NATURALEZA. Antonio Rodríguez Rubio Este verano ha sido seco por mi zona y no pude regar el jardín convenientemente; le di un riego tardío de salvamento. Las últimas lluvias y que no ha hecho frío, han propiciado unos brotes impropios de este tiempo. Ocurre también en los cítricos, luego, vienen un par de días de frío y se producen heladas dañinas. Porque el verdadero frío en mi zona de Librilla (Murcia), se reduce a dos días; un día tenemos unos veinte grados y al día siguiente bajamos a menos tres; producida la helada, volvemos al “buen tiempo”. En mis sesenta y tres años de vida, llegué a conocer el invierno. Ya en agosto había que echarse por encima una sabanita. El frío se iba asentando poco a poco y al llegar enero las arboledas estaban paradas en savia y con tres grados bajo cero no helaba. De cuantos refranes aprendí de mis mayores sobre el tiempo, pocos se pueden aplicar ahora. Normalmente, cuando se ponía nulo, llovía. Casi todo el término municipal de Librilla eran ...