jueves, 29 de septiembre de 2016

EMILIANO GARCÍA-PAGE Y JESÚS FERNÁNDEZ VAQUERO, LOS 'AMIGOS' DEL POCERO

García-Page y Bono con el exalcalde del PP de Toledo
Emiliano García Page y su fontanero Jesús Fernández Vaquero recurren a la guerra sucia contra Pedro Sánchez, olvidando que ellos tienen un pasado poco edificante como prueba la entrada del Blog Notitia Criminis de fecha 19 de septiembre de 2011
Si el pasado día 13 Notitia Criminis daba la noticia de movimientos en el PSOE toledano y en las cercanías de Emiliano García Paje, encaminados a sentar a Tofiño (ex presidente de la Diputación de Toledo y ex alcalde de Illescas) en un escaño del Senado; dos días después ABC venía a confirmar esas mismas intrigas, relacionadas con el intento de García Paje de alcanzar un escaño en las Cortes españolas, intento que, finalmente, parece concretarse en su desembarco en el Senado por la vía de la designación autonómica y no de las elecciones.
Según ABC: "Sin embargo, resuelto el problema de los líderes, queda ahora el capítulo de la lista al Congreso y al Senado en la provincia de Toledo. Un nuevo terreno abonado hasta la decisión definitiva a las especulaciones. No obstante, y salvo la opción de un «paracaidista» que encabece la lista, todo apunta a la alternativa más probable de personas de la confianza de García-Page. En este apartado se barajan los nombres del diputado regional Jesús Fernández Vaquero, el ex alcalde de Illescas José Manuel Tofiño o el actual diputado nacional Alejandro Alonso".
¿Por qué Tofiño y Fernández Vaquero son hombres de confianza de Emiliano García Paje? Habrá muchas razones, pero esta, probablemente, será una de ellas: SESEÑA. Los tres nombres que ahora parecen copar las posiciones de poder en el PSOE toledano han estado vinculados al caso de “El POCERO” desde sus inicios.
Las salpicaduras de los negocios del Pocero en Seseña sobre el entorno de Bono y sus consiglieri se puso de manifiesto muy pronto. La pista más clara fue, sin duda, la grabación de las máquinas de ONDE-2000, la empresa insignia de Francisco Hernando, trabajando en las instalaciones de HÍPICA ALMENARA, el muy próspero negocio de Bono, pero fue, precisamente ese descubrimiento el que hizo entrar en escena a un belicoso Emiliano García Paje.
En el libro de Alejandra Ramón y Ruth Ugalde “El Pocero de Seseña”, bajo el título “Promesas para tapar un escándalo” se cuenta la reunión habida entre Manuel Fuentes y Cayo Lara, por parte de IU; y José Manuel Tofiño y Emiliano García Paje por parte del PSOE. La reunión tuvo lugar después de que IU hiciera pública la relación entre El Pocero y Bono y sobre ella se dice lo siguiente:
El encuentro con Barreda marcó un antes y un después en las relaciones de IU con el ejecutivo manchego. Inquietos por el escándalo latente, los máximos responsables de la Comunidad pusieron en marcha un calendario de reuniones, dirigido a conocer las reivindicaciones de IU e intentar satisfacerlas en la medida de lo posible a cambio de enterrar la polémica. Con este objetivo, José Manuel Tofiño, presidente de la Diputación de Toledo y Emiliano García Paje, secretario provincial del PSOE y responsable institucional del gobierno regional, se citaron en el toledano hotel Beatriz con Cayo Lara y Manuel Fuentes. Este encuentro tuvo lugar apenas once días después de la entrevista con Barreda y, durante toda la reunión, los militantes de IU volvieron a insistir en la necesidad de regenerar la corporación municipal socialista de Seseña, desvinculándola de Hernando, y propusieron un pacto de izquierdas en defensa del urbanismo sostenible en la región. Un acuerdo que requería, por parte del ejecutivo manchego, terminar con el trato de favor que estaba recibiendo el Pocero”.
Lo que ocurrió después, según los hechos documentados en la denuncia que IU presentó ante la Fiscalía Anticorrupción y que ha dado origen al caso Seseña, se parece mucho a algún capítulo de la novela de Mario Puzo, El Padrino, en la que los Corleone hacían esas “ofertas que no se pueden rechazar”.
Los hombres del PSOE toledano, insistimos que se trataba de García Paje y de Tofiño, contestaron de la siguiente forma, según se recoge en el texto de la denuncia de IU y en el citado libro sobre el Pocero:
“1.- No controla el grupo municipal del PSOE de Seseña. Se ha disuelto la agrupación local.
2.- El gobierno no quiere escándalos. Si sacamos a relucir la relación entre Bono y Francisco Hernando Contreras, se acaba cualquier negociación.
3.- Pide que se negocie con Francisco Hernando Contreras para sacar adelante el PAU de El Quiñón y, a cambio, el ayuntamiento de Seseña tendrá «tratamiento de ayuntamiento socialista» es decir, los privilegios económicos y administrativos que el gobierno regional otorga a las corporaciones dominadas por su partido.
4.- Acaba mostrando su admiración por Francisco Hernando Contreras y dice, literalmente, «Vosotros no sabéis con quién estáis tratando, tiene más de tres millones de metros cuadrados de suelo»
En este punto, Tofiño abandonó la reunión y dejó solo a García Paje. Su intervención en ella, se diría, había sido la de un subordinado que estaba allí para ver y aprender, sin mucho más que hacer que servir de edecán al delfín de Bono. No obstante sí dejó oír su voz. Mientras García Paje amenazaba con romper negociaciones si IU hacía pública la relación entre Bono y El Pocero, Tofiño, a modo de interrogador bueno, se permitía dar un consejo a Manuel Fuentes y Cayo Lara: Lo que había que hacer con los constructores era “sacarles –sic– polideportivos e infraestructuras para el pueblo”.
Poco más dio de sí la reunión del hotel Beatriz, pero después de ella quedó meridianamente claro el apoyo incondicional del PSOE toledano al PAU del Quiñón, la exigencia de omertà con respecto a las turbias relaciones entre el Pocero y Bono y la exigencia de “sacar también adelante el PAU de Los Albañales (1.500.000 m2 para zona industrial) y el de Casa Postas, ambos promovidos por Francisco Hernando”, y todo ello a cambio de favorecer, con una más que dudosa utilización de las potestades públicas, económica y administrativamente a la corporación que entonces presidía Manuel Fuentes.
Es decir, y siempre según la narración de hechos contenida en la denuncia de IU, lo que García Paje hizo ese día fue ofrecer dinero y ventajas administrativas que favorecieran la reelección de Fuentes a cambio de lubricar en el ayuntamiento los intereses y planes del Pocero y de silenciar la relación de éste con Bono.
La pregunta, ahora, es ¿qué hacía Tofiño en esa reunión? ¿Acompañaba a su jefe para que no se sintiera desamparado en presencia de los dos peligrosos bolcheviques o, por el contrario, tenía asignados cometidos y funciones más importantes en todo el asunto de Seseña y el Pocero? La respuesta a esta pregunta, seguramente, nunca se llegue a publicar –nótese que digo publicar, no saber– salvo que las cuchilladas florentinas que se empiezan a repartir en los subterráneos del PSOE toledano tras el fiasco de las elecciones municipales haga surgir a algún pajarito que más que piar, cante; pero lo cierto es que hay un episodio posterior que induce a sospechar, vehementemente, que Tofiño aquel día no fue un mero convidado de piedra. Me estoy refiriendo al fax remitido al expulsado Felipe Sancho, concejal de hacienda de Seseña, cuando ésta era gobernada por el ahora imputado José Luis Martín.
Fax enviado por Jesús Fernández Vaquero
El 7 de febrero de 2005, a las 13:35 horas, llegó al ayuntamiento de Seseña un fax que acabó en manos inesperadas, las de Notitia Criminis, entre otras. Se remitía al teléfono 918936265 y a la atención de “D. Felipe Sancho”. El remitente era “D. Jesús Fernández Vaquero” y el teléfono desde el que se hacía el envío, el 925257657. En dicho fax se daban detalladas instrucciones al referido Felipe Sancho, concejal en Seseña y miembro de una supuestamente disuelta agrupación socialista –el PSOE había dado orden, un año antes, de disolverla cuando aparecieron las primeras noticias sobre la corrupción en ese ayuntamiento– sobre la forma en que éste y los demás concejales “expulsados” del PSOE debían oponerse a la aprobación del presupuesto municipal presentado por el equipo de gobierno de IU.
En la cabecera del fax no solamente aparecen el nombre y apellidos de Fernández Vaquero, sino que el número desde el que se envía es el del despacho de Vaquero en el Parlamento regional, es decir, el que éste tenía asignado como Secretario Primero de las Cortes de Castilla la Mancha.
Pero el documento guardaba aún más sorpresas pues Vaquero no era el origen del texto, sino que, a su vez, se lo habían remitido a él, un día antes, desde otro teléfono: el 925216916 que, curiosamente, es el correspondiente a la presidencia de la Diputación de Toledo, presidencia que, en esos momentos, ocupaba José Manuel Tofiño Pérez.
Como los conocimientos jurídico-administrativos de Tofiño son los que son, es evidente que el contenido del Fax no era obra suya y probablemente éste habría sido redactado por los servicios técnicos de la Diputación, pero lo que ahora importa es el hecho acreditado de que, desde el despacho de presidencia de la Diputación sale un fax con instrucciones para unos expulsados por presunta corrupción, que ese fax llega al despacho institucional de Fernández Vaquero en las Cortes regionales y que, desde ahí se envía, con el mencionado Vaquero como remitente, al también mencionado Felipe Sancho; y este hecho acreditado confirma, como ya he dicho, la vehemente sospecha de que José Manuel Tofiño y, desde luego, Fernández Vaquero, tenían atribuciones, cometidos, misiones y encargos estrechamente relacionados con el caso Seseña y que, por tanto, la presencia de Tofiño en la reunión del hotel Beatriz no era irrelevante ni casual.
He aquí, pues, al séquito del que Emiliano García Paje pretende hacerse acompañar hasta la Carrera de San Jerónimo o hasta la Plaza de la Marina, y si el asunto de Seseña es grave, naturalmente no nos podemos olvidar de la estrecha relación de Tofiño con la constructora PEYBER, de la concesión de la redacción del POM de Illescas a una empresa domiciliada en una barriada chabolista de la localidad que, además, tenía vínculos con los “malayos” Carlos Sánchez y Andrés Lietor; del más reciente caso de la contratación, in articulo mortis del hijo de Fernández Vaquero en la Diputación de Toledo; o de la presencia en Illescas, como agente urbanizador del PAU de la vía férrea, de Aurelio González Villarejo, uno de los proveedores de inmuebles de la familia Bono, uno de los principales deudores de CCM, uno de los presentes en el caso del aeropuerto de Ciudad Real; y ahora uno de los implicados en el caso Brugal.
Así pues, estos son los nombres que se consideran para encabezar las listas electorales del PSOE por Toledo, los hombres de confianza de Emiliano García Paje y los hombres que, les guste o no, llevarán consigo a Madrid, si finalmente tuvieran la fortuna de ser elegidos en las próximas Generales, las oscuras sombras de Seseña, del Pocero y de algo más preocupante, más siniestro incluso, que la investigación del caso Seseña está poniendo o va a poner en breve, sobre la mesa de jueces y fiscales.

Notitias Criminis

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