Reconozco que no soy economista pero empiezo a sospechar que los responsables políticos que justifican en términos económicos la privatización de servicios públicos fundamentales no tienen (pensándolo bien) ni pajolera idea de lo que hacen. Cualquier mindundi como servidor o, sin ir más lejos, el Tribunal de Cuentas de España les puede enmendar la plana. Este organismo elaboró un informe en 2011 que demostraba que la gestión pública de servicios como limpieza, jardinería o mantenimiento urbanístico resultaba mucho más barata y de mayor calidad que la privada. El discurso maniqueista neoliberal de externalizar para “ahorrar” se vino abajo por unos datos demoledores que demostraban que este sistema solo sirve para que unos pocos hagan negocio con el patrimonio de todos. Sin embargo, las conclusiones cayeron en saco roto. La fiebre privatizadora siguió extendiéndose a diestra y, sorprendentemente, a siniestra. Poderosas multinacionales como FCC son beneficiadas con adj...