Señora Merkel, perdónanos nuestras deudas que nosotros perdonaremos a nuestros deudores Hace tiempo, antes de que el tema de la deuda, los riesgos y la prima se hicieran tan actuales, una amiga me hizo el siguiente comentario “si todos nos debemos a todos, pues nos perdonamos las deudas y empezamos desde cero”. Al principio lo que no pasó de ser un comentario espontáneo en una conversación improvisada, fue tomando con el tiempo una perspectiva más profunda dentro de mis reflexiones, sobre todo al empezar a debatirse en público el pago de la deuda o la existencia en si de una deuda legítima y otra ilegítima. ¿Sería posible una solución tan sencilla como negarse a pagar y empezar de cero? ¿Algo tan bienintencionado que es destacado hasta en las plegarias del catecismo católico? Desde luego que sencillo no, lamentablemente, ¿pero posible?, eso depende sobretodo del modelo económico que queramos construir para el futuro de todos. ¿Por qué al mismo tiempo que se pid...