jueves, 21 de febrero de 2013

Energías renovables, motor del empleo y de la economía española


Los grandes desequilibrios de la economía española se deben a nuestras deudas con el exterior,  la drástica caída del empleo como consecuencia del cese de la actividad de la construcción (lo que ha llevado a una caída del consumo) y la falta de crédito, que a su vez tiene su origen en nuestra deuda externa, concentrada en las entidades financieras y en las familias…que se endeudaron para comprar pisos. Un círculo infernal del que podemos salir.
18_placa_solar Por cada millón de viviendas con placas solares, las empresas españolas que las fabrican o instalan crearán o mantendrán 50.000 empleos de calidad. ©Mario Izquierdo
Durante la crisis y hasta ahora, la mejora de las exportaciones y la disminución de las importaciones se han basado en los aumentos de la competitividad conseguidos con los despidos y la disminución de los salarios directos (nóminas) e indirectos (salud, educación, asistencia social…).
La salida está en sustituir la energía que compramos fuera por la que tenemos dentro, lo que mejorará nuestro déficit exterior, creará empleo, aumentará el consumo y nos permitirá, de nuevo, disponer de crédito externo e interno. Vamos por partes.

Comprar petróleo y gas nos come

En 2012, hemos tenido que destinar el 4,2% del PIB, unos 40.000 millones de euros, a comprar petróleo y gas. Si no fuera necesario importar energía, nuestras ventas al exterior superarían a nuestras compras en más de 10.000 millones de euros anuales. Si nuestra balanza exterior fuera positiva, como la alemana, la deuda externa nos saldría gratis, como a ellos. Otros 5.000 millones anuales. Adiós recortes.
Y, sin embargo, el sol nos regala cada mañana miles de veces más energía que la que necesitamos y, debido a nuestra orografía montañosa, así como a la extensión de nuestro litoral, contamos con grandes cantidades de movimientos de aire en muchas partes del país. Gratis total. Solo falta poner la máquina que lo sepa aprovechar. Y las tenemos, desarrolladas por nuestros científicos, fabricadas por nuestras empresas…que a falta de poder trabajar aquí deben hacerlo fuera de España, en EE.UU., Brasil, India, China…
El tapón que impide salir a esa energía se llama gobierno. El que puso el tapón son las empresas eléctricas, del petróleo y del gas. Y quienes manejan esas empresas son los políticos aliados con las grandes fortunas que las controlan. Si se repasan los nombres de los miembros de los consejos de administración y de los “asesores“ de esas empresas, nos encontramos con Felipe González, José María Aznar, Luis de Guindos, Oriol, Antonio Brufau… ¿les suenan?
Más importante que el empleo directo es el que supone el aumento general de la competitividad de la economía en general, como consecuencia del abaratamiento de la electricidad y del trasporte
En casi toda Europa, EE.UU., México, Brasil…se ha regulado lo que se denomina en inglés “net metering”, autoconsumo en español. Consiste en que la electricidad que uno produce en el tejado de su casa con placas solares se aprovecha en su totalidad en la residencia y en el coche eléctrico, entregando lo que le sobra a la red de día en verano y cogiéndola de la red de noche en invierno.
En España el BOE fijó para marzo de 2012 su publicación. El gobierno del PP, por el contrario, ha dedicada este año a aumentar a las renovables los impuestos en un 7% y acaba de quitarles el derecho a que su tarifa aumente con el IPC. El Gobierno del PSOE, en 2010, ya les quitó un 30% de los ingresos, mediante un acuerdo retroactivo que el Supremo ha avalado y ya veremos si los tribunales de la UE consienten.
Como la electricidad solar es ya más barata que la que se compra, porque han bajado mucho las placas, en el momento en que el autoconsumo se apruebe, por cada millón de viviendas que pongan las placas se evitará la compra en el exterior de petróleo y gas por valor de 800 millones de euros anuales hasta que se incorporen los coches eléctricos y 2.200 millones de € anuales cuando ya circulen. Y esos hogares se ahorrarán mucho más, porque esos son los precios de compra de la materia prima. Más de mil euros en electricidad y unos dos mil en gasolina al año.
¿Por qué se retrasa el autonconsumo en España? Porque esas empresas gozan del privilegio de sentarse en el Consejo de Ministros o los ministros y presidentes en sus Consejos de Administración. Son una misma cosa.
¿Y por qué esas empresas paralizan el autoconsumo? Las petroleras, porque el coche eléctrico es su ruina. Las eléctricas, porque quieren amortizar sus inversiones en centrales térmicas. Y las gasistas, porque tienen firmados suministros de gas a largo plazo que han de pagar aunque no lo consuman. Gas Natural, donde se sienta Felipe González, acaba de pagar más de mil millones a Argelia por gas no consumido.

Millones de empleos pendientes

Por cada millón de viviendas con placas solares, las empresas españolas que las fabrican o instalan crearán o mantendrán 50.000 empleos de calidad. Tenemos un parque de 23 millones de viviendas. Más de un millón de empleos solo en viviendas. En industrias, instalaciones agrícolas y ganaderas podemos sustituir también la electricidad convencional por la solar. Y las máquinas a gasolina o gasóleo por motores eléctricos, mucho más eficientes, silenciosos y no contaminantes. Otro cuarto de millón de empleos.
Pero más importante que el empleo directo es el que supone el aumento general de la competitividad de la economía en general, como consecuencia del abaratamiento de la electricidad y del trasporte, que afecta a todos los sectores, de forma particular a los punteros como la fabricación de coches eléctricos, el turismo o el sector agroalimentario. Calcular los empleos indirectos no es el motivo de este artículo.

Tenemos el dinero en el banco

Podría pensarse que la inversión para comprar las placas no está a nuestro alcance. Pero no es así. Los españoles tenemos en el banco casi dos billones de euros depositados. Dotar a un millón de hogares de placas para que se ahorren la electricidad costaría unos 20.000 millones. Si además tenemos ya coche eléctrico, las placas que necesitamos por cada millón de hogares serán otros 40.000 millones. En total, no llegamos ni a una diezmilésima parte del dinero que tenemos. Y nada sería más rentable que dejar de pagar electricidad por un periodo mínimo de 25 años, lo que los fabricantes garantizan. Y ahorrar en gasolina con el coche eléctrico mientras dure.
Además, las primeras placas fotovoltáicas que se instalaron, en los años sesenta del siglo pasado, hace cincuenta años, siguen funcionando.
Las eléctricas, petroleras y gasistas no pueden imponer sus intereses por encima del bien común.
Como hemos venido comentando, la regulación del autoconsumo en España está trabada por el gobierno y las empresas. Es verdad que abrir esa puerta les causará pérdidas. Pero no hacerlo es impedir que España pueda recuperar su Estado de Bienestar, los trabajadores sus empleos, los funcionarios sus retribuciones, los enfermos una sanidad de calidad, los estudiantes una educación adecuada, los pensionistas sus derechos legalmente reconocidos y hoy vulnerados… En suma, el Bien Común es que se puedan beneficiar todos del sol que sale cada mañana a darnos la energía que necesitamos para poder vivir.
Y quienes apostaron su dinero en lo que nos mata, nos ahoga y nos impide trabajar, que no pretendan, como los banqueros, que les paguemos por sus errores.
Félix Gil || Periodista y empresario de energía solar.

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