La Jerarquía de la iglesia apoyó los crímenes franquistas Si la impunidad de los crímenes franquistas pudiera musicarse, sin duda, tendría aire de tango. Sería otro cambalache desgarrador y cínico que hablaría de un país amnésico y amedrentado. Un país incapaz de afrontar las ruindades de su historia. De juzgar a los torturadores y asesinos aún a pesar de haber transcurrido setenta años desde sus delitos. Quizás algunos pensarán que no tiene sentido procesar a los pocos ancianos que puedan quedar vivos. Se equivocan. Lo que menos importa es que pisen una cárcel. Su legado de odio circula libremente por esta democracia acomplejada. Los herederos ideológicos de estos matachines campan alegremente empleando la violencia física y verbal, los saludos y símbolos fascistas. Hasta hay miembros del gobierno, como Mª Dolores de Cospedal, que se fotografían rodeados de célebres ultraderechistas que nutren las filas de NN GG. Impunidad, complicidad. El juez que atendió las demandas de just...