio un aguijonazo a la rana, cuando esta se lamentó, el alacrán dijo: “No he tenido elección, es mi naturaleza”.
Hace mucho puse una serie de artículos con el título genérico de: ALIENACIÓN, en ellos hablaba de las distintas herramientas de que se valen los plutócratas para alienar a las gentes. Según el DRAE:
alienación.(Del lat. alienatĭo, -ōnis).
1. f. Acción y efecto de alienar.
2. f. Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición.
3. f. Resultado de ese proceso.
4. f. Med. Trastorno intelectual, tanto temporal o accidental como permanente.
5. f. Psicol. Estado mental caracterizado por una pérdida del sentimiento de la propia identidad.
Los que en otro tiempo fueron medios de información, hoy son de desinformación y manipulación. Los medios audiovisuales, cine y televisión, nos presentan una y otra vez las bondades del capitalismo y donde los USA son el gendarme que vela por la bondad en el mundo. Se nos presentan dos o tres dictaduras en el mundo actual: Cuba, no se escapa nunca de esta aseveración; luego, según convenga, Corea del Norte e Irán.
A mediados de los 70, se iniciaba un cambio auspiciado por Ronald Reagan y Margaret Thatcher que era un camino de perdición. En este ambiente se dio la transición española. Y la joven “democracia” española siguió ese camino; la transición, fue inmodélica en palabras del catedrático Vicenç Navarro; palabras que hago mías. Al pueblo español, se le daba una de cal y otra de arena; al final, casi que quedamos donde estábamos. ¿De qué me sirve poder decir al Presidente del Gobierno del Reino de España cabrón con pintas?; esto, ¿me asegura comer mañana? La democracia, no es poder decirle al presidente: gallego ambiguo y bocachancla, cabrón con pintas. Recordemos el dicho: “Dame pan y dime tonto”. O este otro: “Ande yo caliente ríase la gente”.
La democracia consiste en que el sentir del pueblo sea plasmado en sus leyes. Que los dirigentes sean servidores públicos y no acólitos de los plutócratas. Recordemos que el correveidile palanganero mayor del imperio yanqui nos metió en una guerra con el 90 % de la población en contra. Que PPSOE han introducido en la cuchufleta constitucional la doctrina económica neoliberal sin consultar al pueblo. Que obras son amores y no buenas razones.
Hay una figura jurídica que es: “Trastorno mental transitorio”. Con eso, se dice que antes de cometer el delito estaba con sus facultades mentales normales y después de cometido, también; fue solo en ese momento que perdió los papeles. También se contempla la figura jurídica: “Solo o en compañía de otros”; pero, ¿quiénes son los otros?
De resultas, hay una ingente cantidad de sinvergüenzas pululando por este reino bananero que es el de España. Hasta no hace mucho, se conocía a la mayor parte de los sinvergüenzas, ahora, es una titánica tarea la recopilación de todos ellos. Es muy cierto que no todos los políticos o sindicalistas son iguales; lo que pasa, es que estos decentes, no llegan a las cúpulas oligárquicas. Se ha consagrado una casta de oligarcas que mangonean la cosa pública a su antojo. Para que haya un corrupto, ha de haber un corruptor. Siguiendo con el argot jurídico, encontramos la figura de: “Colaborador necesario”. Así, al corrupto y corruptor, hemos de agregar aquellos que consienten las prácticas corruptas; si no se enteraron de ellas, su obligación, era la de enterarse. “La bondad del Príncipe depende de la gente de la cual se rodea”, Nicolás Maquiavelo.
Los oligarcas que mangonean la cosa pública, dependen en gran medida de los conseguidores; los otros. Se trata de aquellos que los ayudaron a alcanzar cotas de poder casi omnímodas dentro de las cúpulas oligárquicas al dirigente; luego y para pagar los favores recibidos, se les coloca en sitios relevantes dentro de las estructuras del Estado o sus aledaños. Esto es: el apesebramiento; el apesebrado, depende de aquel o aquellos que le llenan el pesebre. Es por esto que tengamos que soportar las listas cerradas. Como según se dijo que dijo Alfonso Guerra: “El que se mueve no sale en la foto”. No es el gobierno de los mejores tal y como se estableció la antigua democracia.
Es que lo que hoy padecemos, se da porque cuando se cocinó este sucedáneo de democracia, se hizo de manera que protegiera a la casta de los inviolables. No es nada nuevo. De aquellos polvos, vienen estos niños.
Ahora, lo que nos urge, es hacer la transición a la democracia ya que aquel intento resultó fallido. Urge abrir un periodo constituyente.
Urge tomar el Palacio de las Tullerías o el Palacio de Invierno; urge un octubre rojo. Urge dar el poder a los comités despojando del mismo al buró; dar el poder al pueblo.
III República Federal Española.

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