Antonio Rodríguez Rubio Para sacudirnos la caspa, nada mejor que las listas abiertas. Para la participación ciudadana en las instituciones públicas y dentro de las organizaciones sociopolíticas. Como es natural, una persona un voto. Que los votos tengan el mismo valor se resida donde se resida y sea quien sea. No sé si lo sabes, pero esto es democracia. La cosa consiste en que el elegido tenga que rendir cuentas a los electores y no al partido como venimos haciendo en este sucedáneo de democracia. En las distancias cortas, es como se conoce a la gente. Sabemos que casi nadie lee los programas electorales, se quedan con cuatro chorradas que dicen los postulantes en la tele. Sin embargo, el no cumplir con un programa electoral, debería ser perseguido por las leyes y la fiscalía. Nuestro sistema electoral, se presta a la oligarquía tal y como venimos viendo. Un grupo “selecto” que concentra todo el poder de la organización. Solo rindiendo tu voluntad ante ellos, podrás entr...