En mi primera asamblea socialista tuve un deja vu . Ya sabes, esa sensación de que ese preciso instante lo has vivido antes. Y así era, lo había vivido repetidamente en tumultuosas asambleas de IU. En el PSOE no llega la sangre al rio, de momento. En IU, después de la primera etapa triunfal y arrolladora de Anguita, las navajas brillaban constantemente en busca de sangre que cobrar. La pequeña diferencia que salva una asamblea tumultuosa de otra pseudotranquila es que todavía existe algo de poder y aspiraciones a ocupar espacios con proyección. La oferta en IU era escasa y las broncas eran de todos contra todos, en el PSOE, por muy mal que vengas las cosas, aún se reparten centenares de escaños en el congreso y el senado; y esto favorece alianzas extrañas. Curiosamente siempre se alían el pasado y el presunto futuro para ofrecernos la salida del túnel. Ciertamente el PSOE necesita renovarse y se confirmó mi sensación de que las bases y la dirección buscan el mismo objetivo por c...