Mariola Vargas "examinándose" para alcaldesa de Collado Disiento de lleno con la definición del término perrería que viene en el diccionario: Acción villana que se comete faltando bajamente a la fe prometida o a la debida correspondencia . Como amante de los perros, y por supuesto de las perras, solo puedo hablar de la lealtad inquebrantable que siempre he hallado en dichas bestias. No merecen que su noble especie se relacione con comportamientos que son exclusivamente humanos como la traición. Algo parecido pasa con la expresión judiada. Es un concepto residual de nuestro inquisidor pasado que atribuye cualidades peyorativas per se a toda la raza hebrea y que se emplea para señalar un acto deshonesto, perjudicial e injusto. Las connotaciones racistas no necesitan comentarios. Pero que un cargo público combine ambos desatinos en su discurso en lo que se supone era su puesta de largo y declaración de buenas intenciones, resulta algo más que ...