miércoles, 19 de julio de 2017

EL GOBIERNO BOLIVARIANO GANA PACÍFICAMENTE

Movilización de apoyo a la Asamblea Nacional Constituyente
“Hacer bien a villanos es echar agua al mar”. Don Quijote de La Mancha, 2ª parte, capítulo LI, Miguel de Cervantes Saavedra.
Desde 1999 en Venezuela gobierna quien defiende los intereses del pueblo. No se habla aquí de los errores que deben ser corregidos, sino del progreso continuo hacia la independencia, hacia la soberanía del país, hacia el poder popular sobre los medios de los que es amo y nunca hasta 1999 ha tenido a su alcance.
San Agustín decía que en una ciudad sitiada toda disidencia es una traición. No hablamos del pelo en la sopa, hablamos de la sopa, el enemigo lo ha impuesto así y el momento histórico requiere disposición para el triunfo siguiente, y junto a ello la mayor racionalidad para conseguirlo.
Si hablamos de elecciones, las de Venezuela desde 1999 han sido calificadas por observadores y organismos internacionales limpias y transparentes, y si hablamos de cambios sociales los organismos internacionales han situado a Venezuela y su Gobierno entre los más humanos del mundo: se ha acabado con el analfabetismo, se ha conseguido sanidad para toda la población, se ha reducido la distancia entre ricos y pobres hasta situar al país entre los tres más igualitarios de Latinoamérica, se ha dado enseñanza a todos los niveles, se han construido viviendas … justo lo que supone gasto en la mejora de la mayoría social, justo lo que no ha querido nunca la ultraderecha venezolana, racista, clasista.
¿Por qué ahora el gran capital venezolano y extranjero, encabezado por EEUU, no quiere que el gobierno popular de el paso de establecer un gobierno elegido desde la base social, con candidatos elegidos por los mismos electores en su medio? ¿Por qué ahora la ultraderecha se bandidea en la calle para impedir que el pueblo desate el nudo con una elección Constituyente? Para la ultraderecha venezolana y los capitalistas extranjeros, ¿quiénes deben formar gobierno? Los fantasmas del pasado que les entregaba el petróleo sin pago alguno.
Las maniobras para derrocar al gobierno popular han ido cambiando la forma de agresión, van cubriendo etapas. Empezaron por articularse con las agencias de espionaje de EEUU y con ello siguieron sus guías. Todo documentado. Para sabotear al Gobierno Bolivariano intentaban negar su validez y hasta dieron un golpe de Estado, que les fracasó porque el pueblo y el ejército bolivarianos les hicieron frente. Por medio, arreciaba el sabotaje a los productos de primera necesidad, al valor del dinero, a todo lo que significaba la vida pacífica en Venezuela.
Si elección tras elección perdían las posibilidades de hacerse con el gobierno, seguidamente asesinaban como un ejercicio de venganza. Y en ese ejercicio fueron dejando caer una tras otra careta, pero, porque su violencia les exigía más descaro, no han hecho valer ni una negación de lo evidente, y ahora se adelantan a la plasmación de su crimen en su forma completa: piden al imperialismo que invada Venezuela, que intervenga militarmente, que la intervención extranjera derroque al gobierno, una acción condenada en todos los organismos de paz, pero qué casualidad validada por todos sus medios de prensa y el lacayo gobierno español: ¡Es el programa del imperio! ¡El imperio quiere una cabeza de playa que haga público su reclamo para entrar y matar! ¡La cabeza de playa son los siervos con los que cuenta internamente! En una ciudad sitiada la disidencia es una traición.
Durante la etapa anterior al ensayo de votación sobre la Constituyente, las bandas dedicadas a difundir la gran mentira, periódicos, televisiones, radios, internet, con la que cerrar el cielo a toda luz sobre Venezuela, han dado su último paso validando una votación convocada por la ultraderecha que no utilizaba registro alguno, que permitía votar tantas veces como le fuese posible a cada individuo, que no permitía comprobación ninguna de la votación, todo esto dicho hasta por sus propios promotores, que llegaron a alquilar la presencia de 4 ex presidentes dictadores de otros tantos países latinoamericanos para que les hiciesen la propaganda ese mismo día, habiéndoles pagado 250.000 dólares a cada uno … ¿A eso se llama prensa o colaboración fascista? ¿Qué clase de prensa, de periodistas son sus empleados? ¿No son mercenarios?
Y, aun así, el Gobierno Bolivariano gana pacíficamente, llena las calles, vota masivamente en el ensayo para elegir los candidatos populares de la Constituyente, y se prepara para la elección del día 30 de Julio. Así hace más fuerte su proyecto de avance social, aunque sepa lo que escribió Cervantes, que el hacer bien a villanos es echar agua al mar.
El Gobierno Bolivariano quiere que el proceso de elección continúe porque es la garantía para mantener al pueblo-país unido. La violencia es de quien está contra las conquistas sociales, ya lo dijo en mono adivino Juan Requesens, https://redhsite.wordpress.com/2017/07/14/el-significado-de-las-palabras-y-el-mono-adivino-juan-requesens-ramon-pedregal-casanova/.
Cada amenaza de intervención de EEUU ha ido acompañada de un mayor grado de violencia por sus servidores, de una mayor financiación, de mayor número de sanciones económicas, de la retención de alimentos y medicinas, lo que es un acto criminal contra la clase trabajadora.
Las corporaciones que gobiernan en la Casa Blanca no quieren que pueda sostenerse un gobierno popular, para eso están la propaganda de sus medios, los incendios y asesinatos difundidos como generales y únicos, cuando son los causantes de las mayores desgracias pasadas y presentes, la creación de un escenario donde se pueda aceptar un crimen espectacular tras otro en la calle… Para eso están poniendo las teclas, los bolígrafos, los micrófonos, las cámaras, las voces en los medios de propaganda que piden una intervención militar, porque, aun desgastando la sociedad pacífica, no consiguen que el Gobierno Bolivariano les devuelva la violencia, lo que desearían para justificar un golpe mayor, la violencia imperial sin tapujos, la llamarán intervención humanitaria: el asesinato masivo que deshaga el poder del pueblo.
¿Nos podemos preguntar por qué aún bajo semejantes maniobras a lo largo de todo este tiempo el Gobierno popular no ha caído? La elección social de base fortalece la Constituyente, y la Constituyente fortalece la elección social de base. Los representantes elegidos van a profundizar en los problemas y llevar a cabo los cambios necesarios para el pueblo trabajador.
Que la injerencia extranjera sea tomada como solución por quien no convence, es la manifestación clara de su peor voluntad. Pero que el gobierno de España y EEUU se dispongan a ello, es una actitud clásica de los dictadores, del gran capital, del imperio, así también manifiestan el grado de dictadura y desprecio que ocupa su acción y pensamiento por los pueblos a los que dominan.

Ramón Pedregal Casanova || Escritor. 

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