Como no es muy sorprendente (al menos para quien escribe estas líneas, así como para muchos ciudadanos que ya no se dejan engañar por estas “falsicracias”), el Partido Popular acaba de aprobar una nueva “reforma” laboral, la más “ambiciosa” de nuestra corta “democracia”, o en las propias palabras de quienes la han hecho, la más “agresiva”. Por supuesto, de esto no dijo nada dicho partido en la campaña electoral (aunque su silencio fue muy sospechoso). Partiendo de las condiciones actuales e implementando el mandato imperativo, la revocabilidad y la separación de poderes, la democracia superaría el umbral por encima del cual, por fin, podría denominarse realmente como tal. ©Manu Torío A mí lo que más me sorprende e indigna es que todavía una mayoría de ciudadanos voten a los dos grandes partidos de este paripé que llaman democracia y no lo es, que lo es cada vez menos. El caso es que un partido que acaba de ser elegido por sus ciudadanos para gobernarlos, una vez más (esta ...