martes, 25 de marzo de 2014

22M, DÍA DE LA DIGNIDAD

Columna andaluza subiendo por Paseo de las Delicias
Ya estuvieron en Madrid, habían llegado desde diferentes puntos del país, en trenes, autobuses, automóviles compartidos, o recorriendo a pie los caminos de España para reclamar lo que es suyo, lo que les corresponde como ciudadanos y ciudadanas, según la Constitución española y la Carta Universal de Derechos Humanos, de las Naciones Unidas, suscrita por España.
Ocho eran las columnas que se desplazaron el sábado 22 hacia Madrid, aunque podríamos reducirlas a seis, si tenemos en cuenta las carreteras nacionales que confluyen en la capital, en cuyo caso las dos columnas del Sur, procedentes de Andalucía, quedarían reducidas a una, lo mismo que las dos procedentes de Levante, la del Este (Valencia) y la del Sudeste (Alicante-Murcia).Cuando ya creíamos que este pueblo estaba dormido, anestesiado, narcotizado, vemos que no, que está vivo, que se levanta, como ya lo hizo otras veces en el pasado, en el que dio ejemplo de entereza, dignidad  arrojo y determinación para seguir luchando.  Después de las diferentes mareas- la blanca (contra la privatización y los recortes en la Sanidad), la verde (contra los recortes en la Educación), la morada (contra la ley del Aborto de Ruiz Gallardón y por la igualdad de género)-, de las que hemos sido testigos, asistimos el 22M a la más multitudinaria de todas, porque las englobó a todas y a otros muchos colectivos sociales en un arrollador movimiento de protesta popular, surgido desde todos los rincones de la geografía española.
Además de los partidos y sindicatos, fueron numerosos los colectivos que apoyaron estas Marchas, como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), los ex trabajadores de Panrico y Coca-Cola, los barrenderos de Madrid, las mujeres del carbón asturiano, y otros muchos.
La manifestación estaba convocada para las 17:00 en Atocha, donde todas las columnas debían confluir para marchar desde allí a la Plaza de Colón. Una convocatoria de IU invitaba a los que no entraran en Madrid con las diferentes columnas a acudir a la Plaza de España, a las 15:30, para unirse allí a los que llegaran por Moncloa.
Arrancaba así, a las 15:30,  desde la Plaza de España una manifestación, compuesta por los de la columna del Noroeste, procedentes mayoritariamente de Asturias. No era de extrañar que allí se vieran, pues, muchas banderas asturianas, mezcladas con decenas y decenas de otras del PCE, de IU y republicanas. Todo a lo largo de la Gran Vía, y, después, Alcalá, fueron ya miles los que se dirigieron, primero, a la Plaza de Cibeles, y desde allí, por el Paseo del Prado, a Atocha para reunirse con las demás columnas, procedentes de otros puntos de la geografía española. Por el Paseo del Prado, miles de manifestantes marcharon a Atocha, donde la afluencia era tan densa que se hacía difícil abrirse paso entre los que ocupaban la plaza y las aceras. De nuevo aquí y a lo largo de todo el recorrido, cientos de banderas de las diferentes Comunidades Autónomas (asturianas, catalanas, ikurriñas, andaluzas, etc.), del PCE, IU, CNT, CGT,   y republicanas. Aquello parecía un inmenso y tupido bosque andante de banderas.
¿De dónde surgió la idea de estas Marchas de la Dignidad? Puede que el origen esté en los Campamentos Dignidad, surgidos hace un año en Extremadura, a raíz de la concentración delante de una Oficina del Empleo en Mérida, que exigía la creación de 25.000 puestos públicos y renta básica. En estos Campamentos Dignidad desempeñó un importante papel Manuel Cañada, ex coordinador de IU en Extremadura, así como Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, parlamentario por IU en el Parlamento de Andalucía, y destacado dirigente del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores). Los contactos establecidos entre Manuel Cañada y el Frente Cívico Somos Mayoría, de Julio Anguita, llevaron a la idea de organizar una marcha a nivel de todo el Estado, con cuyo fin empezaron a crearse plataformas locales para lograr apoyos económicos, difundir la iniciativa por Internet y obtener medios logísticos para las Marchas. En este terreno, los sindicatos e IU desempeñaron un importante papel cediendo locales e instalaciones para albergar a los caminantes. Sin embargo, conviene señalar, por lo que hemos podido indagar, que el movimiento se autofinanció, es decir que fueron los propios manifestantes los que se pagaron el viaje a Madrid.
Junto a las reivindicaciones de los diferentes colectivos, como la tan conocida ya del colectivo de la Sanidad: “La Sanidad no se vende, se defiende”, las había comunes a todos: “Basta ya. Queremos trabajo, no caridad”. “No al pago de la deuda”, en una enorme pancarta, era una de las más repetidas, como en la que iba al frente de la Marcha: “No al pago de la deuda. Fuera los gobiernos de la Troika. No más recortes. Pan, Trabajo y Techo”. Junto a lemas de reivindicación económico-social, los había de carácter más general como: “No nos callarán”, “Sin luchar, ni pan ni libertad”, “Te miran desde arriba porque te arrodillas”, “Si quieres ganar, lucha sin descansar”, “De Norte a Sur, de  Este a Oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste”.
Cabe destacar los eslóganes de algunas Comunidades Autónomas en las lenguas vernáculas de cada una. Junto a la “senyera” catalana, una enorme pancarta rezaba: “Vam lluitar, lluitem i lluitarem. Per les nostres filles i fils, pels nostres néts i nétas, per la nostra dignitat”. Y, luego, en castellano: “Democracia real, justicia social”.
Los gallegos, por su parte, llevaban una enorme pancarta que decía: “Galiza nas Rúas de Madrid. Fronte ás políticas do capital”.
También los llegados de Euzkadi portaban, además de ikurriñas, una gran pancarta que rezaba: “Euskal Herria duintasunaren alde, martxen” (Euskal Herria en marcha, a favor de la dignidad).
Y entre los llegados de Asturias se veían pancartas en bable: “Nin Paru, nin Deuda”. Y, luego, en castellano: “Renta básica y servicios públicos”. Y también: “Emburriando un cambiu social” (Empujando un cambio social).
De la columna llegada de Asturias formaba parte un grupo de “Mujeres del carbón”, portadoras de una enorme pancarta, en la que expresaban la unión en la lucha con las comarcas mineras. De este grupo de gentes de la mina, compuesto de hombres y mujeres, todos y todas llevando los típicos cascos de los trabajadores de la minería, con el foco de luz en la zona central, partió la famosa canción, coreada por cientos de voces: “En el Pozo María Luisa…”, que emocionó a más de uno. Esta mítica canción, que puede considerarse el himno de los mineros, permanecerá para siempre asociada en la memoria colectiva a las heroicas huelgas mineras de Asturias en 1962 contra el régimen franquista. En lugares del recorrido, bandas musicales asturianas, con la gaita como protagonista, interpretaron canciones populares, coreadas por cientos de manifestantes.
Hay que destacar que en esta multitudinaria manifestación abundaban los eslóganes políticos de condena de la impunidad de los crímenes franquistas. En este orden de ideas, no podía estar ausente la reivindicación “Verdad, Justicia, Reparación”, lanzada por la Plataforma contra la Impunidad de los Crímenes del franquismo. En algunas pancartas se podía leer: “Anular sentencias franquistas”, “Fosas cerradas, heridas abiertas”.
Ya nos hemos referido a los miles de banderas republicanas a lo largo de todo el trayecto. La multitud coreaba también eslóganes tales como: “Mañana España será republicana”, y pancartas que decían: “Por la 3ª República federal, laica, participativa y solidaria”. Al mismo tiempo, los manifestantes coreaban eslóganes contra los Borbones: “Escucha Borbón, tu yerno es un ladrón” (había quien añadía “y tu hija también”), “Los Borbones a los tribunales”, “Yo recortaría a la Monarquía”, o, irónicamente: “No es elegante matar elefantes”. Eslóganes repetidos y coreados todo a lo largo del trayecto fueron: “Gobierno dimisión” y “Si se puede”.
La manifestación transcurrió en un ambiente festivo, pacífico, sin la menor nota discordante. Al final de la manifestación, en un escenario instalado en el centro de la Plaza de Colón, el actor Willy Toledo y la periodista Olga Rodríguez leyeron el Manifiesto que recoge las reivindicaciones de millones de españoles [véase el texto del Manifiesto al final de este reportaje]. Tomaron después la palabra los representantes de las columnas llegadas de cada Autonomía. Solo pasadas las 20:30, poco antes de que la manifestación se disolviera, fue cuando se produjeron enfrentamientos entre algunos manifestantes y los policías antidisturbios, que se soldaron con unos cien heridos, muchos de ellos policías, y veinticuatro detenidos. Las cargas policiales se produjeron cuando un grupito de personas intentó acceder a la calle de Génova y lanzó objetos contra la valla colocada junto a la sede del PP. Si hasta entonces todo había transcurrido pacíficamente, es muy sospechoso que un grupito decidiera casi al final recurrir a métodos rechazados por el 99% de los manifestantes. Se habla de que en el ataque intervinieron algunos encapuchados. ¿Quiénes eran estos individuos? ¿Qué se proponían? ¿Qué intereses servían? Objetivamente, sin duda los del  Gobierno, empeñado en minimizar el éxito de las Marchas y poner únicamente el acento en los incidentes violentos del final, protagonizados por un minúsculo grupito de provocadores. Esto se advirtió claramente en la manera de tratar la información  los contertulios supuestamente liberales de “Al Rojo Vivo” y “La Sexta Noche” Francisco Marhuenda y Alfonso Rojo.
Ya antes de la llegada de las Marchas a Madrid, el Presidente de la Comunidad de Madrid, el multimillonario Ignacio González, había comparado las Marchas de la Dignidad con las actuaciones del grupo pro-nazi griego “Amanecer Dorado”. Aunque las televisiones, tanto las públicas como las privadas no tuvieron más remedio que informar de las Marchas y de la multitudinaria manifestación del 22 de marzo, la noticia aparecía con frecuencia sesgada, particularmente en cuanto al número de participantes. No digamos ya la prensa, incluido (¿quién lo iba a decir?) El País. Éste habla de “miles de personas”, y que la cifra dada por la policía al principio, de 50.000 manifestantes, quedó luego rebajada a 36.000. Pero, el que bate el record de “noticia objetiva”, según los cánones más elementales de un periodismo serio y responsable a la europea, es La Razón, cuyo afán por la “veracidad”  se advierte ya solo en el título en su versión impresa: “Los radicales asaltan Madrid. 22-M: la indignidad de la izquierda”. En cuanto a la versión digital, leemos: “22-M: violento asalto de la izquierda radical a Madrid. Los ultraizquierdistas arrasan Colón en un ataque sin precedentes contra los antidisturbios”. Volviendo al número de manifestantes, ya lo dijo Marhuenda en “La Sexta Noche: no pasarían de 40.000. La realidad es que, por mucho que le pese al portavoz del Señor Rajoy en los medios de comunicación, el número de manifestantes llegados de toda España, junto con los que a ellos se unieron en Madrid, rondaría el millón.
Columna Cantabria Marchas de la Dignidad
Los que hemos participado en otras muchas manifestaciones multitudinarias podemos afirmar sin temor errar que ésta del 22-M ha sido quizá una de las más impresionantes que se haya visto nunca en Madrid. Habrá un antes y un después del 22-M. Resultaba emocionante verlos llegar de todos los rincones de España y participar juntos, fraternalmente unidos en esta histórica Marcha por la Dignidad. Al verlos, se nos venía a la memoria aquel canto de Miguel Hernández a los pueblos de España, en su inmortal poema “Vientos del pueblo me lleva”:
………………………….
Asturianos de bravura,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos del alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de cemento,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
brutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacla,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte
vais de la nada a la nada;
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas
………………………..
Los yugos de hoy son los gobiernos de la Troika, a los que los pueblos de España dicen: NO. Frente a la España del pelotazo y del choriceo, frente a la “España de charanga y pandereta”, se alza, remedando a Antonio Machado, “la España de la rabia y de la idea”, la que estaba en la calle el 22 de marzo.
NO AL PAGO DE LA DEUDA
NI UN RECORTE MÁS
FUERA LOS GOBIERNOS DE LA TROIKA
PAN, TRABAJO Y TECHO PARA TODOS Y TODAS
En 2014 nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la ciudadanía y los pueblos.Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Tener unas manos para trabajar; tener una carrera terminada; disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no se merecen este atropello a nuestra dignidad colectiva.Cientos de miles de familias han perdido su casa. No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar, solo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los estados siervos de la Troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas.
Mientras, la patronal, aprovechando el drama del paro masivo, aprieta las tuercas a la baja de los salarios y de las condiciones de trabajo a las personas que aún tienen un empleo. Trabajadores y trabajadoras que, ante la difícil situación, no pueden ni siquiera cuestionar su papel de meros explotados/as por el capital. El sistema intenta obligarnos a mostrar agradecimiento a los empresarios, convertidos por el sistema en benefactores de la sociedad. Es hora de repartir el trabajo y la riqueza, y que las personas trabajadoras puedan sentirse dueñas de su futuro.
Nuestra juventud no tiene posibilidad de forjar un proyecto de vida digno con las actuales políticas y se ve abocada a buscarse la vida en el extranjero como antes hicieron nuestros padres y abuelos.
Decimos no a un sistema patriarcal que nos arrastra a épocas del pasado, quitándonos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, negándonos la capacidad para decidir sobre si queremos o no ser madres, provocando la vuelta a los hogares para dedicarnos a la crianza.
Estamos sufriendo las políticas ejecutadas por el gobierno del PP al dictado de la Troika (Fondo Monetario Internacional, Banco Central Europeo y Comisión Europea), consistentes en el robo de derechos y el empobrecimiento generalizado de la mayoría social. Estas políticas que se fundamentan en el pago de una Deuda ilegítima que no han contraído los ciudadanos y ciudadanas, son producto de la especulación bancaria y los excesos de los distintos gobiernos.
Privatizan lo rentable mientras nos recortan el presupuesto en salud, educación, dependencia, transportes públicos, agua, energía, comunicaciones, servicios sociales, etc.., lo que redunda negativamente en nuestros derechos ciudadanos. Se ríen de nuestros mayores que sufren una enorme pérdida de su poder adquisitivo, mientras ven como sus ahorros de toda la vida están secuestrados por la estafa bancaria de las preferentes y otros productos financieros delictivos.
El gobierno del PSOE, con el apoyo del PP, modificó el artículo 135 de la Constitución para que se priorice el pago de la deuda frente a los derechos y necesidades de las personas. Lo justificaron diciendo que habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades y que había que ser austeros y, por tanto, era imperativo recortar el déficit. Sin embargo, no ha habido ningún recorte a la hora de inyectar decenas de miles de millones de euros para salvar a los bancos y especuladores.
Están aprovechando la crisis para recortar derechos. Estas políticas de recortes están causando sufrimiento, pobreza, hambre e incluso muertes y todo para que la banca y los poderes económicos sigan teniendo grandes beneficios a costa de nuestras vidas.
Porque nos han robado la libertad. Al capitalismo le sobran las libertades y los derechos de la mayoría social. Es un sistema que busca exclusivamente el beneficio privado de unos pocos y que nos lleva inexorablemente a una catástrofe medioambiental y social de alcance incalculable.
Para la mayoría social esta crisis-estafa está significando un gigantesco drama humano. Sin embargo, para una insignificante minoría supone un gran negocio. Y cuando se protesta, siempre obtenemos la misma respuesta: la represión y criminalización del sindicalismo de clase y de los movimientos sociales. Es un sistema que necesita la represión para mantenerse y que debe ser superado con la lucha en la calle.
La descomposición del régimen surgido de la Constitución del 78 se hace evidente debido a los mismos elementos presentes en su nacimiento, el cual tuvo lugar en contra del pueblo, está corroído por la corrupción y no tiene ninguna legitimidad. Los derechos y libertades nos han sido robados para favorecer los intereses de una minoría y asegurar sus beneficios, los mismos que nos han llevado a este estado de excepción social, a base de desmantelar la educación y la sanidad públicas, de reducir drásticamente las pensiones de nuestros mayores, de apoderarse de nuestras viviendas y de cerrar empresas, y despedir a miles de trabajadoras y trabajadores.
Los distintos Gobiernos se sitúan fuera de la legalidad, convierten en negocio los derechos que tanto costaron conquistar y sustentan la corrupción, un hecho generalizado pero no independiente del sistema económico, que forma parte de la estructura misma de esta sociedad y es indispensable para su desarrollo. Tanto los corruptores como los que se dejan corromper forman parte de este sistema injusto de producción y distribución de la riqueza.
Llamamos a los pueblos a que ejerzan su soberanía, alzando su voz de abajo arriba, democráticamente, para construir un proceso constituyente que garantice realmente las libertades democráticas, el derecho a decidir y los derechos fundamentales de las personas.
Desde la MARCHA DE LA DIGNIDAD 22M, consideramos que es importante articular una movilización unitaria, masiva y contundente contra las políticas que atentan contra los derechos humanos y la justicia social.
Una movilización contra el pago de la deuda, por el empleo digno, por la renta básica, por los derechos sociales, por las libertades democráticas, contra los recortes, la represión y la corrupción, por una sociedad de hombres y mujeres libres, una movilización contra un sistema, un régimen y unos gobiernos que nos agreden y no nos representan.
Exigimos, por tanto, que se vayan. Que se vaya el Gobierno del PP y, también, todos los gobiernos que recortan derechos sociales básicos, todos los gobiernos que colaboran con las políticas de la Troika.
Por eso hacemos un llamamiento a llenar de dignidad y rebeldía la capital del Estado español, Madrid, el 22 de Marzo. Ese día llegaremos columnas de todas las latitudes de la Península a Madrid y convocamos a los madrileños y madrileñas a salir a la calle e incorporarse a esa gran movilización de la mayoría social.
PAN, TRABAJO Y TECHO
A LA CALLE!!, QUE YA ES HORA

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