Ana Cuevas Pascual Paralelamente a las luchas sociales, económicas o geográficas en las que estamos envueltos, existe otro frente abierto y descuidado que puede significar la derrota definitiva de toda la especie. La intervención humana en el aceleramiento del cambio climático es un hecho innegable por más que el primo de Rajoy se empeñe en lo contrario. España es líder en contaminación por ozono troposférico en Europa. Otro récord macabro, como en desempleo o pobreza infantil, que evidencia una política que antepone los intereses de los lobys financieros y energéticos a la salud de la gente. Los ecologistas que se encaramaron a la torre de la central nuclear de Cofrentes o los que fueron embestidos por una lancha de la Armada en aguas canarias cumplían con un deber constitucional. Según establece el art. 45 todos tenemos derecho a un medio ambiente sano y el deber de conservarlo. Los activistas de Greenpeace, tratados como delincuentes y acusados de eco-terroristas, hic...